Infancia
Un estudio alerta de los riesgos que conllevan en menores los mensajes efímeros en el entorno digital
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Según datos del informe elaborado por Qustodio ‘Perdidos en el scroll: la crianza en la era de los algoritmos, las apps y la IA’, los menores españoles son los que más tiempo pasan en redes sociales, con 77 mnutos al día y superando la media global de 64 minutos al día.
En pleno debate sobre la prohibición del acceso de los menores de 16 años a redes sociales en España, y coincidiendo con el Día del Internet Seguro este martes, el foco mediático vuelve a situarse en los riesgos asociados al uso de las redes sociales, entre ellos, la popularización de los mensajes efímeros.
Imágenes o audios de una única visualización en WhatsApp, stories y mensajes directos en Instagram, o fotografías temporales en Snapchat y BeReal, “son algunos ejemplos de que, hoy en día, prácticamente todas las apps cuentan con este tipo de mensajes que desaparecen, bien sea de forma instantánea tras verlas o al transcurrir veinticuatro horas”, señalaron desde Qustodio.
Los adolescentes encuentran en estos contenidos temporales cierta intimidad en sus interacciones, apuntaron, ya que “no hay una forma directa” para que los padres puedan supervisarlos. Sin embargo, estos mensajes no garantizan la privacidad real de los usuarios, pues, en palabras de la psicóloga experta de Qustodio, Gloria R. Ben,“lo digital nunca es totalmente temporal”.
Estos mensajes pueden desaparecer de las pantallas de sus destinatarios o eliminarse de los chats, pero también ser guardados a través de capturas, grabaciones de pantalla u otros dispositivos. De esta manera, la plataforma explicó de que existe el riesgo de que el contenido audiovisual compartido pueda terminar circulando fuera del entorno en el que originalmente se compartió. Asimismo, el formato efímero puede hacer que los menores sean menos cautelosos con los contenidos que envían e incluso, llegar a normalizar prácticas de alto riesgo, como mandar fotografías comprometidas, datos personales o ubicaciones.
“El intercambio de contenido íntimo puede convertirse en algo cotidiano, derivando en situaciones de exposición no deseada y convirtiendo una interacción aparentemente privada en una pérdida de control total sobre la propia imagen”, añadió Ben.
Qustodio destacó diferentes recomendaciones para las familias, para crear conciencia entre los menores acerca de los problemas que pueden acarrear los mensajes temporales como reforzar la educación digital de los más jóvenes, establecer límites claros sobre los contenidos que no han de ser enviados, como las imágenes íntimas o datos personales que puedan ser usados en su contra y un acompañamiento digital realista.
Ante la posibilidad de instaurar hábitos de autocuidado digital desde edades tempranas, para conseguir un uso saludable de las redes sociales. Ben subrayó la importancia de que “la prevención empieza en casa: con acompañamiento, límites claros y una conversación abierta que llegue antes de que el problema escale”.
(SERVIMEDIA)
09 Feb 2026
JNV/gja


