Salud

Hallan nuevos vínculos genéticos en los síntomas de ansiedad

- En un estudio con casi 700.000 personas, el más grande realizado hasta ahora

MADRID
SERVIMEDIA

Un estudio con datos genéticos sobre los síntomas de ansiedad en 693.869 personas de ascendencia europea revela nuevos datos sobre las vías genéticas implicadas en esta afección.

El análisis, dirigido por investigadores del King's College de Londres (Reino Unido) y del instituto de investigación médica QIMR Berghofer (Australia), y publicado este martes en la revista ‘Nature Human Behaviour’, halla el mayor número de asociaciones genéticas vinculadas hasta ahora con la ansiedad.

Al relacionar los datos genéticos con la gravedad de los síntomas, en lugar de la categoría dicotómica de un diagnóstico clínico, aporta una nueva comprensión del continuo biológico que subyace a la ansiedad, que puede abarcar desde respuestas saludables al estrés hasta trastornos debilitantes.

Los trastornos de ansiedad son las afecciones de salud mental más frecuentes en todo el mundo y su incidencia va en aumento. Los síntomas varían en intensidad y tipo entre la población, lo que refleja la función evolutiva que cumplen el miedo y la preocupación al permitir la vigilancia y la precaución ante posibles amenazas.

PROGRESO

Esta nueva investigación es un estudio de asociación del genoma completo (GWAS, por sus siglas en inglés) que analiza el ADN de muchas personas -en este caso, casi 700.000- para identificar qué diferencias genéticas se producen con mayor frecuencia en quienes experimentan síntomas de ansiedad más graves.

“A pesar del impacto de la ansiedad en la salud pública, el progreso en la comprensión de su genética está por detrás del de otros trastornos mentales importantes”, apunta Thalia Eley, catedrática de Genética del Comportamiento del Desarrollo en el Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia del King's College de Londres.

Eley añade: “Dada la elevada y creciente incidencia de la ansiedad, especialmente en adultos jóvenes, es más importante que nunca mejorar nuestra capacidad para identificar y comprender las fuentes de riesgo. Esperamos que nuestros hallazgos impulsen una nueva ola de análisis a gran escala para acelerar nuestro progreso en la comprensión de la arquitectura genética de la ansiedad”.

DIFERENCIAS GENÉTICAS

El estudio identificó 74 localizaciones en el genoma donde las diferencias genéticas estaban relacionadas con los síntomas de ansiedad. Cerca de la mitad ya se habían descrito en estudios previos de asociación del genoma completo (GWAS) sobre la ansiedad, pero el resto (39 de los loci) eran nuevos. 

Además de identificar el mayor número de loci asociados a la ansiedad hasta la fecha, los resultados respaldan la función de ciertos genes en este trastorno, como PCLO y SORCS3. Muchos de los genes implicados son particularmente activos en el tejido cerebral y participan en la comunicación entre las neuronas.

El análisis también reveló que la variación genética común explica alrededor de un 6% de las diferencias en la gravedad de los síntomas de ansiedad entre las personas, lo que deja un amplio margen para las influencias ambientales, las interacciones gen-ambiente y los efectos genéticos no detectados.

“Este es un avance importante para comprender cómo los procesos biológicos pueden influir en el riesgo de ansiedad. Es fundamental destacar que la genética interactúa con las experiencias vitales, los contextos sociales y los factores psicológicos para determinar el riesgo individual”, indica Megan Skelton, del IoPPN del King’s College de Londres.

Skelton subraya: “Esto significa que incluso una persona con un alto riesgo genético podría no desarrollar ansiedad, mientras que una persona con un bajo riesgo genético sí podría. El aumento de las tasas de ansiedad apunta a factores ambientales, ya que la genética no varía mucho entre generaciones, por lo que reducir la ansiedad en la población requerirá abordar estos factores”.

“Al mismo tiempo, comprender el riesgo genético podría ayudarnos a identificar a las personas más sensibles a las influencias ambientales, lo que, en última instancia, contribuiría a estrategias de prevención y tratamiento más eficaces”, agrega.

CORRELACIONES

Los investigadores también calcularon puntuaciones poligénicas para la ansiedad, que resumen el riesgo genético de cada individuo y que se crearon utilizando los resultados de estudios de asociación del genoma completo (GWAS) en poblaciones de ascendencia europea, en muestras separadas de personas de poblaciones europeas, africanas y del sur de Asia.

Se observó una amplia gama de correlaciones genéticas significativas entre la ansiedad y afecciones de salud mental y física, incluyendo depresión, síndrome del intestino irritable, dolor crónico, enfermedad de las arterias coronarias, endometriosis y migraña.

“Si bien algunas variantes genéticas compartidas pueden aumentar el riesgo tanto de padecer una afección física como de sufrir síntomas de ansiedad más graves, también es cierto que vivir con dolor o enfermedad crónicos puede contribuir a la aparición de síntomas de ansiedad”, concluye Brittany Mitchell, del Instituto de Investigación Médica QIMR Berghofer.

(SERVIMEDIA)
09 Jun 2026
MGR/gja