Agua

Felipe VI señala el agua como “uno de los grandes asuntos nacionales” y aboga por gestionarla desde el “bien común”

MADRID
SERVIMEDIA

El rey Felipe VI señaló este jueves en el acto de celebración del centenario de la creación de las confederaciones hidrográficas que el agua constituye “uno de los grandes asuntos nacionales” y abogó por una gestión de este recurso desde el “bien común”, que proteja el ecosistema “sin perder de vista los sectores tradicionales”.

El Rey llegó al acto de las Confederaciones Hidrográficas, en la Galería de las Colecciones Reales, a pie tras dar un breve paseo desde el Palacio Real. En este recorrido fue saludando a los transeúntes y a quienes visitaban en ese momento la Plaza de la Armería.

Ya en el acto, el monarca señaló que “comprender los ríos es comprender cómo se configura cualquier país y, desde luego, también el nuestro”.

El Rey se refirió al historiador y político Joaquín Costa para defender que la gestión del agua constituye “uno de los grandes asuntos nacionales”. “Fue a partir de ese ideario regeneracionista cuando comenzó a tomar forma una nueva manera de entender la gestión del agua: ajustarla a la realidad de las cuencas hidrográficas y no a los límites administrativos”, explicó.

“Así nació, hace ahora un siglo, la Confederación Hidrográfica del Ebro, primera institución de su naturaleza en el mundo”, abundó.

El Rey destacó que aquella experiencia “pionera” situó a España “a la vanguardia en este ámbito y marcó el inicio de una de las aportaciones más relevantes de nuestro país a la ingeniería, a la organización del territorio y a la acción pública”.

DESAFÍOS

En este punto, el jefe del Estado reseñó que “aquella obra fue posible gracias a la convergencia de una visión política, un ambicioso proyecto técnico y una decidida voluntad de servicio al interés general”. Y así indicó “los desafíos” de futuro que “son tan exigentes como los iniciales, o incluso mayores”.

“La necesidad de preservar los ecosistemas requerirá seguir avanzando en la protección de ríos, humedales y acuíferos, esenciales para la biodiversidad y para el equilibrio de nuestros territorios”, reivindicó.

Advirtió también el monarca que la “adaptación al cambio climático exigirá gestionar recursos sometidos, cada vez con más frecuencia, a fenómenos extremos. Exigirá también atender a las transformaciones en la demanda del agua y a las nuevas necesidades de nuestra sociedad, sin perder de vista los sectores tradicionales”. “Todo ello exigirá igualmente invertir aún más en ese gran activo de las Conferencias Hidrográficas que es su personal, ejemplar en su servicio y altamente cualificado”, defendió.

Y apeló al “bien común” en la gestión del agua. “En ella, en los ríos, embalses y canales, aguas subterráneas, se refleja nuestra memoria viva y en su gestión, nuestra garantía de futuro”, concluyó.

TRANSICIÓN ECOLÓGICA

El acto contó también con la intervención de la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, quien defendió que el agua “es un valor económico inconmensurable” y que “gestionarla bien no es solo una obligación ambiental. es una apuesta por una decisión económica, estratégica” así como “una garantía de bienestar social y una responsabilidad con las generaciones futuras”.

En este punto, celebró este “reconocimiento” a la trayectoria de “unas instituciones que han acompañado la transformación de nuestro país”, al entender que las confederaciones “han sido fundamentales para garantizar abastecimiento, impulsar el desarrollo económico, vertebrar nuestro territorio y proteger ecosistemas y biodiversidad”.

En el acto se reconoció la, a su juicio, “figura clave” de Manuel Lorenzo Pardo. primer director técnico de la Confederación Hidrográfica del Ebro, un hombre, a su juicio, “adelantado a su tiempo, un visionario con un papel decisivo en esa formulación del modelo de gestión por cuenca”.

“Su visión permitió transformar una idea que tenía muy avanzada en una institución que ha permanecido a lo largo del tiempo, 100 años y le queda mucho recorrido por delante”, abundó, al tiempo que indicó que en el mismo evento se reconoció también a las dos confederaciones que este año cumplen 100 años, la Confederación del Segura y la Confederación del Ebro.

En este sentido, aseveró que “hoy ese modelo continúa siendo vigente, sigue funcionando, adecuado también para los retos del presente y del futuro”, entre los que mencionó la resiliencia hídrica, la protección frente inundaciones, frente a sequías, la planificación de sus usos y la adaptación a lo que es “el mayor reto de nuestro tiempo”, esto es, el cambio climático.

Por último, hizo hincapié en la “fuerza conjunta alineada” en este ámbito desde España y Portugal para “dar la mejor respuesta posible ante esa amenaza y evidenciando que la ciencia es la mejor brújula para hacer frente al cambio climático” porque “vivimos en un país muy vulnerable”.

“Y en materia de agua también vivimos ese momento creciente de impactos y de presión sobre los recursos hídricos. Una labor donde las confederaciones hidrográficas sois fundamentales”, resolvió, sabedora de que su “extraordinaria” labor “nos permite anticiparnos, estar mejor preparados, proteger a las personas y, por supuesto, proteger al territorio de esos impactos”.

(SERVIMEDIA)
11 Jun 2026
MAG/MJR/clc