Crisis energética

Greenpeace pide tasas por beneficios ‘caídos del cielo’ de las petroleras con la guerra en Irán

- Cinco de las mayores en Europa (Shell, Total Energies, BP, Equinor y Repsol) ganaron más de 19.000 millones de dólares en los primeros tres meses del año

MADRID
SERVIMEDIA

La organización ambiental Greenpeace reclamó ese jueves tasas permanentes sobre los beneficios extraordinarios de las petroleras ante situaciones como la actual crisis energética derivada del conflicto en Irán o la invasión rusa de Ucrania en 2022.

Así lo indicó Greenpeace tras conocerse los beneficios de las principales petroleras europeas durante el primer trimestre de 2026.

Tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, los precios del petróleo han subido por encima de los 100 dólares por barril, lo que genera “ganancias extraordinarias para la industria de los combustibles fósiles”, apuntó Greenpeace.

En conjunto, cinco de las mayores petroleras de Europa (Shell,Total Energies, BP, Equinor y Repsol) registraron más de 19.000 millones de dólares en beneficios ajustados tras impuestos durante el primer trimestre de 2026, un 80% más con respecto al trimestre anterior.

Los mejores resultados corresponden a la multinacional británica Shell, que ganó 6.900 millones de dólares en el primer trimestre. Por su parte, Repsol, la sexta mayor petrolera de Europa, obtuvo en el primer trimestre de este año 929 millones de euros en beneficios, un 153% más que en el mismo periodo de 2025.

“Es indispensable desmontar el manual de comunicación corporativa de Repsol. Está usando un relato calculado de ‘buenismo’ y miedo a la escasez para erigirse como un sector intocable. Con esta estrategia, justifica nuevas inversiones fósiles y busca evitar los impuestos a sus beneficios ‘caídos del cielo’”, según Francisco del Pozo, responsable de la campaña de energía de Greenpeace.

Del Pozo añadió: “Su tibia apuesta por la descarbonización ha pasado a la historia: ahora vemos cómo apoya de forma explícita las políticas de Trump y refuerza su agenda de colonialismo fósil en Venezuela o Libia, extendiendo su actividad a zonas tan sensibles como el Ártico en Alaska o Brasil”.

ACCIONARIADO

La recompensa al accionariado ha sido casi inmediata. Por ejemplo, Repsol aumentó su dividendo en un 8% más un extra de 0,53 euros brutos por acción, que pagará a principios de 2027 y supondrá un 60% de aumento de beneficio por acción respecto a 2025. Asimismo, la petrolera española aumentó su recompra de acciones en 350 millones de euros.

Un caso similar es el de TotalEnergies, que aumentó su dividendo en un 5,9% y duplicó las recompras de acciones. En la misma línea, Shell anunció una subida del dividendo del 5% junto con una recompra de acciones por valor de 3.000 millones de dólares.

“Más de 50 países acaban de reiterar su compromiso de acabar con la dependencia del carbón, el petróleo y el gas en la Primera Conferencia Mundial sobre la Transición para Abandonar los Combustibles Fósiles, celebrada en Santa Marta (Colombia). Los niveles récord de energía solar y eólica han ayudado a mantener las luces encendidas mientras se bloqueaba el suministro de gas. Las soluciones existen”, recalcó Rebecca Newsom, responsable de política global de Greenpeace Internacional.

Newsom subrayó: “Lo que necesitamos ahora es que los Gobiernos dejen de eximir de responsabilidad a las empresas de combustibles fósiles y empiecen a aumentar de forma permanente los impuestos sobre sus beneficios para que podamos construir sistemas de energía renovable que protejan a la gente y reduzcan las facturas”.

Asimismo, Greenpeace instó a los gobiernos a respaldar un impuesto global sobre los beneficios de los contaminadores en el marco de la Convención Fiscal de la ONU, con normas vinculantes para impedir el traslado de beneficios a paraísos fiscales.

(SERVIMEDIA)
07 Mayo 2026
MGR/gja