Vivienda

Un estudio de Funcas descarta la existencia de una burbuja inmobiliaria similar a la del 2008

- El estudio, elaborado por el catedrático de Economía de Pompeu Fabra José García Montalvo, afirma que los altos precios actuales se apoyan en fundamentos reales

MADRID
SERVIMEDIA

Un estudio elaborado por el catedrático de Economía Aplicada José García Montalvo y editado por Funcas afirma que el análisis conjunto de los indicadores macroeconómicos, financieros y de oferta de vivienda descartan la idea de que actualmente exista una burbuja inmobiliaria generalizada en España comparable a la de los años 2000.

El estudio reconoce que existe un episodio de "fuerte tensión de precios" en muchos mercados locales tras las subidas vividas en 2024 y 2025 pero indica que los altos precios se apoyan en "fundamentos reales".

"El crecimiento del PIB y del empleo, el notable aumento de la población y los menores tipos de interés explican la mayor parte del incremento reciente de los precios; mientras que la tasa de construcción se sitúa muy por debajo de la formación de hogares y el crédito al sector inmobiliario y a los hogares se mantiene en niveles moderados, con indicadores macro prudenciales, muy alejados de los observados en la fase previa a 2008", asevera el documento, que considera que el crecimiento de los precios que no puede atribuirse a factores económicos estructurales es acotado, en claro contraste con el episodio anterior.

Asimismo, el estudio también destaca que las finanzas familiares están "mucho más saneadas" que en el episodio del pasado y el crédito a actividades inmobiliarias y la construcción es una proporción muy inferior del PIB, siendo los indicadores de la calidad el crédito mucho mejores que en el proceso que derivó en la crisis inmobiliaria de 2008.

COMPARACIÓN

Tal y como explicó Funcas en una nota de prensa, el estudio analizó los resultados de una encuesta sobre las expectativas de la población respecto a la evolución futura del precio de la vivienda elaborada en 2025 y los comparó con los obtenidos por esa misma encuesta en 2005, con el fin de evaluar hasta qué punto la situación es percibida de una forma parecida por los ciudadanos.

En este sentido, el estudio muestra que "algunos patrones psicológicos y de comportamiento vuelven a adquirir relevancia". Por un lado, la encuesta confirma que las percepciones de inflación inmobiliaria se sitúan sistemáticamente "muy por encima" de los incrementos efectivos de precios, con marcadas diferencias según el nivel socioeconómico, "reproduciendo e incluso acentuando el gradiente ya observado en 2005".

Por otro lado, las expectativas de crecimiento futuro de los precios conservan un componente "claramente extrapolativo". "Los individuos que perciben mayores subidas recientes son también quienes anticipan revalorizaciones más intensas a corto y largo plazo, en línea con la evidencia internacional sobre formación de expectativas extrapolativas en los mercados de vivienda", apunta el informe.

Asimismo, este documento señala que muchos consideran que este es buen momento para comprar porque en el futuro las casas serán más caras, especialmente en los segmentos de renta media y alta; mientras que las dificultades para encontrar vivienda en alquiler emergen como motivación dominante entre los futuros compradores y en los grupos de menor nivel socioeconómico.

DIFERENCIAS

Sin embargo, el estudio observa "diferencias relevantes" respecto al episodio previo. En comparación con 2005, la consideración de la vivienda como inversión claramente rentable pierde peso como motivo principal de compra, aumenta la proporción de hogares que no otorgan importancia al componente de inversión y se observa una mayor percepción de riesgo asociada a la adquisición, especialmente en determinados segmentos de la población.

Además, la encuesta revela que las expectativas de revalorización de la vivienda en España son elevadas en términos comparados dentro de la zona del euro, pero no extremas, y que las variables sociodemográficas y económicas tienen una capacidad limitada para explicar la dispersión de las expectativas futuras de incremento del precio de la vivienda. Esto, según el estudio, refuerza la idea de una "heterogeneidad sustancial" en las creencias y de un "papel destacado" de la experiencia personal y de las interacciones sociales.

Por último, el autor del estudio concluye señalando que, desde la perspectiva de la política económica, los resultados subrayan la "importancia" de integrar las expectativas de precios de la vivienda en el seguimiento habitual del mercado residencial y en el diseño de la política monetaria, macroprudencial y de vivienda.

(SERVIMEDIA)
26 Feb 2026
ALC/clc