Estrategia Deep Tech
El Gobierno movilizará 8.000 millones para evitar que la ciencia española caiga en el “valle de la muerte”
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El Gobierno movilizará más de 8.000 millones de euros hasta 2030 para impulsar la Estrategia Nacional Deep Tech, una iniciativa con la que busca acompañar a las tecnologías más disruptivas desde la investigación científica hasta su aplicación industrial y evitar que proyectos de alto potencial se queden en el llamado “valle de la muerte”, la fase en la que muchas innovaciones desaparecen por falta de inversión, maduración o apoyo empresarial suficiente.
Así lo explicó este martes la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, donde presentó esta estrategia como "una apuesta de país para transformar el conocimiento científico en desarrollo tecnológico, actividad industrial, empleo cualificado y mayor soberanía tecnológica".
El Gobierno denominó esta iniciativa Estrategia Nacional Deep Tech y la definió como un “plan de país” orientado a convertir el potencial científico español en liderazgo tecnológico. Según el departamento de Ciencia, está impulsada por 13 ministerios y busca situar a España “a la vanguardia” no solo en investigación, sino también en "desarrollo, fabricación y aplicación de las tecnologías más punteras".
Morant explicó que las tecnologías profundas son aquellas que nacen del conocimiento científico avanzado y que requieren largos periodos de maduración, una elevada inversión y una asunción de riesgo superior a la de otros desarrollos tecnológicos. Precisamente por eso, defendió que "necesitan un apoyo público extraordinario para no quedarse bloqueadas antes de llegar al mercado".
“Muchas veces esas ideas de los científicos son apoyadas, pero llega un punto en el que el sistema financiero, la empresa privada, que es quien tiene que coger el guante para ese desarrollo y convertirlo en innovación, no llega”, señaló la ministra. En ese momento esas ideas “se quedan en un cajón” y pasan por lo que los científicos llaman el “valle de la muerte”, es decir, “desaparecen”, añadió.
ESTADO EMPRENDEDOR
La ministra defendió que España tiene “la capacidad de acompañar a estos anhelos científicos” actuando como “Estado emprendedor”, una expresión con la que reivindicó el papel de la inversión pública para "impulsar tecnologías de alto riesgo y alto valor estratégico".
Morant amplió el concepto de tecnología profunda más allá de los dispositivos electrónicos o de las tecnologías digitales: citó como ejemplo las terapias CAR-T, tratamientos avanzados que ya se están utilizando frente a determinadas leucemias y que "también son tecnología profunda porque proceden directamente del desarrollo científico y de la innovación biomédica". Sin apoyo público, muchas de estas soluciones “probablemente se quedarían” sin desarrollo suficiente, subrayó.
CAMPOS PRIORITARIOS
La Estrategia Nacional Deep Tech se centrará en ámbitos identificados mediante consulta pública y alineados con la agenda europea. Entre ellos figuran la biotecnología y la salud, las tecnologías para la sostenibilidad y las energías limpias, la inteligencia artificial y las tecnologías del dato. Además, los semiconductores avanzados, la conectividad avanzada, la robótica, los materiales avanzados, las tecnologías de detección, las tecnologías cuánticas, el espacio y la propulsión.
La estrategia se articulará en tres ejes: reforzar las capacidades científicas y tecnológicas; fortalecer el tejido empresarial desde la investigación hasta el mercado; y construir un ecosistema coordinado entre administraciones públicas, centros de investigación y empresas, según información del propio ministerio.
INFRAESTRUCTURAS ESTRATÉGICAS
Dentro del primer eje, orientado a reforzar las capacidades científicas y tecnológicas, Morant citó varias infraestructuras estratégicas. Una de ellas es Ifmif-Done, en Granada, vinculada al desarrollo de materiales para futuros reactores de fusión nuclear. Se trata de una acción que busca avanzar hacia la energía de fusión, “la energía que hay dentro de las estrellas”, una fuente inagotable de energía considerada "limpia".
También destacó el Centro Ibérico de Investigación en Almacenamiento Energético, en Cáceres, dedicado a "uno de los grandes retos de las energías renovables": cómo almacenar la energía producida. Además, citó el futuro centro de investigación en hadronterapia en Valencia, una tecnología avanzada vinculada a la mejora de la protonterapia y a nuevas formas de tratamiento del cáncer. El objetivo es que, en el futuro, "los hospitales puedan contar con equipos de radiación, curación del cáncer o imagen médica desarrollados", subrayó.
EL 80% PARA EMPRESAS
El segundo eje de la estrategia estará dirigido al tejido empresarial. Morant indicó que el Gobierno destinará el 80% del esfuerzo público en esta estrategia a apoyar a empresas innovadoras que quieran desarrollar tecnologías profundas junto con centros de investigación. Según la titular de Ciencia, España cuenta ya con alrededor de 1.000 startups 'deep tech', muchas de ellas nacidas del sistema público de ciencia y, especialmente, de las universidades públicas.
Entre los instrumentos de financiación destacó el programa CDTI Innvierte, la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica, el fondo España Crece, el nuevo fondo Deep Start y otros mecanismos de inversión directa orientados a acompañar el crecimiento de empresas tecnológicas.
COMPETIR EN MEJORES CONDICIONES
El tercer eje de la Estrategia Nacional Deep Tech buscará construir un ecosistema más favorable para el desarrollo de estas tecnologías y adaptar la normativa en determinados ámbitos para dar mayor flexibilidad a los centros y proyectos, de forma que la ciencia española pueda competir en mejores condiciones con otros países.
La ministra sostuvo que uno de cada cinco nuevos empleos en España está vinculado a sectores relacionados con la ciencia y la innovación. “Esta apuesta está creando empleo, empleo con mejores salarios, y con un mayor valor añadido”, afirmó Morant, quien vinculó estas inversiones con una economía “más productiva” y “más competitiva”.
La ministra cerró su intervención con un mensaje político sobre la posición de España en la carrera tecnológica. “Dejemos ya fuera esto de que las innovaciones se producirán en otros países y que nosotros seremos puramente consumidores”. A su juicio, España ya está “en una posición de liderazgo” en muchas de estas tecnologías y debe seguir acompañando al sector científico y productivo.
(SERVIMEDIA)
19 Mayo 2026
EDU/clc



