Salud

La Fundación ”la Caixa” analiza el impacto de la dislexia, que afecta a una de cada diez personas

- El coloquio tendrá lugar en 'streaming' el 16 de noviembre

MADRID
SERVIMEDIA

La Fundación ”la Caixa” organiza el jueves 16 de noviembre un debate 'CaixaResearch' sobre la dislexia, trastorno específico del aprendizaje que afecta el proceso lector y que padece alrededor del 10 % de la población, si bien la estadística es compleja debido a la variedad de grados de dislexia y a su difícil diagnóstico, que hace que muchas de las personas afectadas no sepan que sufren este trastorno.

El neurocientífico especializado en lectura y director científico del Basque Center on Cognition, Brain & Language (BCBL), Manuel Francisco Carreiras, y el catedrático de la Facultad de Psicología y Logopedia de la Universidad de Málaga (UMA) y coordinador científico del grupo de investigación Leeduca, Juan Luis Luque Vilaseca, participarán en el evento para presentar sus estudios y los proyectos de investigación desarrollados para avanzar en la comprensión y el diagnóstico de la dislexia, y en la mejora de las estrategias de intervención.

Según La Fundación ”la Caixa”, la dislexia es un trastorno específico del aprendizaje, de base neurobiológica y de tipo permanente, que afecta a la capacidad de una persona para leer. Quienes lo padecen tienen dificultades para aprender a identificar y relacionar los sonidos del habla con las letras y las palabras (decodificación). A menudo existe comorbilidad de la dislexia con otros trastornos del lenguaje, de la conducta (como el TDAH) o de coordinación motora, y la coincidencia de dos o más trastornos complica su pronóstico.

Según esta institución, “la relevancia de la detección precoz para evitar el fracaso escolar En este contexto, a los niños y niñas con dislexia les suele resultar más complicado alcanzar las diferentes etapas del desarrollo del aprendizaje lectoescritor con la misma rapidez y corrección que a la mayoría de sus compañeros. El problema radica en que la dislexia se confunde en muchas ocasiones con falta de interés, falta de capacidad intelectual o un retraso en el proceso lector que con el paso del tiempo y el ritmo de aprendizaje se normaliza, hecho que puede llevar a los niños con este trastorno a sufrir problemas de fracaso escolar”.

DETECCIÓN PRECOZ

Precisamente, el equipo liderado por el doctor Manuel Carreiras es pionero en el estudio del diagnóstico temprano de la dislexia a través de técnicas de neuroimagen. Su proyecto sobre la comprensión de la base neuronal de la dislexia recibió 500.000 euros en la convocatoria 'CaixaResearch' de Investigación en Salud 2019.

El doctor Manuel Carreiras explicó que, “la ciencia de hoy será el bienestar de mañana y estamos en el buen camino; hay múltiples laboratorios intentando entender los mecanismos cerebrales que sustentan la lectura”. El doctor destacó también la importancia de encontrar biomarcadores que permitan predecir de manera temprana qué niños padecerán dislexia. “Actualmente estamos buscando la coherencia entre las señales del habla y las oscilaciones cerebrales”, dijo, con la esperanza de obtener un índice predictivo del riesgo de dislexia antes de que los niños empiecen a leer.

A pesar de que la dislexia no tiene cura, su detección, evaluación e intervención tempranas son cruciales para evitar que los niños sufran, ya que en su mayoría pueden tener un buen resultado en la escuela si son diagnosticados precozmente y cuentan con los programas de acompañamiento adecuados.

El proyecto del doctor Juan Luis Luque implanta un modelo integral de intervención en las dificultades de aprendizaje de la lectura que incluye instrumentos de evaluación dinámica e intervención desde la etapa prelectora hasta la adolescencia. Luque sostiene que, a pesar de las dificultades que presentan estos niños a lo largo de su vida, van desarrollando otras capacidades y habilidades.

Tanto Carreiras como Luque insisten en la importancia de lograr un diagnóstico temprano. A este respecto, Luque explicó que, “es muy importante poder adelantarse al fracaso. Con el aprendizaje de las primeras letras ya podemos notar claras señales de dislexia, pero la intervención debería haber comenzado incluso antes. El problema podría atajarse con una estrategia educativa bien planificada y no debería resultar difícil. Simplemente hace falta organización”.

(SERVIMEDIA)
13 Nov 2023
MCG/gja