Medio ambiente

Greenpeace sorprende a un pesquero español capturando ilegalmente tiburones entre Canarias y Guinea

- El buque ‘Naboeiro’ fue captado cercenando sus aletas y vulnerando la normativa europea

- La ONG pide a la Secretaría General de Pesca que estudie las imágenes y valore de oficio la denuncia del caso

- Hoy se celebra el Día Mundial de los Océanos

MADRID
SERVIMEDIA

La organización ecologista Greenpeace documentó este lunes que el palangrero de bandera española ‘Naboeiro’ faenó ilegalmente en una potencial reserva de alta mar frente a la costa occidental de África capturando tres tiburones, a los que cercenó sus aletas sin cumplir la normativa europea.

Greeenpace desveló esas imágenes coincidiendo con el Día Mundial de los Océanos y denunció “la impunidad de la destrucción en alta mar”, donde menos de un 1% del océano está protegido”.

Las imágenes muestran al buque ‘Naboeiro’ en la zona de convergencia de las corrientes de Canarias y Guinea, cuya actividad pesquera está regulada por la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT, por sus siglas en inglés).

Revelan cómo el pesquero español captura tres individuos de tiburón zorro ojón (‘Alopias superciliosus’). La pesca dirigida de esta especie no está permitida al ser extremadamente vulnerable a la explotación. Cuando un buque captura un ejemplar, debe cumplir con ciertas obligaciones que establece la normativa europea y española.

Sin embargo, Greenpeace detectó varios incumplimientos, entre ellos que los tiburones son subidos a bordo, contraviniendo la legislación pesquera de la UE, que recoge que si esos animales son capturados accidentalmente tienen que ser liberados inmediatamente sin causarles daño alguno.

Además, existe normativa que prohíbe el cercenamiento o corte de aletas de tiburón para todos los barcos con bandera europea que operen dentro o fuera de sus aguas. El ‘Naboeiro’ incumplió esta norma con los tres individuos de tiburón zorro ojón, que fueron cortados en piezas y parte de ellas fueron lanzadas por la borda. Entre las piezas descartadas se encontraban zonas del cuerpo con las aletas cortadas, lo que indica que estas aletas habían sido cercenadas a bordo.

“IMPUNIDAD”

Además, la ONG señala que el ‘Naboeiro’ tiene la obligación de reportar las capturas, incluyendo los descartes, a través de su cuaderno diario de pesca. La Secretaría General de Pesca del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación tiene acceso a este cuaderno, por lo que Greenpeace ha solicitado esta información en virtud del Convenio de Aarhus.

En el caso de que el Naboeiro no hubiera reportado los descartes de los tiburones identificados en las imágenes de Greenpeace, habría incumplido también la normativa europea de control pesquero.

“Este caso pone de manifiesto, una vez más, cómo algunos barcos usan la impunidad de las aguas internacionales para saltarse la ley. Esto pone en peligro la biodiversidad marina y la supervivencia de los stocks pesqueros y del propio sector·”, según Ana Pascual, responsable de la campaña de Océanos de Greenpeace.

Pascual añadió: “Este saqueo y el bloqueo que han ejercido las organizaciones regionales de pesca en las negociaciones amenazan con herir de muerte al histórico Tratado Global de los Océanos en el mismo año de su entrada en vigor, convirtiéndolo en papel mojado antes de que sus santuarios puedan ser declarados”.

La mencionada zona de convergencia es de vital importancia para los océanos ya que la mezcla de las aguas frías ricas en nutrientes procedentes de la corriente de Canarias y las aguas calientes que llegan desde la corriente de Guinea genera una alta productividad marina, gracias a la cual se sustenta una compleja red trófica.

Esa área contiene gran variedad de ecosistemas y especies de invertebrados, aves, mamíferos, tortugas marinas y peces, incluidas varias especies de tiburones amenazados.

“Desde la entrada en vigor del Tratado Global de los Océanos, contamos por primera vez en la historia con una herramienta jurídica que se centra en la protección de la biodiversidad marina y no en la extracción de recursos”, indicó Pascual.

Por ello, Greenpeace demandó la creación de santuarios marinos, frenar el lobby industrial, una mayor transparencia a los datos de capturas y desembarques, la transición hacia un modelo de pesca sostenible y la vigilancia del cumplimiento de la normativa pesquera vigente.

(SERVIMEDIA)
08 Jun 2026
MGR/gja