COP30
El G20 bajará hasta un 29% sus emisiones de CO2 en 2035 con sus nuevos planes climáticos
- Lejos del 60% necesario para limitar el calentamiento global a 1,5 grados respecto a los niveles preindustriales, según Greenpeace
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El cumplimiento de los nuevos o actualizados planes climáticos nacionales del G20 registrados en la ONU supondrá una reducción de entre un 23% y un 29% de los gases que calientan el planeta en 2035, cuando lo necesario sería un 60% para contener el calentamiento global a 1,5 grados en comparación con la era preindustrial.
Así se desprende de un nuevo informe de Greenpeace dado a conocer este lunes coincidiendo con la segunda y decisiva semana de la 30ª Cumbre del Clima, conocida como COP30 y que se celebra en Belém (Brasil).
Poco después de inaugurarse la COP30, la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (Cmnucc) indicó que los 113 compromisos climáticos nacionales recibidos antes del inicio de la cumbre -de países que representan el 69% de las emisiones globales- supondrían rebajar en un 12% la liberación de gases de efecto invernadero en 2035 en comparación con 2019.
El G20 está formado por 19 países (Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica y Turquía) y la UE. Aglutina casi el 80% de las emisiones mundiales y alrededor del 85% del PIB mundial.
El informe, titulado ‘Brecha en la ambición climática para 2035’, analiza las contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC, por sus siglas en inglés) presentados por los países a la ONU desde el 1 de enero de 2024 en el marco de un nuevo ciclo de compromisos de reducción de gases de efecto invernadero, cuando el próximo diciembre se cumplirá 10 años de la adopción del Acuerdo de París.
Tracy Carty, experta en política climática de Greenpeace Internacional, apuntó que “el mundo tiene un problema” cuando el G20 presenta “una ambición conjunta tan peligrosamente escasa”.
“El G20 concentra el 85% de la economía mundial, por lo que las decisiones que toman determinan el comercio, la inversión y la tecnología en todo el mundo. Sus decisiones marcan el éxito o el fracaso del objetivo de 1,5 °C, pero sus planes sólo suponen una reducción de entre el 23% y el 29% de emisiones en comparación con los niveles de 2019, frente al 60% de reducción global que el mundo necesita”.
“JUSTICIA Y RESPONSABILIDAD”
Pedro Zorrilla, responsable de la Campaña de Cambio climático en Greenpeace España, comentó a Servimedia desde Belém que los países del norte global deberían reducir sus emisiones “más del 60%” por “justicia y responsabilidad”, ya que son “los que más han emitido a lo largo de la historia y los que más recursos económicos, financieros, humanos, tecnológicos, etc. tienen”. “Son los que deben empezar a reducir antes y más rápido sus emisiones”, resumió.
Sin embargo, el informe apunta que esas naciones reducirían las emisiones entre un 51% y un 57% respecto a 2019.
El análisis de Greenpeace también evalúa el contenido relacionado con las fuentes de energía que contienen las NDC del G20, club que, según Carty, está formado por “los mayores productores y consumidores mundiales de combustibles fósiles, que provocan la crisis climática”.
“Ninguna de sus NDC a 2035 incluye planes creíbles para abandonarlos. Los países del norte global, en particular, tienen la mayor responsabilidad de liderar la acción climática, pero sus NDC están muy por debajo de lo que exigen la ciencia y la justicia”, apuntó.
Jasper Inventor, director adjunto de programas de Greenpeace Internacional, comentó que la COP30 debería aprobar “un plan de respuesta global que cubra la brecha del 1,5 °C” y que debería incluir una hoja de ruta para eliminar los combustibles fósiles y un plan de acción para poner fin a la deforestación.
“Hemos visto avances en la primera semana, pero necesitamos un resultado que conduzca al cambio y no otra hoja de ruta vacía, que no lleve a ninguna parte”, apostilló.
Inventor concluyó: “Debemos asegurarnos de que la COP30 conduzca a medidas muy urgentes para eliminar los combustibles fósiles y acelerar las energías renovables. Pero también debe suponer un avance en la financiación climática, que es tan necesaria, incluyendo medidas para que los contaminadores paguen por los daños climáticos y una transición justa. La COP30 debe ofrecer un resultado que acelere la acción real”.
(SERVIMEDIA)
17 Nov 2025
MGR/clc


