Discapacidad

La Fundación Madrina alerta de la desprotección de las madres de menores con autismo y reclama “medidas urgentes”

Madrid
SERVIMEDIA

La Fundación Madrina alertó este jueves de la “desprotección absoluta” que sufren las madres cuidadoras de menores con trastorno del espectro autista (TEA) y reclamó “medidas urgentes” en materia de empleo, vivienda y acceso a recursos terapéuticos.

Coincidiendo con el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, la entidad advirtió de que el aumento sostenido de diagnósticos de TEA en España está teniendo “un impacto directo en miles de familias”. Según datos del Ministerio de Educación, más de 78.000 alumnos con autismo estaban escolarizados en enseñanzas no universitarias en el curso 2022-2023, lo que supone cerca del 30% del alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo y un incremento del 310% en la última década.

A nivel global, la prevalencia también ha aumentado significativamente. De acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), uno de cada 31 niños presenta TEA, frente a uno de cada 150 en el año 2000. En España, la Fundación Madrina estima que esta condición “afecta a alrededor del 1% de la población”, lo que equivale a más de 450.000 personas.

En este contexto, Fundación Madrina puso el foco en la situación de las madres cuidadoras, a las que consideró “el perfil más invisible del autismo”. Muchas de ellas, especialmente en entornos vulnerables, se ven obligadas a abandonar su empleo para atender a sus hijos, lo que conlleva “la pérdida de ingresos” y, en numerosos casos, dificultades para mantener la vivienda.

Según la organización, esta realidad genera “una espiral de exclusión que se agrava por el desgaste físico y emocional”. Las madres presentan elevados niveles de estrés crónico, ansiedad y depresión, sin que esta situación esté suficientemente reconocida ni atendida por las políticas públicas.

El presidente de la entidad, Conrado Giménez, denunció que estas familias “se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad”, marcada por la imposibilidad de conciliar, el elevado coste de terapias y dietas específicas, que no siempre están cubiertas, y la falta de redes de apoyo. A su juicio, cuando una madre pierde el empleo, “toda la familia cae en pobreza extrema”.

Los profesionales sanitarios de la fundación subrayaron la importancia del diagnóstico precoz, especialmente antes de los tres años, como “herramienta clave para mejorar la evolución de los menores con TEA”. Asimismo, insistieron en que el autismo no es una enfermedad sino “una condición del neurodesarrollo”, y que existen apoyos eficaces, como la logopedia, la terapia ocupacional y los sistemas de comunicación aumentativa, que pueden transformar la calidad de vida de las personas si se aplican a tiempo.

No obstante, alertaron de que el principal problema no es la falta de recursos terapéuticos sino “las dificultades de acceso a los mismos”, lo que sitúa a muchas familias en “una posición de desigualdad”.

Ante esta situación, Fundación Madrina planteó seis medidas urgentes, entre ellas la prioridad en el acceso a vivienda social para familias con menores con TEA, ayudas económicas directas para facilitar la conciliación laboral, incremento de las subvenciones para terapias y dietas específicas, programas de asesoramiento familiar accesibles también en entornos rurales, mayor inversión en investigación y el reconocimiento legal de la vulnerabilidad de estas familias.

La entidad subrayó que garantizar una atención integral al TEA implica no solo intervenir sobre los menores sino también “cuidar a quien cuida”, y reclamó una respuesta institucional “inmediata y coordinada” para evitar que estas situaciones sigan derivando en exclusión social.

(SERVIMEDIA)
02 Abr 2026
RIM/clc