Medio ambiente
Greenpeace detecta microplásticos en bolsitas de puré para bebés de Nestlé y Danone
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Una nueva investigación de Greenpeace Internacional revela la presencia de microplásticos en alimentos para bebés comercializados en bolsitas de plástico flexible (conocidas como ‘pouches’) por dos de las mayores empresas de alimentación del mundo: Nestlé y Danone.
Este hallazgo plantea “dudas urgentes sobre la seguridad de productos dirigidos específicamente a la población más vulnerable”, según Greenpeace.
El informe, titulado ‘Plásticos diminutos, un gran problema: Los riesgos ocultos de las bolsas de plástico para alimentos infantiles’ y difundido este jueves, fue realizado por Sintef Ocean en Noruega por encargo de Greenpeace Internacional. Se analizaron pruebas de laboratorio de purés de yogur Gerber (Nestlé) y puré de frutas Happy Baby Organics (Danone) tal cual se venden, es decir, sin calentar.
En todas las muestras analizadas se encontraron partículas de microplásticos. Además, los análisis sugieren la presencia de una variedad de sustancias químicas tanto en el envase como en el alimento.
Esto indica que el propio envase de plástico es la fuente directa de contaminación, lo que expone potencialmente a los bebés a miles de fragmentos plásticos microscópicos en cada toma, según Greenpeace.
“Este estudio supone un mazazo para las familias españolas que confían en estas marcas para alimentar a sus hijos e hijas con productos que consideran seguros y nutritivos. En España, hemos visto cómo estas bolsitas han colonizado los pasillos de los supermercados, sustituyendo al tradicional tarro de cristal bajo la falsa promesa de comodidad”, según Julio Barea, responsable de la campaña de Residuos de Greenpeace.
Barea añadió: “Lo que Nestlé y Danone no cuentan es que su modelo de negocio dependiente del plástico no puede garantizar que su contenido esté libre de microplásticos y químicos disruptores. Estamos alimentando a una generación con residuos plásticos ante la pasividad de los reguladores”.
“CONTAMINACIÓN MASIVA”
El estudio detecta una “contaminación masiva” porque los investigadores encontraron una media de hasta 54 partículas de microplásticos por cada gramo de comida analizado en las bolsitas de Gerber y hasta 99 partículas en las de Happy Baby Organics. Esto equivale a unos 270 y 495 microplásticos por cada cucharadita, respectivamente.
Según Greenpeace, se estima que un bebé ingiere más de 5.000 partículas en cada bolsa de Gerber y más de 11.000 partículas en cada una de Happy Baby Organics.
El estudio identifica sustancias químicas asociadas al plástico en el envase y el alimento, incluyendo un posible disruptor endocrino (2,4-DTBP) en las muestras de yogur de Gerber. Y sugiere una relación directa entre el polietileno -el plástico con el que están revestidas internamente las bolsas- y los microplásticos encontrados en la comida.
En España, el formato de bolsa flexible ha experimentado un crecimiento siguiendo la tendencia mundial, donde se espera un aumento anual de un 8,18% hasta 2031. Actualmente, estos envases suponen un 37,15% del mercado global y superan a los tarros de vidrio.
Greenpeace advierte de que estos envases multicapa son imposibles de reciclar de forma efectiva en España y terminan mayoritariamente en vertederos, incineradoras o directamente en el medio ambiente.
BENEFICIO ECONÓMICO
Los bebés son especialmente vulnerables a estas exposiciones debido a que sus órganos están en pleno desarrollo y a que su ingesta de alimentos es mucho mayor en relación con su peso corporal que la de un adulto.
“La contaminación por plásticos no solo está destruyendo nuestras costas y campos en España; está entrando en los cuerpos de nuestros hijos desde su más tierna infancia”, subrayó Barea, quien agregó: “El diseño de estos envases prioriza el beneficio económico de las multinacionales sobre la salud pública. No podemos permitir que marcas que aparecen repetidamente en los informes de 'Break Free From Plastic' como las más contaminantes del planeta sigan jugando con la seguridad alimentaria infantil”.
Por ello, Greenpeace exigió a Nestlé, Danone y al resto de productores de alimentación infantil que analicen “urgentemente” sus productos y demuestren que no ponen en riesgo a los niños, así como un compromiso firme para eliminar progresivamente los envases de plástico en favor de alternativas reutilizables, libres de plásticos y de sustancias tóxicas.
En el ámbito político, Greenpeace instó al Gobierno a que, en las negociaciones del Tratado Global de Plásticos de la ONU, defienda “una postura ambiciosa” que prohíba estos “envases peligrosos”, reduzca la producción global de plástico en un 75% y ponga fin a la “contaminación química descontrolada”.
(SERVIMEDIA)
21 Mayo 2026
MGR/gja


