Partido Popular

Feijóo se plantea presentar una moción de censura en la recta final de la legislatura aun sin apoyos

- Génova atisba las imputaciones de Pedro Sánchez y el PSOE antes de las elecciones generales

MADRID
SERVIMEDIA

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, estudia la posibilidad de presentar una moción de censura contra el Gobierno de Pedro Sánchez en los últimos compases de la legislatura, aunque no consiga el apoyo de Junts o del PNV para sacarla adelante y esté destinada al fracaso, según fuentes de la dirección nacional consultadas por Servimedia.

La hoja de ruta de Génova pasa por registrarla “mañana mismo” si los votos para que prospere están garantizados. Pero la cúpula del PP ya ha asumido que ni Junts ni PNV la secundarán salvo giro drástico de los acontecimientos, por lo que prefiere aparcarla, como mínimo, hasta otoño.

“Somos conscientes de que hoy no tenemos la mayoría suficiente como para sacarla adelante, con lo cual consideramos que sería un error”, verbalizó el portavoz nacional del PP, Borja Sémper, en una entrevista en Catalunya Ràdio este jueves. “Veremos en otoño cuáles son las circunstancias en las cuales se mueve la política española”.

Las palabras de Sémper se produjeron en una de las semanas más importantes de la legislatura, con dos votaciones y una comparecencia de Sánchez claves para calibrar la debilidad parlamentaria del Gobierno.

El PNV ratificó su alianza con el presidente y circunscribió su apoyo a la presentación de unos Presupuestos Generales del Estado. En la práctica, los nacionalistas vascos han dado a Sánchez el margen que necesita para intentar alargar la legislatura hasta 2027.

Junts, en cambio, volvió a alejarse del jefe del Ejecutivo, aunque también marcó distancias con la posibilidad de apoyar una moción de censura a corto plazo. Los de Carles Puigdemont pidieron a Sánchez que dimita y dé paso a un sustituto hasta las próximas elecciones, como si el presidente hubiera perdido una cuestión de confianza, y apoyaron una moción del PP que consiguió que el Congreso le hiciera un mandato expreso que el jefe del Ejecutivo despachó entre risas desde su escaño.

CUESTIÓN DE CONFIANZA

Pero, entre la comparecencia de Sánchez y ese pronunciamiento del Congreso, los independentistas se abstuvieron de participar en otra votación en el Senado para exigir la convocatoria de elecciones, una petición que Junts venía defendiendo desde que se conoció la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Los independentistas ya no exigen disolver las Cortes, sino que abogan por la continuidad de la legislatura con un nuevo presidente que cumpla el pacto de investidura suscrito con el PSOE.

En el PP interpretan que Puigdemont quiere “ganar tiempo” hasta el 16 de julio, fecha en la que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea prevé publicar su sentencia sobre la amnistía. Ese pronunciamiento descongelará la deliberación del Tribunal Constitucional, que deberá resolver si el líder de Junts puede volver a España tras fugarse de la Justicia en 2018.

Todos estos factores desactivan la moción en el corto plazo. El PP sostiene por activa y por pasiva que una censura fallida ahora permitiría a Sánchez revertir el golpe parlamentario sufrido en el Congreso y salir otra vez ratificado por la Cámara.

Sin embargo, a medio plazo, la cúpula popular sí la contempla, aunque Junts mantenga su negativa a apoyar la iniciativa. En Génova hay mucha expectación con la comparecencia de la secretaria de Zapatero, Gertrudis Alcázar, este lunes en el Senado y, sobre todo, con la declaración ante el juez del presunto testaferro del expresidente, Julio Martínez Martínez, prevista para el próximo 21 de julio.

¿IMPUTACIÓN DE SÁNCHEZ O EL PSOE?

Además, en el equipo de Feijóo manejan el escenario de una eventual imputación del PSOE por financiación ilegal o de que el Tribunal Supremo curse un suplicatorio al Congreso para imputar a Sánchez. Dos hitos que, a su juicio, llenarían de razones la presentación de la moción de censura y harían más difícil que Junts no la apoyase. Al PNV, en cambio, lo dan prácticamente por amortizado.

Mientras tanto, los populares se han esmerado estos días en desinflamar las relaciones con los independentistas catalanes. El secretario general del PP, Miguel Tellado, señaló el jueves en la SER que “hoy la amenaza no es el secesionismo”, sino “la permanencia en el Gobierno de una organización criminal”. Y Feijóo afirmó el sábado que su partido quiere “pasar página” del ‘procés’ en un discurso en el que apremió a Junts a pulsar “el botón” de las elecciones porque lo que está en juego, dijo, es la democracia.

La realidad es que en el PP no se fían ni un pelo de los independentistas catalanes y asumen que su comportamiento es impredecible. Pero eso no hace que descarten la moción de censura. Al contrario, en el equipo más cercano de Feijóo creen que, aun perdiendo la votación, el líder del PP podría salir reforzado. La idea sería convertirla en una suerte de acto de precampaña en el Congreso que infunda ilusión en su electorado, distorsionar la estrategia de Sánchez, quitarse la presión de Vox y retratar a Junts y PNV como partidos atrapados en el sanchismo.

La lectura que hacen en La Moncloa es la contraria. El Gobierno está deseando que el PP dé el paso porque interpreta que una moción de censura sin apoyos suficientes se convertiría en un espaldarazo parlamentario para Sánchez. El propio presidente ya retó esta semana a PP y Junts a presentarla si de verdad creen que existe una mayoría alternativa. En los pasillos del Congreso, mientras Sánchez lanzaba este desafío, se escuchó a una de las personas más próximas a Feijóo replicar al presidente en directo: “Cuidado con lo que deseas”.

(SERVIMEDIA)
28 Jun 2026
PTR/fcm