Accidente trenes
Las familias de las víctimas de Adamuz afirman que lucharán "por saber la verdad" desde la "serenidad"
- El obispo de Huelva asegura que es "necesario esclarecer la verdad de lo ocurrido" en el siniestro
- Argüello traslada las palabras de "cercanía", “consuelo” y “esperanza" del papa León XIV
- Los Reyes consuelan durante más de media hora a las familias en el funeral religioso celebrado en Huelva
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La hija de una de las víctimas mortales del accidente ferroviario en Adamuz, Liliana Sáenz, agradeció este jueves a la Diócesis de Huelva la celebración de la misa por "los 45 del tren" en esa ciudad, "el único funeral que cabía en esta despedida" y bajo "la única presidencia que queremos a nuestro lado, la de Dios". Y afirmó: "Somos las 45 familias que lucharán por saber la verdad. Porque solo la verdad nos ayudará a curar esta herida que nunca cerrará".
En un discurso cargado de emoción, la hija de Natividad de la Torre, fallecida en el siniestro del pasado 18 de enero, proclamó que "Huelva es una tierra mariana, Andalucía es un pueblo creyente y es abrazando su cruz donde encontramos mayor consuelo".
"Gracias a los que nos acompañáis por amor compasión y empatía (...). Gracias incluso a los que lo hacéis por agenda", afirmó. "Y gracias al pueblo de Adamuz", que "sin pensar en las consecuencias no dudaron en sumirse al caos de los hierros retorcidos". Un agradecimiento que hizo extensivo a los servicios de emergencia y a los voluntarios de Cruz Roja "que no han soltado nuestra mano en ningún momento". "Si no puedes curar, alivia. Si no puedes aliviar, consuela. Si no puedes consolar, acompaña", señaló.
CRÍTICAS A LA LENTITUD
Liliana Sáenz tuvo palabras de gratitud también para las instituciones "que se pusieron de frente desde el minuto cero, soportando el caos y los envites de nuestra propia angustia". "Permitidme, no obstante, una crítica a la lentitud de la información, pues creedme, es mejor saber que imaginar", aseguró.
Recordó a su madre y aseguró que lo que las familias perdieron "ese fatídico domingo eran vagones llenos de virtudes y defectos, eran vagones llenos de triunfos y derrotas, eran vagones llenos de anhelos y silencios, eran vagones llenos de esperanza. Porque ellos no solo son los 45 del tren. Ellos eran nuestros padres, madres, hermanos, hijos o nietos".
"Ellos eran esos que ya nunca serán, porque ellos no solo son los 45 del tren, ellos eran parte de una sociedad tan polarizada que empezó a resquebrajarse hace mucho tiempo y no nos estamos dando cuenta. Ellos no solo son los 45 del tren, pero son los 45 del tren", proclamó.
LOS 45 DEL TREN
La portavoz de las familias onubenses aseguró que ellos son "las 45 familias que cambiarían todo el oro de este mundo, que ahora no vale nada, por poder mover las agujas del reloj tan solo 20 segundos. Y también somos las 45 familias que lucharán por saber la verdad. Porque solo la verdad nos ayudará a curar esta herida que nunca cerrará". "Sabremos la verdad. Lucharemos para que nunca haya otro tren. Pero lo haremos desde la serenidad, desde el alivio, desde la paz de saber que en los brazos de la Virgen ahora duermen", aseveró.
Tras sus palabras, que recibieron un largo aplauso de los presentes, las víctimas se fundieron en un abrazo con los Reyes durante más de media hora, y algunas de ellas también con el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, y la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda. En un segundo plano se mantenían la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, y los ministros de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, y de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres.
JUSTICIA
Por su parte, el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, señaló en su homilía que es "necesario esclarecer la verdad de lo ocurrido y actuar con justicia para que su sacrificio no sea olvidado y para que en la medida de lo posible se eviten tragedias semejantes en el futuro".
El obispo presidió la Eucaristía, que fue concelebrada por el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), monseñor Luis Argüello; por el obispo emérito de Huelva, monseñor José Vilaplana Blasco; el obispo de Córdoba, Jesús Fernández; y por más de un centenar de sacerdotes diocesanos.
