Accesibilidad
Las empresas de transporte público fijan criterios para que las paradas de autobús sean plenamente accesibles
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La Asociación de Transportes Públicos Urbanos y Metropolitanos (ATUC) ha concluido un manual que establece los criterios que deberían cumplir las paradas de autobús para garantizar la accesibilidad universal, desde disponer de espacio suficiente para el movimiento de una silla de ruedas hasta incorporar pavimento podotáctil, bancos con respaldo y reposabrazos, información en braille y sistemas sonoros para personas con discapacidad visual.
El documento pretende servir de referencia a los ayuntamientos y otras administraciones responsables de diseñar y reformar el espacio público, en un país en el que más de cuatro millones de personas tienen algún tipo de discapacidad, según datos del INE citados por ATUC, y en el que las personas mayores de 65 años representan ya alrededor del 20% de la población.
La asociación explicó a Servimedia que "la guía parte de una idea fundamental: la accesibilidad del transporte público no empieza cuando el viajero sube al autobús". La propia parada constituye uno de los elementos que determina que una persona pueda utilizar el servicio de forma autónoma, cómoda y segura.
La publicación coincide con la celebración de la Semana Europea de la Movilidad, que se desarrollará del 16 al 22 de septiembre bajo el lema 'Movilidad para todas las personas. Equidad intergeneracional' , para promover formas de desplazamiento más sostenibles, seguras e inclusivas. Impulsada por la Comisión Europea, pone el foco en la "movilidad para todas las personas" y en la necesidad de diseñar infraestructuras accesibles para ciudadanos de todas las edades y capacidades.
ATUC señala que una parada correctamente diseñada puede marcar para una persona con discapacidad o movilidad reducida la diferencia entre poder desplazarse de manera independiente o encontrarse con barreras que limiten su derecho a la movilidad. El manual aborda por ello de forma conjunta la calzada, la acera, el mobiliario, las plataformas de embarque y los sistemas de información.
Esta patronal defiende que la accesibilidad se incorpore desde la planificación de nuevas urbanizaciones y reformas urbanas, y no como una corrección posterior. La asociación subraya que muchas de estas medidas benefician también a mayores, viajeros con equipaje y familias con cochecitos infantiles. El objetivo es una parada que permita a cualquier usuario informarse, esperar y subir o bajar del autobús de forma segura y autónoma.
INFRAESTRUCTURA ESENCIAL
El secretario general de ATUC, Jesús Herrero, subrayó que “la accesibilidad no puede resolverse únicamente mediante la instalación de mobiliario adaptado” y defendió que, para lograr una red de transporte público verdaderamente inclusiva, “la parada debe concebirse como una infraestructura urbana esencial y planificarse desde el inicio de cualquier actuación sobre el espacio público”.
La asociación recalcó además que muchas de las mejoras previstas para personas con discapacidad terminan facilitando el uso del transporte público al conjunto de la ciudadanía, desde personas mayores o con una lesión temporal hasta quienes empujan un cochecito infantil, llevan equipaje o tienen alguna dificultad puntual de movilidad.
El propio manual resume su objetivo en configurar una “parada ideal” que permita a cualquier persona interactuar de manera segura y autónoma con todas las funciones del transporte público: obtener información, esperar, protegerse de las inclemencias meteorológicas, embarcar y desembarcar.

MARQUESINA Y ESPERA ACCESIBLE
La guía establece, entre multitud de consejos y detalles técnicos sobre medidas y ubicaciones, las características ideales de la zona de parada, que debería permanecer libre de obstáculos como farolas, papeleras o contenedores para facilitar el acceso y la aproximación del vehículo. Frente a las puertas adaptadas debería existir además una superficie libre para permitir el despliegue de las rampas y la maniobra de las sillas de ruedas.
La marquesina, siempre según este nuevo manual, debe concebirse como un espacio de espera accesible. Debe permitir el paso y giro de una silla de ruedas y contar con iluminación suficiente, pavimento antideslizante y un espacio reservado próximo a la puerta equipada con rampa. Cada marquesina debería incorporar al menos un banco accesible con respaldo y reposabrazos, además de espacio para usuarios de silla de ruedas. Para facilitar la movilidad de las personas con discapacidad visual, ATUC propone además pavimento táctil de guiado hasta la parada y franjas contrastadas junto al bordillo.
Según la guía, las paradas debería ofrecer información clara y accesible sobre líneas, horarios y recorridos. El nombre y código de la parada deben estar disponibles en braille y, cuando sea posible, también las líneas y destinos. Las pantallas electrónicas deben ser legibles y complementarse con sistemas sonoros para personas con discapacidad visual.
QUÉ AUTOBÚS LLEGA Y CUÁNDO
ATUC considera que una parada tampoco puede calificarse como accesible si una persona no puede comprender por sí misma qué líneas pasan por ella, sus horarios o hacia dónde se dirigen. La información debe aparecer tanto en las marquesinas como en los postes de parada y ser clara, concisa, precisa y estar actualizada.
El manual establece además que las paradas deben disponer como mínimo del nombre y el código en sistema braille. Esta información puede complementarse con sistemas de comunicación por voz activados bajo demanda para personas con discapacidad visual.
Abre asimismo la puerta a ofrecer información mediante aplicaciones móviles, pero introduce una condición: estas herramientas deben formar parte de un servicio generalizado y accesible y no pueden implicar ningún coste adicional, directo o indirecto, para el usuario.
Este documento fue elaborado por ATUC junto con Alsa, Donostiako Tranbia Konpainia (Compañía del Tranvía de San Sebastián), Empresa Malagueña de Transportes, Empresa Municipal de Transportes de Madrid, Empresa Municipal de Transports Urbans de Palma, Empresa Sagalés y Transports Metropolitans de Barcelona.
ATUC agrupa a empresas de transporte público urbano y metropolitano españolas que, según datos de la propia asociación, generan más de 25.000 puestos de trabajo y superan los 5.000 millones de euros anuales de facturación. Las compañías de autobús, metro, tren y tranvía integradas en la entidad transportan en conjunto a más de 4.000 millones de viajeros al año.

(SERVIMEDIA)
15 Sep 2026
EDU/clc/gja
