Medio ambiente

La humanidad destina 33 veces más dinero a destruir la naturaleza que a protegerla

- Unos 7,3 billones de dólares anuales con impactos negativos frente a 0,22 billones para conservación y restauración de la biodiversidad

- Todas las empresas dependen de la naturaleza, según un informe de Ipbes, órgano vinculado a la ONU

MADRID
SERVIMEDIA

Por cada dólar que el mundo invierte en proteger la naturaleza, se gastan 33 en destruirla, según un nuevo informe de la Plataforma Intergubernamental sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (Ipbes), creada en 2021 como órgano independiente vinculado a la ONU.

El Ipbes es un organismo científico internacional especializado en biodiversidad, como el IPCC en cambio climático.

Todas las empresas dependen de la biodiversidad y ejercen una influencia sobre ella. El crecimiento de la economía mundial se ha producido a costa de una inmensa pérdida de biodiversidad, lo que ahora plantea un riesgo isotérmico crítico y generalizado para la economía, la estabilidad financiera y el bienestar de los seres humanos.

Esta es la conclusión principal de un nuevo informe histórico aprobado por los representantes de los 150 países pertenecientes a Ipbes durante la 12ª Sesión Plenaria de esa plataforma, celebrada en Manchester (Reino Unido).

El informe de evaluación metodológica de la Ipbes sobre el impacto y la dependencia de las empresas sobre la diversidad biológica y las contribuciones de la naturaleza a las personas (conocida como ‘Informe sobre empresas y biodiversidad’) fue difundido este lunes tras ser elaborado durante tres años por 79 expertos del ámbito de la ciencia y el sector privado, procedentes de 35 países, en consulta con los pueblos indígenas y las comunidades locales.

“Este informe se basa en miles de fuentes y reúne años de investigación y práctica en un único marco integrado que muestra tanto los riesgos de las pérdidas naturales para las empresas como las oportunidades que estas tienen para ayudar a revertir esta situación”, según Matt Jones, uno de los tres copresidentes de la Evaluación.

SUBVENCIONES

Por otra parte, el informe recalca que las condiciones actuales siguen sin propiciar el cambio transformador necesario para detener y revertir la pérdida de biodiversidad. Por ejemplo, las grandes subvenciones que provocan pérdidas de biodiversidad se destinan a actividades empresariales con el apoyo de grupos de presión de empresas y asociaciones comerciales.

En 2023, los flujos financieros públicos y privados globales con impactos directamente negativos sobre la naturaleza se estimaron en 7,3 billones de dólares (de los cuales la financiación privada representó 4,9 billones de dólares) y el gasto público en subsidios ambientalmente perjudiciales fue de alrededor de 2,4 billones de dólares.

En contraste, en 2023 se destinaron 220.000 millones de dólares de flujos financieros públicos y privados a actividades que contribuyen a la conservación y restauración de la biodiversidad, lo que representa apenas un 3% de los fondos e incentivos públicos que alientan conductas empresariales perjudiciales o impiden conductas beneficiosas para la biodiversidad.

Además, menos de un 1% de las empresas que presentan informes públicos mencionan en ellos sus efectos sobre la biodiversidad.

“La pérdida de biodiversidad es una de las amenazas más graves para las empresas”, afirma Stephen Polasky, copresidente de la Evaluación, quien añade: “Aun así, la realidad distorsionada es que suele parecer que a las empresas les resulta más rentable degradar la biodiversidad que protegerla”.

Polasky explica: “La forma tradicional de hacer las cosas puede parecer rentable a corto plazo, pero los efectos en múltiples empresas pueden tener efectos acumulativos, que se suman a los efectos globales, los cuales pueden cruzar puntos de inflexión ecológicos”.

PÉRDIDA DE BIODIVERSIDAD

El documento señala que incluso las empresas que pueden parecer alejadas de la naturaleza o que no se consideran basadas en ella dependen directa o indirectamente de aportaciones materiales, regulación de ciclos medioambientales -como la mitigación de inundaciones y el suministro de agua- y contribuciones no materiales, como espacios para el turismo, el ocio, la educación y los valores espirituales, estéticos y culturales.

