Salud

La ‘hora de oro’ en las ambulancias se incumple en muchos lesionados graves del sur global

- Según un estudio

MADRID
SERVIMEDIA

Más de la mitad de las personas con lesiones graves en países del sur global no reciben atención médica con ambulancia dentro de la denominada ‘hora de oro’, esto es, el tiempo que transcurre entre el accidente y la asistencia sanitaria, clave para salvar la vida en muchos casos.

Así se desprende de un estudio realizado por un equipo de investigación internacional liderado por las universidades de Birmingham (Reino Unido) y Stellenbosch (Sudáfrica), y publicado este lunes en la revista ‘BMJ Global Health’. La investigación se centra en cuatro países: Ghana, Pakistán, Ruanda y Sudáfrica.

Acceder a la atención médica durante la ‘hora de oro’ se ha convertido en un principio fundamental para pacientes con lesiones moderadas o graves, y la evidencia sugiere que llegar después de este tiempo se asocia con un mayor riesgo de muerte y discapacidad.

Sin embargo, el estudio realizado en estos cuatro países de ingresos bajos y medianos revela que el 57% de los pacientes llegaron al hospital más de una hora después de sufrir la lesión, y un 34 % llegaron más de dos horas después.

En total, un 46% de los pacientes fueron trasladados en ambulancia, con una variación entre países. En Ghana, esos vehículos transportaron a cerca del 20% de los heridos; en Pakistán y Sudáfrica, al 50%; y en Ruanda, al 65%.

Si bien las ambulancias se asociaban con la llegada a la atención médica tras la hora dorada, los pacientes que utilizaban medios informales -como automóviles privados, taxis o motocicletas- llegaban al tratamiento más rápido que aquellos que viajaban en ambulancia.

“En entornos con recursos limitados, comprender dónde y por qué falla la atención médica es una de las maneras más inteligentes de salvar vidas y garantizar que los recursos limitados se inviertan en soluciones que generen el mayor impacto”, según Justine Davies, de la Universidad de Birmingham.

Davies añade: “La inversión en costosos servicios de ambulancia, como muchos países de ingresos bajos y medianos están considerando, requiere una cuidadosa reflexión. Las ambulancias por sí solas no reducirán las muertes por lesiones; es necesario fortalecer todo el sistema prehospitalario, con personal mejor capacitado, buenos canales de derivación y soluciones coordinadas”.

CRECIENTE CRISIS SANITARIA

Las lesiones constituyen una creciente crisis sanitaria en los países de ingresos bajos y medianos, que afecta principalmente a los jóvenes en la plenitud de su vida laboral.

Estas lesiones dejan secuelas permanentes en las familias, las comunidades y la sociedad. Cada año, más de cuatro millones de muertes son causadas por lesiones, el 90% de las cuales ocurren en países de ingresos bajos y medianos, y un 40% de estas muertes se consideran evitables.

El equipo de investigadores analizó información de 8.331 pacientes lesionados ingresados ​​en 19 hospitales de los cuatro países participantes. Se trata del primer estudio importante de este tipo. Examinaron lesiones graves derivadas de violencia interpersonal, accidentes de tráfico, caídas, golpes, quemaduras o lesiones por calor y cortes.

Más del 50% de los pacientes no acudieron directamente al centro especializado que podía brindarles un tratamiento definitivo, y alrededor de un 20% buscaron atención primero en atención primaria.

Esto sugiere que los pacientes no reconocieron que su lesión fuera lo suficientemente grave como para requerir un nivel de atención superior, disponible únicamente en el hospital.

También señala que, para los pacientes trasladados en ambulancia, no existían los protocolos de derivación necesarios para garantizar que acudieran directamente al hospital que pudiera brindarles un tratamiento definitivo.

RETRASOS

A pesar de estos retrasos medidos -que se experimentaron con mayor frecuencia en pacientes más pobres, con menor nivel educativo y de mayor edad-, solo un 19% de los pacientes creía haber sufrido un retraso y muchos de los que llegaron al hospital después de varias horas aún sentían que habían llegado ‘a tiempo’.

“Muchos pacientes gravemente heridos pierden un tiempo precioso antes de recibir la atención que necesitan. Los retrasos comienzan mucho antes de que los pacientes lleguen a las puertas del hospital y se agravan por la fragmentación de los sistemas prehospitalarios. Mejorar el acceso temprano al hospital adecuado podría reducir significativamente la discapacidad y las muertes evitables”, indica Leila Ghalichi, de la Universidad de Birmingham.

El estudio recomienda fortalecer los sistemas de atención prehospitalaria, no solo los servicios de ambulancia; mejorar las opciones de transporte y considerar alternativas a las ambulancias, y optimizar y mejorar los procesos de derivación.

Abordar las desigualdades que afectan a los pacientes más pobres, mayores o con menor nivel educativo; integrar la mejora de la atención a las lesiones con la planificación urbana y las soluciones para la congestión; aumentar la concienciación pública sobre la urgencia de recibir atención médica rápidamente, y desarrollar mensajes nacionales de salud pública que fomenten la asistencia directa a centros capacitados, pero que eviten la saturación de los centros de atención terciaria, son otros consejos.

Los investigadores señalan que invertir en sistemas de atención de emergencia prehospitalaria eficientes y de calidad requiere muchos recursos. Se necesita invertir en personal capacitado, equipos y tecnologías médicas, infraestructura de datos, un centro de despacho de ambulancias organizado, una flota de ambulancias y políticas que garanticen que las ambulancias tengan prioridad de paso en las carreteras.

(SERVIMEDIA)
23 Mar 2026
MGR/clc