Audición
Fiapas pide financiar los audífonos sin límite de edad y que perder audición no implique perder también derechos
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La Confederación Española de Familias de Personas Sordas (Fiapas) reclamó este miércoles que el acceso a los audífonos financiados por el Sistema Nacional de Salud (SNS) responda a la necesidad de cada persona y no a su edad o al tipo de pérdida auditiva, y que “perder audición no tenga como consecuencia perder también sus derechos”.
Así se puso de manifiesto durante la presentación de la campaña ‘Que lo Escuche todo el Mundo’ 2026, bajo el lema ‘La Doble Pérdida’, con la que reclamó “ampliar la financiación pública de los audífonos más allá de los 26 años y para las personas con pérdida auditiva unilateral”, al considerar que estos dispositivos son “esenciales para estudiar, trabajar, relacionarse y desarrollar un proyecto de vida con autonomía”.
La campaña da voz a personas sordas que utilizan audífonos y que explican cómo la imposibilidad de acceder a estos dispositivos puede condicionar su vida cotidiana. Olivia Lori, 'influencer' y divulgadora sobre la Unión Europea, discapacidad y derechos humanos, señaló a Servimedia que depende de dos audífonos para poder mantener su actividad profesional y social y que, si no pudiera acceder a ellos, “me tendría que quedar en casa”.
Lori, que vive en Bruselas y ha trabajado en el Parlamento Europeo y en el Consejo Europeo, explicó que una parte importante de su trabajo consiste en participar en reuniones, eventos y actividades de ‘networking’, situaciones en las que los audífonos resultan “especialmente importantes”. “Sin ellos no podría trabajar”, afirmó.
Además, advirtió del impacto económico que supone tener que asumir el coste de reparación o sustitución de estos dispositivos. A su juicio, resulta “tremendamente injusto e incoherente” que la financiación pública desaparezca a partir de los 26 años, ya que “a los 26 años no desaparece la pérdida auditiva por arte de magia”.
Otra de las protagonistas de la campaña es Raquel, de 42 años, madre y trabajadora de la Administración pública en el ámbito sanitario. Necesita un audífono para desenvolverse tanto en su trabajo como en su vida cotidiana y explicó a Servimedia que “no puedo estar sin el audífono bajo ningún concepto”.
Raquel señaló que la tecnología actual hace que estos dispositivos sean “muy caros” y que un solo audífono puede suponer “uno o dos sueldos mensuales”, lo que obliga a las familias a destinar una parte importante de sus ingresos a su adquisición cuando resulta necesario.
Por ello, consideró “arbitrario e injusto” que la financiación del Sistema Nacional de Salud se limite a los menores de 26 años, ya que las personas sordas “necesitamos los audífonos toda la vida”.
La campaña también recoge el testimonio de Víctor, un estudiante de 16 años con pérdida auditiva bilateral, para quien los audífonos son “una herramienta fundamental” para seguir las clases y relacionarse con sus compañeros. Explicó, en declaraciones a Servimedia, que sin ellos se perdería “gran parte de las explicaciones”, tendría que hacer un esfuerzo constante para leer los labios y terminaría la jornada “súper cansado”.
Víctor también reclamó que la financiación no dependa de la edad y defendió que los audífonos “no son un extra ni un capricho”, sino “algo básico” para “estudiar y llevar una vida normalizada”. Asimismo, consideró “injusto que las personas con pérdida auditiva en un solo oído puedan quedar fuera de la financiación pública”.
UNA REIVINDICACIÓN HISTÓRICA
Durante la presentación de la campaña, celebrada en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, la presidenta de Fiapas, Mª Carmen Sacacia, recordó que las familias llevan décadas reivindicando que los audífonos formen parte de las prestaciones del Sistema Nacional de Salud. Explicó que en 2000 se consiguió su inclusión para niños y niñas de hasta 16 años y que en 2019 la prestación se amplió hasta los 26 años.
Sin embargo, señaló que “continúa quedando fuera de la prestación pública parte de la población que sigue necesitando sus audífonos” después de esa edad, así como las personas con pérdida auditiva unilateral.
