Endometriosis

El farmacéutico, radar de la endometriosis ante la demanda de analgésicos para el dolor menstrual

MADRID
SERVIMEDIA

El Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (Cgcof) aseguró este miércoles que estos profesionales son radares de la endometriosis por la demanda de analgésicos para el dolor menstrual, ya que 190 millones de mujeres en edad reproductiva en el mundo padecen esta enfermedad.

Con motivo de la celebración el 14 de marzo del Día Mundial de la Endometriosis, el Cgcof subrayó que en España, se estima una prevalencia de entre el 10 y el 15% de las mujeres en edad fértil, lo que supondría más de un millón de mujeres que conviven con endometriosis, muchas de ellas durante años antes de obtener un diagnóstico definitivo.

La dificultad del diagnóstico se explica por la ausencia de una prueba no invasiva definitiva y de biomarcadores fiables, así como por la gran variabilidad clínica, lo que contribuye a la demora en su identificación.

Esta incertidumbre diagnóstica y el dolor menstrual persistente que caracteriza a la endometriosis se asocian, además, con un deterioro significativo de la calidad de vida y con una mayor prevalencia de ansiedad y depresión.

A esto hay que añadir que la normalización cultural del dolor menstrual contribuyó históricamente a invisibilizar el problema, a considerarlo como una afección menor o irrelevante, y favoreció la persistencia de estigmas sociales. Todo ello supone una barrera para la búsqueda precoz de atención sanitaria, como así se recoge en un informe monográfico elaborado por el Cgcof.

CONCIENCIAR

Este informe, que busca lograr una mayor concienciación sobre la magnitud de esta enfermedad y poner en valor la función asistencial del farmacéutico, hace hincapié en la necesidad de establecer un abordaje integral, que incluya el diagnóstico temprano, terapias eficaces y un enfoque multidisciplinar centrado en la paciente, incluyendo estrategias de manejo del dolor, intervención hormonal, opciones quirúrgicas cuando proceda y apoyo psicosocial.

Como se expone en el monográfico, en muchos casos, la farmacia es el primer y más frecuente punto de contacto con el sistema sanitario, por lo que se sitúa como un entorno privilegiado para identificar patrones sugestivos de endometriosis: dolor menstrual incapacitante, absentismo laboral o académico asociado al ciclo o dolor asociado a las relaciones sexuales.

Además, el farmacéutico puede detectar situaciones de automedicación reiterada o uso inadecuado de analgésicos, un indicio que puede dar pie a una breve entrevista para indagar en los motivos de ese consumo frecuente, estar atento a posibles efectos adversos y la oportunidad de ofrecer información relevante.

Así, en mujeres en tratamiento con AINE (antiinflamatorios no esteroideos) de forma repetida o prolongada, el farmacéutico debe vigilar posibles efectos adversos gastrointestinales, cardiovasculares o renales y alertar sobre el uso excesivo.

ADHERENCIA

En este sentido, la orientación del farmacéutico en la promoción del uso racional de estos medicamentos y la información que puede ofrecer sobre los tratamientos indicados para la endometriosis es crucial, sobre todo porque suelen ser tratamientos prolongados y porque muchas mujeres lo abandonan o interrumpen por una percepción de eficacia insuficiente cuando el dolor no desaparece completamente o reaparece tras periodos de mejoría.

Por ello, señalaron desde el Cgcof, el farmacéutico desempeña una función activa de detección precoz de problemas de adherencia a través de la revisión sistemática de la dispensación.

Por ejemplo, intervalos excesivamente prolongados entre retiradas de anticonceptivos o progestágenos puede alertar sobre un posible incumplimiento.

(SERVIMEDIA)
11 Mar 2026
ABG/gja