Discapacidad
Fiapas reivindica como "un derecho" la inclusión educativa del alumnado con sordera
- En el Día Mundial de la Audición
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La Confederación Española de Familias de Personas sordas (Fiapas) recordó este martes, con motivo del Día Mundial de la Audición, que la inclusión educativa del alumnado con sordera “no es una opción ni una concesión sino un derecho que debe estar garantizado”, y reclamó que se aseguren los apoyos necesarios para que “ningún niño se quede atrás”.
Con el lema impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para 2026, ‘De las comunidades a las aulas: que ningún niño se quede atrás’, la entidad difundió en redes sociales el testimonio de Marcos, un alumno de 9 años con sordera bilateral que utiliza audífonos desde los 18 meses y cursa tercero de Primaria en un centro ordinario.
Según explicaron desde Fiapas, su historia refleja lo que puede lograrse cuando la detección precoz, la adaptación protésica, audífonos o implantes, la intervención logopédica y los recursos educativos “llegan a tiempo y en condiciones de equidad”.
El ‘Estudio Sociológico Fiapas 2017-2018’, realizado en colaboración con el Ministerio de Educación y con el apoyo de la Fundación ONCE sobre una muestra de 793 personas en toda España, señala que el 90% del alumnado con sordera está escolarizado, con una tasa de abandono del 0,5%, y que el 77% de los menores de 17 años estudia en centros ordinarios.
Además, el 81% afirma “contar con buena aceptación” entre sus compañeros y el 93% utiliza prótesis auditivas. No obstante, la organización advirtió de que “persisten carencias”: solo el 58% cuenta o ha contado con apoyos personales en el aula, como profesorado de Audición y Lenguaje o de Pedagogía Terapéutica, y únicamente el 44% utiliza sistemas de frecuencia modulada (FM).
Asimismo, aunque el 72% dispone de adaptaciones organizativas y metodológicas, ubicación preferente, ampliación de tiempos o adaptación de materiales, estas medidas “no siempre están garantizadas”.
La entidad subrayó que el 95% de los niños con sordera “nace en familias oyentes” y que el 89,5% “utiliza la lengua oral como forma habitual de comunicación”, porcentaje que asciende al 95% entre los menores de 7 a 11 años. Por ello, consideró imprescindible “asegurar entornos de escucha segura y de calidad”, profesorado formado y dotación suficiente de recursos de apoyo a la audición y a la comunicación oral en todas las asignaturas.
Desde Fiapas destacaron que los avances médicos y tecnológicos “han mejorado el desarrollo verbal y las competencias académicas del alumnado con sordera”, facilitando su acceso a la Educación Superior y al empleo en entornos ordinarios.
“Garantizar los recursos de apoyo y la accesibilidad auditiva adecuados, suficientes y a tiempo no es una demanda menor: es la condición para que el progreso llegue a todos”, concluyó Fiapas.
(SERVIMEDIA)
03 Mar 2026
RIM/clc