Sacacia subrayó que los audífonos “no son únicamente un producto sanitario”, sino que para muchas personas sordas constituyen el recurso que les permite “comunicarse y acceder a la información en su vida cotidiana”. “Sin ellos, muchas personas encuentran importantes barreras para estudiar, trabajar, relacionarse, participar en la sociedad o acceder en igualdad de condiciones a servicios o actividades”, afirmó.
Por ello, defendió que el acceso a estas prótesis auditivas responda “a la necesidad de la persona, no a su edad ni al tipo de pérdida auditiva que tenga”. La campaña resume esta reivindicación bajo el mensaje de que “perder audición no significa también perder derechos”.
SANIDAD ABRE LA PUERTA A AMPLIAR LA FINANCIACIÓN
Por parte del Ministerio de Sanidad, la subdirectora general de Cartera de Servicios del SNS y Fondos de Compensación, Cristina González del Yerro Valdés, afirmó durante el acto que el departamento “entiende las reivindicaciones de Fiapas” y manifestó la voluntad de “seguir avanzando y no quedarnos en los 26 años”.
González del Yerro explicó que cualquier modificación de la cartera de servicios requiere un procedimiento administrativo y el acuerdo de las comunidades autónomas, además de una evaluación del impacto presupuestario. Por ello, planteó trabajar conjuntamente en una propuesta “factible” y con un planteamiento escalonado para “ir ampliando progresivamente los colectivos beneficiarios”.
El director general de Derechos de las Personas con Discapacidad del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Jesús Martín Blanco, destacó que las prótesis auditivas son “un garante para hacer efectivo el derecho a la información y a la libertad de expresión”, ya que, según señaló, “si no tenemos acceso a la información, difícilmente podremos expresar nuestras opiniones”. En este sentido, defendió que estos apoyos son “imprescindibles” para que las personas con sordera puedan “estar y convivir” y subrayó la importancia de avanzar hacia su universalización.
Martín Blanco recordó además que la reforma de las leyes de discapacidad y dependencia, aprobadas definitivamente por el Congreso de los Diputados, incorpora nuevas medidas para el movimiento asociativo de la discapacidad, entre ellas el reconocimiento de las familias que cuidan de sus hijos e hijas con discapacidad, la atención temprana, el reconocimiento de la accesibilidad universal como un derecho y la garantía de que la teleasistencia sea accesible para las personas mayores sordas. Asimismo, explicó que existe un fondo destinado a la promoción de la accesibilidad universal, que deberá incrementarse progresivamente a través de los Presupuestos Generales del Estado.
Por su parte, el presidente del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi), Luis Cayo Pérez Bueno, calificó la situación como “una discriminación por edad y discapacidad” y defendió que España debe buscar los fondos necesarios para “resolverla”. En su intervención, planteó 2030 como “horizonte para que la financiación de estas prótesis auditivas quede resuelta completamente”.
El director general de Fundación ONCE, José Luis Martínez Donoso, destacó que los apoyos son necesarios para que las personas con discapacidad puedan acceder a los estudios y al empleo y desarrollar su proyecto de vida con autonomía. En este sentido, explicó que Fundación ONCE cuenta con un programa de apoyo para audífonos mediante el que concede “cientos” de estos dispositivos cada año para facilitar el acceso al empleo de personas de entre 18 y 65 años, siempre que “exista una necesidad justificada para el desempeño laboral”.
Asimismo, señaló que el Real Patronato complementa esta ayuda en el ámbito educativo y proporciona apoyo para audífonos a estudiantes “sin límite de edad”, independientemente del nivel formativo en el que se encuentren. Martínez Donoso defendió que estos apoyos son necesarios para garantizar “una inclusión real” y reivindicó que la discapacidad “no quede olvidada”, al tiempo que recordó que Fundación ONCE también trabaja en otro tipo de adaptaciones y ayudas tecnológicas para personas con discapacidad.
En definitiva, la campaña de Fiapas pone el foco en que la necesidad de utilizar audífonos “no desaparece al cumplir una determinada edad ni cuando la pérdida auditiva afecta a un solo oído” y reclamó que su financiación “responda a las necesidades de cada persona” para evitar que la pérdida de audición se traduzca también en “una pérdida de derechos”.
(SERVIMEDIA)
23 Sep 2026
RIM/clc
