Partido Popular
Feijóo arranca su campaña en Cataluña y el País Vasco a la caza del voto antisanchista de Junts y el PNV
- El líder del PP enfría la moción de censura ante la falta de apoyos, pero mantendrá la incógnita para hacer “negocio de la ansiedad” de Sánchez
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El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, intensificará su agenda en Cataluña y el País Vasco para disputar a Junts y PNV el voto antisanchista y aprovechar “la ventana de oportunidad” que, a juicio de la dirección nacional del partido, se abre ahora que los nacionalistas rechazan apoyar una moción de censura instrumental contra el Gobierno de Pedro Sánchez.
Fuentes populares consultadas por Servimedia creen que existe “capacidad de crecer” en ambos territorios, que reparten un total de 66 escaños, casi una quinta parte del Congreso. El PP solo consiguió ocho diputados en las elecciones generales de 2023 —cinco en Cataluña y tres en el País Vasco—, quedándose a 285 votos de sacar uno más en Girona y a poco más de 3.500 de lograr otro en Lleida.
Ambos territorios son los grandes deberes pendientes de Feijóo para las próximas elecciones generales, que Sánchez pretende llevar hasta 2027. En Génova siempre insisten en que su asalto a La Moncloa se frustró por su mal desempeño en Cataluña, que inclinó la balanza en favor de un PSOE que ha hecho de esta comunidad uno de sus grandes bastiones electorales.
El jefe de la oposición ya anunció hace casi dos semanas ante la Junta Directiva Nacional del PP, el máximo órgano del partido entre congresos, que daba por empezada la campaña. Y prevé volcarse especialmente en Cataluña para evitar que se repita la traumática noche del 23 de julio de 2023.
El martes se reunirá en Barcelona con el empresariado catalán en un encuentro organizado por el Cercle d’Economia, que se celebrará entre el runrún de una eventual moción de censura que ahora mismo está varada. Y el 27 de junio renovará el PP catalán con Alejandro Fernández al frente para armarlo de cara a su cita con las urnas.
Desde el equipo de Feijóo confirman una filosofía similar en el País Vasco, a donde este sábado se desplazó su número dos, el secretario general del PP, Miguel Tellado. Esta misma semana, el PP volvió a recibir en Génova a María San Gil, una de las figuras más simbólicas del partido durante los años más duros de ETA. La donostiarra abandonó la formación en 2008 por desavenencias políticas con el entonces presidente del partido, Mariano Rajoy. En los últimos años, se ha desmarcado en varias ocasiones del PP, aunque sin esconder lo “orgullosa” que está de haber militado en sus filas.
VOTO CONTRA SÁNCHEZ
La estrategia de Feijóo pivotará sobre una oposición frontal a la posición de Junts y el PNV frente a Sánchez. Ambos partidos han reclamado la convocatoria inmediata de elecciones generales, pero rechazan precipitarla apoyando una moción de censura instrumental, ya que Vox entraría en la ecuación.
Por otro lado, el líder de Junts, Carles Puigdemont, sigue a la espera de la aplicación efectiva de la amnistía, el hito fundacional de la legislatura, y observa con preocupación el ascenso fulgurante de Aliança Catalana.
Los 'jeltzales', por su parte, gobiernan Euskadi y otras instituciones vascas con el Partido Socialista, que podría cambiar de socios en cualquier momento y encumbrar a EH Bildu. Los 'abertzales' también están al alza en las encuestas.
En Génova creen que esta coyuntura les ofrece “una ventana de oportunidad” para robar una parte del electorado de Junts y el PNV que rechaza a Sánchez y a “un Gobierno de izquierdas y encima corrompido”. Por eso, seguirán presionando a ambas formaciones en las próximas semanas para desgastarlas y aprovechar el “margen de crecimiento” que ven en Cataluña y el País Vasco mediante más “presencia” y más “trabajo” territorial.
MOCIÓN DE CENSURA
Entre tanto, el PP se muestra dispuesto a dejar correr el reloj de la legislatura ante la ausencia de apoyos a una moción de censura instrumental. Feijóo siempre ha defendido que solo la presentaría si tiene los números. Y aunque en Génova no cierran ahora la puerta a hacerlo sin tener garantizados los cuatro votos que le faltan para que prospere, esa ambigüedad forma parte de una estrategia para “hacer negocio de la ansiedad del Gobierno”, en palabras de fuentes populares.
Miembros de la dirección nacional reconocen en privado que lo mejor para los intereses electorales del PP es dejar que se agote la legislatura y que Sánchez “se cueza a fuego lento” en los casos de presunta corrupción que afectan al PSOE. No obstante, las mismas fuentes admiten que en algún momento habrá que dar un golpe de timón que demuestre la voluntad de Feijóo de provocar un cambio de gobierno en el corto plazo.
Los tiempos juegan ahora mismo a favor de posponer cualquier paso hacia una moción de censura instrumental. Si Feijóo la presentara en el corto plazo con el compromiso de convocar elecciones de forma inmediata, las urnas tendrían que celebrarse en julio, abriendo la puerta a una carambola como la de 2023. En cambio, si deja que la situación madure al menos hasta julio, el calendario ya apuntaría a septiembre.
(SERVIMEDIA)
31 Mayo 2026
PTR/gja


