Casa Real
Felipe VI ensalza la política de "lo cotidiano" frente a la "tendencia" hacia la "exaltación de la diferencia"
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
El rey Felipe ensalzó este lunes la "política más próxima al ciudadano", la de "lo cotidiano", y la "raigambre democrática" del Comité Europeo de las Regiones que va "a contracorriente de algunas tendencias del tiempo en que vivimos: hacia la atomización, la fragmentación y la exaltación de la diferencia por sí misma".
Así se pronunció el monarca en el acto de entrega del Premio Europeo Carlos V a esta institución europea, que tuvo lugar en el Monasterio de San Jerónimo de Yuste, en Cuacos de Yuste (Cáceres). Una ceremonia en la que estuvieron presentes la vicepresidenta ejecutiva de la Unión Europa, Teresa Ribera, la presidenta del Tribunal Supremo, Isabel Perelló, y el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Margallo.
El Rey inició su discurso destacando el lema adoptado en el año 2000 por la Unión Europea: 'Unida en la diversidad'. "Es un lema sencillo que define una realidad compleja: la combinación de la diversidad inagotable del espacio europeo con una decidida voluntad de destino común", señaló.
"Europa es la síntesis de su diversidad, como un puzle cuya solución radica en el encaje de todas las piezas. Ese encaje se resuelve en nuestra voluntad de vivir, de trabajar, de progresar juntos, tras una larga historia, no lo olvidemos, de conflictos y desencuentros; y requiere la búsqueda del equilibrio, pues en un puzle no hay piezas centrales ni marginales, grandes ni pequeñas: cualquier pieza que falte dejaría un evidente e irremplazable espacio en blanco", aseveró.
El jefe del Estado destacó así el papel del Comité de las Reyes, institución que en esta edición ha recibido el galardón que anualmente otorga la Fundación Academia Europea e Iberoamericana de Yuste, y que el año pasado recayó en el alto representante y vicepresidente de la Comisión Europea entre 2019 y 2024 Josep Borrell.
"Este premio Carlos V reconoce en esta edición a una institución y un trabajo que van a contracorriente de algunas tendencias del tiempo en que vivimos: hacia la atomización, la fragmentación y la exaltación de la diferencia por sí misma; sin una razón superior y, a veces, incluso, a costa del bien común", destacó el Rey.
Así, don Felipe ensalzó el papel del Comité, "posiblemente la institución que mejor refleja la diversidad de lo local" al tiempo que "contribuye a asegurar su encaje en un proyecto común", explicó.
LA POLÍTICA DE LA PROXIMIDAD
El jefe del Estado defendió "un principio clave en la construcción europea: el principio de subsidiariedad, que orienta la gestión de lo público siempre hacia la escala más adecuada, conciliando la eficacia y el valor añadido con la proximidad al ciudadano". "La raigambre democrática está en el Comité de las Regiones desde su propia composición. De acuerdo con el artículo 300 del Tratado, sus miembros, representantes de los entes regionales y locales, deben ser titulares de un mandato electoral o tener responsabilidad política ante una asamblea elegida. Se dedican, por tanto, a la política más próxima al ciudadano: aquella en la que prevalece lo concreto, lo cotidiano, un claro sentido de vecindad, de comunidad", ensalzó.
"Esa dimensión está íntimamente ligada a Europa", indicó. "Porque hoy en día, el 70% de las normas comunitarias sigue teniendo un impacto directo en nuestras regiones y nuestras ciudades", recordó.
En esta línea, destacó que "España, con un sistema político fuertemente descentralizado, es muy consciente de esta realidad". Nuestros representantes en el Comité llevan décadas dando muestra de iniciativa y compromiso en ámbitos que, siendo prioritarios para Europa, también lo son para nuestras comunidades autónomas y nuestras ciudades".
Y apeló al escritor romántico referente de tantos pensadores europeos Novalis, que se preguntaba en una de sus grandes novelas: "¿Hacia dónde se dirige nuestro camino? Y él mismo se respondía: Siempre a casa. La casa entendida como origen y destino, como encuentro y concordia, como realización plena de los valores universales que nos unen".
Este mensaje del Rey enlazó con el pronunciado por la presidenta de turno del Comité Europeo de las Regiones, Kata Tüttő.
LLAMAMIENTO
Tüttő afirmó que los líderes locales no son solamente "administradores ni ejecutores de políticas". "Aplicamos el 70% de las políticas europeas, pero lo más importante es que somos estabilizadores en tiempos de incertidumbre", destacó.
"Somos solucionadores de problemas sobre el terreno. Somos constructores de confianza en tiempos de algoritmos y también, muy importante, somos importantes reservas de atención, de ambición, de conexión humana en una era de fragmentación social", explicó, para realizar "un llamamiento a los líderes locales para que comprendan toda la responsabilidad que asumimos".
"En el Comité de las Regiones afirmamos que somos la voz de las ciudades y regiones en la toma de decisiones de la Unión Europea", dijo la presidenta de turno del Comité Europeo de las Regiones. Y añadió: "Lo que hacemos es conectar las políticas europeas con la realidad sobre el terreno. Entendemos que uno de los puntos fuertes de la Unión Europea es que está arraigada en las realidades locales. Pero también tememos que si Europa pierde esa conexión, si las políticas se perciben como algo distante y abstracto, entonces la gente se sentirá desconectado de las decisiones importantes y la Unión se dividirá".
"Somos una reserva de democracia", proclamó, y pidió a los líderes locales "que mantengan viva la llama europea y el entusiasmo por Europa".
"LA DIPLOMACIA HA MUERTO"
Por su parte el exministro de Asuntos Exteriores y eurodiputado en distintas legislaturas, José Manuel García Margallo, intervino en el acto para señalar que "la diplomacia ha muerto" y se refirió a las palabas del Papa, quien señaló que "no estamos en una época de cambios, sino en un cambio de época".
"El mundo está desquiciado", dijo recogiendo el verso final del primer acto de 'Hamlet', de Shakespeare. "La diplomacia, la que nos han enseñado a defender, basada en el consenso, en la negociación, ha muerto; y ha sido sustituida por la fuerza bruta. Se ha roto el principio que prohíbe a los países utilizarla para violar las fronteras de sus vecinos. La paz ya no se busca como un bien deseable en sí mismo, como una bendición de Dios, dice el Papa", destacó Margallo.
La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, incidió de igual manera en que "vivimos tiempos convulsos" y recordó que "la guerra sigue sacudiendo nuestro continente, la incertidumbre pesa sobre muchas familias".
"La polarización avanza, cada vez más presente, envenenando el debate y rompiendo los puentes del entendimiento", dijo Guardiola, que como miembro del jurado del Premio Carlos V abogó por defender las instituciones como el Comité de las Regiones. Y hacerlo "no por nostalgia", sino porque son el refugio de todos cuando llega la tormenta. Las instituciones no pertenecen a ningún gobierno, ni a un partido, ni a una generación, pertenecen a la ciudadanía, a su pasado y a su futuro. Y cuando las instituciones se debilitan, cuando se desprestigian, pierde la sociedad entera", proclamó Guardiola.
(SERVIMEDIA)
25 Mayo 2026
MAG/gja


