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Fedea defiende supeditar la apertura de centros de datos a que creeen "valor real" donde se asienten
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La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) publicó este martes el estudio titulado '¿En qué condiciones debe apostar España por las inversiones en centros de datos?'.
El informe defiende que estos centros pueden aportar infraestructura crítica, industria y empleo cualificado, “pero solo si la contrapartida que exigen (suelo, energía, agua, fibra y red) se traduce en valor real para el territorio”.
A juicio de Fedea, comunidades autónomas y municipios deberían vincular la rapidez administrativa y los recursos escasos a compromisos verificables (industria local, formación, adopción tecnológica, agua y retorno fiscal), “con reglas públicas y transparentes, no en negociaciones opacas caso por caso que abran la puerta al trato desigual”.
Según el centro de análisis, el decreto elaborado por el Gobierno acierta en intentar frenar el acaparamiento de permisos de acceso a la red, pero abre una vía discrecional. Asegura que hay concedidos muchos más megavatios de red de los que llegarán a construirse, y la norma hace bien en frenar ese acaparamiento. “El problema es que crea una vía rápida, los proyectos estratégicos, con criterios vagos que la CNMC critica por convertir la escasez de red en un instrumento de política industrial e invadir competencias autonómicas”, indica la autora del estudio, Judith Arnal.
El decreto convierte el cumplimiento de requisitos de sostenibilidad en condición de acceso para los centros de datos, y uno que no los cumpla puede perder el permiso y quedarse sin poder operar.
“Esta exigencia recae únicamente sobre los centros de datos, no sobre otros grandes consumidores eléctricos, como una acería o una cementera. Y a los grandes campus de IA (más de 100 MW) se les obliga a estar entre el 15% más eficiente del sector: al ser un umbral relativo, pueden perder el permiso sin haber empeorado, solo porque otros mejoren”, indica el estudio.
Como conclusión, Fedea afirma que la apuesta española por los centros de datos “solo tiene pleno sentido cuando los dos niveles funcionan a la vez: el Estado establece unas reglas de acceso predecibles y no discriminatorias a la red eléctrica, y el territorio pone, con transparencia, las condiciones del valor”.
“Si España acierta en ambos, los centros de datos pueden reforzar su posición en la economía digital europea. Si falla en cualquiera de los dos, habrá cedido recursos escasos a cambio de mucho menos de lo que esta inversión puede ofrecer”, finaliza el trabajo.
(SERVIMEDIA)
30 Jun 2026
JRN/gja


