Salud auditiva

Fiapas advierte del riesgo para los oídos en Fallas y pide extremar la prevención, especialmente en niños

- Los ruidos intensos de mascletàs, petardos y otros eventos pirotécnicos pueden superar los 120 decibelios y provocar daños auditivos incluso tras exposiciones breves

Madrid
SERVIMEDIA

La Confederación Española de Familias de Personas Sordas (Fiapas) alertó este jueves de los riesgos que la exposición a ruidos intensos durante las Fallas puede tener para la salud auditiva, especialmente en niños y jóvenes. Por ello, recomendó adoptar medidas de prevención para "evitar daños que pueden ser acumulativos e irreversibles", según recoge el documento elaborado por la Comisión para la Detección Precoz de la Hipoacusia (Codepeh).

Con motivo de las celebraciones falleras, que comenzarán oficialmente el próximo domingo, y que llenan las calles de Valencia de pólvora, mascletàs, música y concentraciones multitudinarias, Fiapas advirtió que estos eventos implican "niveles muy elevados de ruido" que, aunque forman parte esencial de la tradición, "pueden tener consecuencias reales para la audición si no se adoptan medidas de protección adecuadas". Las mascletàs son celebradas de forma diaria en lugares como la Plaza del Ayuntamiento de Valencia desde que comenzó este mes de marzo. De igual manera ocurre en otras ciudades grandes de la Comunidad Valenciana.

En este contexto festivo, Fiapas insistió en que "cuidar la audición es una responsabilidad compartida" y que la prevención también debe formar parte de las celebraciones populares, por lo que difundió el documento científico ‘Prevención del daño auditivo inducido por el ruido en la edad pediátrica: recomendaciones Codepeh 2025’, elaborado por la Comisión para la Detección Precoz de la Hipoacusia, con el objetivo de "concienciar a familias, profesionales y sociedad sobre los efectos nocivos del ruido en la audición de niños, niñas y jóvenes".

RIESGO DE PÉRDIDA AUDITIVA PERMANENTE

El informe subraya la necesidad de "promover la educación sobre los riesgos del ruido desde edades tempranas y de limitar la exposición a niveles elevados de sonido, especialmente en contextos recreativos". Entre las principales medidas preventivas, recomienda realizar pausas de escucha, situarse lejos de las fuentes de sonido con alto volumen y utilizar protectores auditivos como tapones o cascos, "sobre todo en menores".

Fiapas recordó que el ruido deja huella aunque sus efectos no siempre sean inmediatos. Durante las Fallas, la exposición sonora se intensifica notablemente y las mascletàs pueden superar con facilidad los 100 o incluso los 120 decibelios, niveles que, "incluso en exposiciones breves, pueden generar daño auditivo". La exposición prolongada o repetida a sonidos de alta intensidad "puede provocar pérdidas auditivas permanentes, aunque en un primer momento no se perciban síntomas evidentes".

SÍNTOMAS DE DAÑOS

Entre las señales de alerta tras la exposición a ruidos intensos, los expertos citan la aparición de zumbidos, sensación de oído taponado, dificultad para entender conversaciones en ambientes ruidosos o fatiga auditiva, síntomas que con frecuencia se normalizan como parte de la fiesta, pero que en realidad indican que "el oído ha estado sometido a un nivel excesivo de sonido".

Por esta razón, esta confederación insistió en que, en celebraciones en las que el ruido forma parte de la tradición, "el riesgo aumenta si no se adoptan medidas preventivas, especialmente en el caso de la población infantil".

El documento científico y los materiales divulgativos asociados, entre ellos un folleto informativo y un 'flyer' dirigido al público general, se desarrollaron en colaboración con Codepeh y financiados con cargo a la convocatoria del 0,7 para actividades de interés general de la Secretaría de Estado de Derechos Sociales del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, con la cofinanciación de la Fundación ONCE.

(SERVIMEDIA)
12 Mar 2026
EDU/clc