En presencia de las autoridades, Sierra destacó la importancia de la celebración como un momento de acompañamiento a las familias en su duelo y reclamó que sean reparadas "las consecuencias del daño que han recibido". Una tarea, dijo, que será "larga y exigente para todos". "Comprende a la sociedad entera y también a quienes tienen responsabilidades públicas".
En ausencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del ministro de Transportes, Óscar Puente, que este mismo jueves comparecía en el Senado para dar cuenta de lo ocurrido, el obispo de Huelva afirmó que "es necesario esclarecer la verdad de lo ocurrido y actuar con justicia para que su sacrificio no sea olvidado y para que en la medida de lo posible se eviten tragedias semejantes en el futuro".
APARTAR LA MIRADA
El obispo aseguró también que "el sufrimiento de estas familias no va a terminar cuando se apaguen los focos o se acallen las noticias”, unas palabras que recordaron a las pronunciadas por la Reina, que tras la tragedia pidió no apartar la mirada.
El eclesiástico llamó a los creyentes a "recobrar ánimos y fuerzas" buscando refugio en la palabra de Dios, "aferrándonos a la esperanza, la cual es para nosotros como ancla del alma, segura y firme que penetra más allá de la cortina de la muerte corporal". Y en ese momento de la homilía, Gómez Sierra pidió a las cerca de 5.000 personas que participaban en la misa que dieran las gracias "a quienes acudieron los primeros, a los vecinos de Adamuz, a los equipos de emergencia, sanitarios, fuerzas de seguridad, voluntarios y personal de apoyo".
El obispo tuvo palabras de agradecimiento también para los Reyes por su asistencia a la celebración del funeral. "En vuestra presencia reconocemos un gesto de cercanía y solidaridad con las familias de las víctimas y con toda la sociedad de Huelva, Andalucía y de toda España, conmocionada por esta tragedia. También a las demás autoridades y a quienes prestan su servicio a la comunidad agradecemos su presencia en estos días de dolor compartido".
EL MENSAJE DEL PAPA
Por su parte, el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), monseñor Luis Argüello, trasladó al inicio de la misa funeral el mensaje del papa León XIV, que pidió "expresamente" que se hiciera llegar su "cercanía y su palabra, que ahora es silencio, de consuelo y de esperanza".
"Con las palabras del papa León quiero hablar también en nombre de toda la Iglesia española, que quiere entrar en esta celebración y mirar a Jesús, el Nazareno, nuestro Cristo y Señor y entrar con él en su misterio de muerte y resurrección. También queremos ponernos bajo el manto de la Virgen de la Cinta", proclamó Argüello en relación a la patrona de la ciudad de Huelva, presente en el altar instalado en el Palacio de Deportes ‘Carolina Marín’.
Previamente, el himno nacional interpretado por la Coral Polifónica de la Merced de la diócesis de Huelva recibió a los Reyes en el pabellón. A las afueras del mismo, centenares de ciudadanos les aplaudieron a su llegada al recinto. Y ya dentro se escucharon vítores hacia el Rey y la Reina.
Además de los Reyes, el presidente de la Junta y la vicepresidenta primera Gobierno, asistió a la misa el líder del Partido Popular (PP), Alberto Núñez-Feijóo, así como la exministra de Trabajo Fátima Báñez, entre otras autoridades.
DOLOR COMPARTIDO
Antes del inicio de la misa funeral, cientos de vecinos se agolpaban a las puertas del recinto, donde manifestaban su dolor por la tragedia que golpeó de forma especial a las familias onubenses, pues 28 de los 45 fallecidos eran de Huelva.
Previo a la misa funeral, tuvo lugar el rezo del Rosario. En el altar de la celebración, presidido por la imagen de Nuestra Señora de la Cinta, patrona de la ciudad de Huelva, se observaba el crucifijo venerado por San Juan Pablo II en su visita pastoral a Huelva en 1993.
(SERVIMEDIA)
29 Ene 2026
MAG/clc


