Sordoceguera

Foaps pide en el Congreso más apoyo público para las personas con sordoceguera y alerta ante la soledad de este colectivo

- Reclama más mediadores, asistencia personal y recursos para mejorar la inclusión social y laboral

Madrid
SERVIMEDIA

El presidente de la Fundación ONCE para la Atención de Personas con Sordoceguera (Foaps), Andrés Ramos Vázquez, reclamó este martes en el Congreso de los Diputados más apoyo público, más profesionales especializados y un censo estable para mejorar la atención a las personas con sordoceguera.

Ramos compareció ante la Comisión para las Políticas Integrales de la Discapacidad, ante la que explicó la situación de este grupo de población y pidió a los grupos parlamentarios "medidas para avanzar en su inclusión social, educativa y laboral".

Durante su intervención, subrayó que la sordoceguera es un colectivo “muy heterogéneo”, con situaciones muy distintas según se trate de discapacidad congénita, adquirida o asociada al envejecimiento, lo que obliga a "diseñar apoyos individualizados en comunicación, movilidad, formación o empleo". Según recordó, un estudio del Real Patronato sobre Discapacidad estima que en España hay más de 34.000 personas con pérdidas moderadas de audición y visión y cerca de 9.700 con pérdida total de ambos sentidos. Dentro de la ONCE, "más de 3.700 afiliados tienen sordoceguera".

MAYORES Y SOLEDAD

El responsable de Foaps alertó además de que el envejecimiento está cambiando el perfil del colectivo, ya que "una de cada dos personas con sordoceguera tiene más de 65 años, lo que incrementa los problemas de dependencia y desconexión social". Ramos explicó que la Fundación ONCE trabaja para favorecer la comunicación y la participación en residencias, centros de día y actividades sociales, así como para facilitar que estas personas puedan viajar o participar en programas como los del Imserso, "algo que hasta hace poco era muy difícil". También citó datos del Observatorio de la Soledad, según los cuales alrededor del 60 % de las personas con sordoceguera manifiestan sentimientos de soledad, lo que "obliga a reforzar los recursos de acompañamiento, mediación y asistencia personal".

EDUCACIÓN INCLUSIVA Y EMPLEO INDIVIDUALIZADO

En el ámbito educativo, señaló que su organización atiende a 216 estudiantes con sordoceguera, la mayoría en centros ordinarios, con apoyo especializado, y defendió "la importancia de mantener un modelo inclusivo con recursos adaptados a cada caso". Respecto al empleo, reconoció que el acceso al trabajo sigue siendo "especialmente complicado para este colectivo y defendió que las soluciones deben ser individualizadas", ya que algunas personas pueden trabajar en entornos ordinarios, otras necesitan empleo con apoyo y otras "requieren adaptaciones tecnológicas o mediadores especializados".

REFORZAR LA FIGURA DEL MEDIADOR

Durante su comparecencia ante la Comisión, insistió en la necesidad de "reforzar la figura del mediador y del asistente personal, especialmente en el caso de personas mayores o con mayores necesidades de apoyo", y defendió que estos recursos "deben combinar la actuación del movimiento asociativo con el respaldo de las administraciones públicas".

Asimismo, reiteró la petición de "disponer de un censo oficial estable de personas con sordoceguera, reforzar la formación de profesionales especializados y extender modelos de apoyo como el asistente personal, ya implantado en algunas comunidades autónomas, para mejorar la autonomía y la participación social de este colectivo". Ramos también destacó el papel de la tecnología como "herramienta clave para la inclusión", al permitir que personas con sordoceguera "puedan acceder a la información mediante líneas braille, dispositivos digitales o sistemas de comunicación adaptados".

UNA DE LAS DISCAPACIDADES MÁS INVISIBLES

Durante el turno de los grupos parlamentarios, distintos diputados coincidieron en la necesidad de reforzar la visibilidad de la sordoceguera y mejorar las políticas de inclusión laboral ante las elevadas tasas de desempleo y las dificultades de acceso a la formación, la tecnología y el transporte que siguen afectando a estas personas.

Ramos concluyó reclamando que las políticas públicas "tengan en cuenta la especificidad de la sordoceguera" y advirtió de que se trata de “una de las discapacidades más invisibles”, por lo que pidió "más recursos, más coordinación institucional y un mayor compromiso para garantizar la igualdad de oportunidades".

(SERVIMEDIA)
17 Mar 2026
EDU/clc