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Impactos de meteoritos gigantes ayudaron a formar los continentes, según un estudio

MADRID
SERVIMEDIA

Los continentes de la Tierra se formaron tras algunos impactos de meteoritos gigantes que fueron particularmente frecuentes durante los primeros 1.000 millones de años de los cerca de 4.500 millones de años de historia del planeta.

Así se explica en un nuevo estudio liderado por la Universidad Curtin (Australia) y publicado este miércoles en la revista ‘Nature’.

Tim Johnson, de la Facultad de Ciencias Planetarias y de la Tierra de la Universidad Curtin, apunta que la idea de que los continentes se formaron originalmente en sitios de impactos de meteoritos gigantes ha existido durante décadas, pero hasta ahora había poca evidencia sólida para respaldar la teoría.

"Al examinar diminutos cristales del mineral circón en rocas del cratón de Pilbara, en Australia Occidental, que representa el remanente mejor conservado de la corteza antigua de la Tierra, encontramos evidencia de estos impactos de meteoritos gigantes", indica.

Johnson subraya que “estudiar la composición de los isótopos de oxígeno en estos cristales de circón reveló un proceso 'de arriba hacia abajo' que comienza con el derretimiento de las rocas cerca de la superficie y progresa más profundamente, en consonancia con el efecto geológico de los impactos de meteoritos gigantes”.

“Nuestra investigación proporciona la primera evidencia sólida de que los procesos que finalmente formaron los continentes comenzaron con impactos de meteoritos gigantes, similares a los responsables de la extinción de los dinosaurios, pero que ocurrieron miles de millones de años antes”, añade.

Johnson apunta que comprender la formación y la evolución continua de los continentes de la Tierra es crucial dado que estas masas terrestres albergan la mayoría de la biomasa de la Tierra, todos los humanos y casi todos los depósitos minerales importantes del planeta.

“No menos importante, los continentes albergan metales cruciales como el litio, el estaño y el níquel, productos básicos que son esenciales para las tecnologías verdes emergentes necesarias para cumplir con nuestra obligación de mitigar el cambio climático”, recalca.

Johnson señala que “estos depósitos minerales son el resultado final de un proceso conocido como diferenciación de la corteza, que comenzó con la formación de las primeras masas de tierra, de las cuales el cratón de Pilbara es solo uno de muchos”.

“Los datos relacionados con otras áreas de la antigua corteza continental de la Tierra parecen mostrar patrones similares a los reconocidos en Australia Occidental. Nos gustaría probar nuestros hallazgos en estas rocas antiguas para ver si, como sospechamos, nuestro modelo es más aplicable”, apostilla Johnson.

(SERVIMEDIA)
10 Aug 2022
MGR/clc