Extremadura
Guardiola avisa: "Lo que está firmado es lo que se llevará a cabo, jamás vamos a incumplir la ley"
- La dirigente del PP responde en su discurso de investidura a las “interpretaciones interesadas, advertencias y proclamas” sobre la “prioridad nacional”, aunque omite el concepto
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La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, se presentó este martes a su segundo intento de investidura tras firmar la semana pasada un nuevo acuerdo de gobierno de Vox. Y, ante las “interpretaciones interesadas, advertencias y proclamas” en torno al concepto de “prioridad nacional” de un lado y de otro, garantizó que “lo que está firmado es lo que se llevará a cabo”.
“Lean el acuerdo, palabra por palabra, profundicen. Este Gobierno jamás va a incumplir la ley”, dijo ante el Pleno de la Asamblea en la primera jornada del debate de investidura. Todo ello, después de que Vox haya insistido en que los españoles “irán primero” en la concesión de ayudas públicas, y de que el Gobierno de Pedro Sánchez haya amenazado de llevar el pacto a los tribunales.
La dirigente del PP no verbalizó ni una vez el concepto de “prioridad nacional” que ha desatado el “ruido” mediático de los últimos días, en palabras de Guardiola. “No voy a entrar en eso, ni es el momento ni merece la pena”, señaló en una intervención que duró más de una hora. Pero sí remarcó que “la prioridad” es “el interés general” de Extremadura, en línea con lo que PP y Vox han reflejado en el documento programático.
El acuerdo establece que, con el nuevo Gobierno de PP y Vox, la concesión de vivienda, ayudas y subvenciones públicas se “inspirará” en el principio de “prioridad nacional” del que Vox ha hecho bandera para reclamar que los españoles accedan a los recursos públicos por delante de los inmigrantes.
Pero el texto señala que lo que se premiará, sin ser un criterio eliminatorio, es el “empadronamiento histórico en Extremadura”, “la relación efectiva y afectiva del solicitante con el territorio”, “la trayectoria de cotización y actividad laboral”, “la existencia de familiares de primer grado residiendo” en la comunidad, “así como cualquier otro criterio que acredite vinculación real y duradera de los solicitantes con la región”.
En otras palabras, la “prioridad nacional” no aparece desarrollada como una preferencia explícita por la nacionalidad española, sino como una etiqueta –exigida por Vox y aceptada por el PP– que, en realidad, beneficia a quienes puedan acreditar un arraigo “real, duradero y verificable” con Extremadura, no con España, según la literalidad del propio acuerdo.
Vox, sin embargo, ha insistido estos días en que “los españoles irán primero”. Y lo tendrá en su mano, puesto que controlará las competencias de servicios sociales, haciéndose cargo de muchas de estas ayudas.
En el PP, en cambio, las fuentes consultadas advierten de que cualquier orden que regule la concesión de las ayudas debe contar primero con el visto bueno del Consejo de Gobierno dirigido por Guardiola, dependan o no de las consejerías de Vox.
Además, los de Abascal firmaron una cláusula con la que se comprometen a ajustarse a la legislación vigente, siendo el PP consciente de que el concepto de “prioridad nacional” de su socio choca con la legislación actual.
El acuerdo también abre un posible conflicto con la Ley de Extranjería al excluir a los inmigrantes en situación irregular de las prestaciones y servicios “estructurales”, como puede ser la sanidad, motivo por el que reconocen abiertamente que instarán al Gobierno a modificarla.
MENORES MIGRANTES
Guardiola rehusó hablar de la letra pequeña del pacto y se limitó a formular los principales consensos alcanzados con Vox “con la serenidad”, dijo, “de quien sabe lo que hace y por qué lo hace”.
Por ejemplo, dijo que “lo primero es proteger al campo del Pacto Verdo” y manifestar su “rechazo al acuerdo de Mercosur si no garantiza la igualdad de condiciones de los productores extremeños”. Y reiteró que “Almaraz no se cierra” porque “sería un error histórico”, si bien esa es competencia del Gobierno central.
El punto que más interés suscitaba era el de la inmigración. Y Guardiola entró de lleno en un debate “que está en la calle y que preocupa a los españoles y los extremeños”, a pesar de que la comunidad es la que menos porcentaje de extranjeros tiene de España, con un 4,4% según el INE.
La presidenta autonómica avisó al Gobierno de Sánchez de que “Extremadura no va a cargar con las consecuencias de un modelo migratorio roto”, y se opondrá “a cualquier reparto obligatorio” de menores extranjeros no acompañados. En lo que respecta a los que ya están allí tutelados, que ronda el centenar, reconoció que se “merecen un modelo de gestión digno, ordenado y sin masificación”, sin hablar de su devolución con las familias como recoge el pacto con Vox.
Guardiola no agradeció a viva voz el apoyo de los de Abascal, que tras la sesión plenaria se acercaron a saludarla con dos besos. Mañana, previsiblemente, votarán a favor de su investidura y se integrarán en su Ejecutivo. Sí tuvo palabras para la oposición, PSOE y Unidas por Extremadura, a los que reprochó que sean crean los “árbitros de la democracia” convirtiendo el acuerdo de PP y Vox en “una anomalía”.
(SERVIMEDIA)
21 Abr 2026
PTR/clc


