Mayores
El Hospital de Móstoles implanta un programa contra el deterioro funcional de las personas ingresadas
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El Hospital Universitario de Móstoles ha puesto en marcha un programa de envejecimiento activo dirigido a personas mayores hospitalizadas, con el objetivo de conservar el mayor grado de autonomía tras un ingreso hospitalario y evitar el riesgo de deterioro funcional que puede producirse durante su estancia en el centro sanitario.
Según informó este miércoles el Servicio de Geriatría del centro hospitalario, esta iniciativa "incluye medidas como movilizar al paciente y promover la deambulación, evitar que se desoriente, cuidar su descanso nocturno o introducir el ejercicio físico estructurado".
Estas actuaciones buscan "adaptar la dinámica hospitalaria a las necesidades específicas del paciente mayor", apuntó el centro hosìtalario en un comuicado.
El programa se desarrolla en coordinación con un grupo multidisciplinar compuesto por profesionales de Urgencias, Admisión y Documentación Clínica, Trabajo Social, Farmacia, Fisioterapia, Traumatología y Cirugía Ortopédica, además de profesionales de enfermería y Atención Primaria.
Esta colaboración permite un abordaje integral que facilita la recuperación de las capacidades del paciente mayor y prevenir el deterioro funcional, tomar las medidas necesarias para preservar el mayor grado de autonomía posible y mantener la calidad de vida tras el ingreso hospitalario.
Para ello, el centro sanitario ha establecido circuitos asistenciales estructurados, valoraciones protocolizadas y el uso estandarizado de indicadores que promueven el envejecimiento activo de los pacientes hospitalizados.
CUATRO ÁREAS FUNDAMENTALES
En este sentido, el Servicio de Geriatría ha establecido un programa específico con cuatro áreas fundamentales de actuación. La primera se centra en la movilidad funcional diaria, evitando el encamamiento, levantando precozmente al paciente al sillón y promoviendo la deambulación diaria.
La segunda área contempla el ejercicio físico estructurado con ejercicios adaptados para mantener fuerza, rango articular, ventilación y autonomía básica.
En tercer lugar, se contempla el fomento de la autonomía y continencia, facilitando el uso del baño y evitando el uso de absorbentes, además de promover la autonomía en alimentación, vestido y autocuidado. Y la cuarta área incluye medidas de descanso nocturno, como la agrupación de tareas durante la noche, minimizar las interrupciones, el control constante del dolor y reducir el ruido y la iluminación.
El jefe de Servicio de Geriatría del Hospital Universitario de Móstoles, Francisco Cid, explicó que "el objetivo en el que se continúa trabajando es hacer del hospital un lugar más amable para la persona mayor, en el que se trate el episodio agudo que requiere ingreso y al mismo tiempo se tomen medidas preventivas que permitan al anciano regresar a su entorno habitual, o ser independiente para las actividades de su vida diaria".
PREVENCIÓN DEL DELIRIUM
Uno de los fines prioritarios de esta estrategia de adaptación del entorno hospitalario al anciano es "evitar el delirium o cuadro confusional agudo". Se trata de la complicación más frecuente en los pacientes mayores hospitalizados, ya que entre el 30 y el 40% lo presentan.
Por esta razón, el centro sanitario ha actualizado el protocolo clínico con el que se pretende controlar el estrés cerebral adicional que sufre el paciente y se han acentuado las medidas de intervención que minimizan ese riesgo. La aparición de este síndrome puede hacer perder y limitar mucho la autonomía de los pacientes tras el ingreso, y ya de forma crónica.
En esta línea de actuación las medidas adoptadas incluyen favorecer durante el día la orientación del paciente con uso visible de relojes y calendarios y conversaciones que ayuden a ser consciente de su entorno.
También se presta atención a que utilicen gafas y audífonos que les ayuden a no desconectar, se cuida la hidratación y la alimentación, y se revisa la medicación para evitar sedantes o fármacos que mermen su capacidad de consciencia y de movimiento.
Desde el punto de vista organizativo se han desarrollado medidas encaminadas a que la dinámica hospitalaria no sea hostil y durante el seguimiento clínico promueva la máxima recuperación de las capacidades.
Este programa se está desarrollando en el Hospital Universitario de Móstoles, según las directrices del Plan de Atención Integral a la Fragilidad y Promoción de la Longevidad Saludable en Personas Mayores de la Comunidad de Madrid, bajo la Dirección de Continuidad Asistencial del propio centro hospitalario. Los cribados sistemáticos y la formación de profesionales han sido algunas de las herramientas concretas utilizadas para desarrollar el envejecimiento activo de los pacientes hospitalizados.
(SERVIMEDIA)
28 Ene 2026
AOA/gja


