Mujer

Feministas critican que una guía sobre lenguaje inclusivo en la Administración impulse el uso de categorías de género no binario en sustitución del sexo

MADRID
SERVIMEDIA

La Alianza Contra el Borrado de las Mujeres reclamó al Instituto Nacional de Administración Pública (INAP) y al Instituto de las Mujeres la retirada de la ‘Guía de Lenguaje Inclusivo para la Administración’, al considerar que sus propuestas puedan “diluir” la categoría de sexo en la gestión pública y “debilitan” herramientas esenciales para identificar, medir y corregir las desigualdades que sufren las mujeres.

Según explicaron desde la organización feminista, la guía no se limita a promover un lenguaje no sexista —como evitar el uso del masculino genérico—, sino que introduce cambios de mayor alcance que afectan directamente a procedimientos administrativos, formularios oficiales y sistemas de recogida de datos.

En concreto, la entidad feminista criticó que el documento impulse el uso de categorías de género no binario en sustitución del sexo, proponiendo que los documentos oficiales dejen de requerir una identificación estricta como “hombre” o “mujer”.

La guía define el lenguaje inclusivo como un conjunto de estrategias destinadas a garantizar la representación equitativa de todas las identidades de género y propone, entre otras medidas, evitar el masculino genérico, fomentar el uso del femenino y de términos neutros, e incorporar opciones no binarias en formularios y documentación administrativa.

Esas recomendaciones se presentan como una evolución del lenguaje administrativo hacia términos más inclusivos. Sin embargo, la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres sostuvo que estas propuestas van más allá del ámbito lingüístico y afectan a elementos fundamentales de la acción pública. Así, la entidad dijo que sustituir el dato objetivo de sexo por la “identidad sentida” dificultaría la recogida de información fiable y comparable sobre desigualdades estructurales entre mujeres y hombres.

El colectivo feminista advirtió de que sin datos basados en el sexo sería más complicado medir fenómenos como la brecha salarial, la segregación laboral, las desigualdades en el acceso a recursos, la discriminación institucional o la violencia específica contra las mujeres. La organización considera que estos indicadores dependen de la existencia de registros claros y objetivos que permitan identificar a mujeres y hombres como categorías diferenciadas.

Asimismo, la organización defendió que el español ya dispone de mecanismos lingüísticos suficientes para visibilizar a las mujeres sin necesidad de modificar categorías administrativas esenciales. Por ello, rechazó la introducción de cambios que, a su juicio, diluyen la categoría jurídica y estadística de sexo.

(SERVIMEDIA)
25 Mayo 2026
AGG/gja