Por ello, las empresas son fundamentales para detener e invertir la pérdida de biodiversidad, pero muchas carecen a menudo de información para abordar sus efectos y dependencias, así como sobre los riesgos y oportunidades relacionados con la biodiversidad y las contribuciones de la naturaleza a las personas.

El informe indica que las empresas se enfrentan con frecuencia a incentivos inadecuados o perversos, a obstáculos que dificultan los esfuerzos por revertir el declive de la naturaleza, a un entorno institucional con apoyo, aplicación y cumplimiento insuficientes, así como a importantes deficiencias en los datos y los conocimientos.

Todo ello, unido a modelos empresariales que se traducen en un consumo cada vez mayor de materiales y un énfasis en la presentación de informes de beneficios trimestrales, contribuye a la degradación de la naturaleza en todo el mundo.

“Estamos ante un momento crucial para que las empresas y las instituciones financieras, así como los gobiernos y la sociedad civil, se abran camino a través de la confusión de innumerables métodos y parámetros, y aprovechen la claridad y la coherencia que ofrece el Informe para adoptar medidas significativas hacia un cambio transformador”, apunta Jones.

Este investigador sentencia: “Las empresas y otros agentes clave pueden optar por liderar el camino hacia una economía mundial más sostenible o, en última instancia, arriesgarse a la desaparición tanto de especies de la naturaleza como, potencialmente, de la suya propia”.

TIERRAS INDÍGENAS

Por otro lado, el desarrollo industrial amenaza al 60% de las tierras indígenas de todo el mundo y una cuarta parte de todos los territorios indígenas están sometidos a una gran presión por la explotación de recursos, pero los pueblos indígenas y las comunidades locales suelen estar inadecuadamente representados en la investigación y la toma de decisiones de las empresas.

Un 25% de territorios indígenas están sometidos a una gran presión por la explotación de recursos, según el informe.

El informe refleja que todas las empresas, incluidas las instituciones financieras, tienen la responsabilidad de actuar y podrían adoptar nuevas medidas, si el entorno es propicio.

“Para las empresas, un mayor compromiso con la naturaleza no es una opción: es una necesidad. Es vital para sus resultados financieros, su prosperidad a largo plazo y el cambio transformador necesario para un futuro más justo y sostenible”, subraya Ximena Rueda, copresidenta de la Evaluación.

Rueda agrega: “Sin embargo, para evitar el ‘falso ecologismo’, es imprescindible que las empresas tengan estrategias transparentes y creíbles, que demuestren claramente sus medidas y cómo contribuyen a los resultados en materia de biodiversidad y que divulguen públicamente sus efectos y dependencias, así como sus actividades de presión”.

MEDIDAS CONCRETAS

Otro mensaje central del informe es que las empresas no pueden, por sí solas, lograr el nivel de cambio necesario para detener y revertir la pérdida de biodiversidad. Son imprescindibles medidas individuales, colectivas y colaborativas para crear un entorno propicio en el que las empresas contribuyan a un futuro justo y sostenible.

El informe ofrece más de 100 ejemplos específicos de medidas concretas que pueden adoptar, en cada uno de estos cinco componentes, las empresas, los gobiernos, los actores financieros y la sociedad civil. Se adjunta a este comunicado un cuadro tabla de estas medidas también está adjunta para facilitar la consulta.

“Tenemos que ir más allá de la falacia de una elección dual entre gobiernos y responsables de las políticas a favor del medio ambiente o a favor de las empresas. Todas las empresas dependen de la naturaleza, por lo que las acciones que la conservan y utilizan de forma sostenible también pueden ser las que ayuden a las empresas a prosperar a largo plazo”, concluye Polasky.

(SERVIMEDIA)
09 Feb 2026
MGR/gja