Macroeconomía
Esade pronostica que el PIB español crecerá un 2,3% en 2026, aunque dependerá de la evolución de la guerra en Oriente Próximo
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Esade avanzó este martes que la economía española crecerá un 2,3% en 2026, apoyada en la demanda interna, la creación de empleo y el dinamismo del consumo privado, aunque la evolución del PIB a lo largo de este año estará marcada por la evolución del conflicto en Oriente Próximo.
A pesar de estas incertidumbres, España mantendrá una brecha favorable respecto a sus socios europeos, como se ha venido observando en los últimos años. El informe de Esade identificó cambios favorables en la economía española que diferencian el ciclo actual de los anteriores, con transformaciones estructurales como el superávit por cuenta corriente, el desapalancamiento del sector privado y el auge de las exportaciones de servicios no turísticos, sobre todo en ámbitos como la tecnología, la consultoría y los servicios profesionales.
Para este primer trimestre, se espera un crecimiento de entre el 0,6% y el 0,7%, aunque más próximo al 0,6%, como dijo el investigador de EsadeEcPol y profesor de la Universidad Pablo de Olavide Manuel Hidalgo durante la presentación del informe.
“Las cifras son, en términos generales, positivas. No podemos adelantar que la información sea excesivamente preocupante, pero estamos muy pendientes de la evolución del conflicto y del impacto”, apuntó.
A lo largo de este año, también se espera que el mercado de trabajo mantenga su pulso “en buena parte positivo”, que muestra desde la reforma laboral. Hidalgo precisó que desde 2024 hasta la actualidad se han creado 1,5 millones de empleos.
Ese tirón del empleo ha conducido a que el mercado laboral “esté coqueteando” con cifras de paro inferiores al 10%, un nivel del que se podría bajar este 2026 si el impacto del conflicto en Oriente Próximo es limitado.
No obstante, empiezan a observarse “cuellos de botella” en el empleo por la falta de mano de obra, que ya empieza a “producir tensiones”. Estos problemas se agravan en la hostelería y la construcción, sectores “paradigmáticos” ya que requieren de más cualificación de la que puede parecer a priori, como apuntó Hidalgo.
En el caso de la construcción, el investigador de Esade explicó que este sector avanza cada vez más hacia a la industrialización, por lo que la formación y cualificación que se exige a sus trabajadores es alta. “Encontrar trabajadores no es fácil, más si cabe después de la destrucción del sector después de la Gran Recesión”, alertó Hidalgo.
RIESGOS EN VIVIENDA
El problema de la vivienda también amenaza con limitar el crecimiento económico a medio y a largo plazo. Los precios baten récords trimestre tras trimestre y el tensionamiento puede estar expulsando “a ciertos colectivos cuyos ingresos no les permiten acceder a una vivienda”.
Sin embargo, esta realidad convive con las estadísticas de hipotecas, que también crecen mes tras mes, lo que evidencia que “algunos colectivos sí pueden acceder” a la compra de una casa.
Hidalgo expuso que el problema de la vivienda responde, en buena medida, a razones administrativas, desajustes geográficos y a la escasa rentabilidad del sector inmobiliario, que “dificulta que algunos proyectos puedan llevarse a cabo o iniciarse de la manera más rápida posible”. A su juicio, uno de los retos de la economía española es eliminar las trabas a la oferta de vivienda.
(SERVIMEDIA)
24 Mar 2026
NFA/gja


