Casa Real

La infanta Sofía inaugura el nuevo complejo clínico y la "guardería" de cachorros de la Fundación ONCE del Perro Guía

MADRID
SERVIMEDIA

La infanta Sofía inauguró este viernes el Complejo Clínico y Asistencial de la Fundación ONCE del Perro Guía, una ampliación de la sede de la organización situada en Boadilla del Monte (Madrid), que cuenta con un hospital completamente equipado y un aula de estimulación sensorial para los cachorros, entre otros espacios.

La hija menor de los Reyes se mostró muy cariñosa con los jóvenes perros, de la raza labrador, que jugaban en la "guardería" de la Fundación. En el aula de estimulación temprana estaban también la instructora Eli y la madre de los perros.

En esa guardería, los canes aprenden a "tomar decisiones" y moverse con agilidad entre pequeños toboganes, túneles y escaleras, tal y como le explicó la cuidadora a la infanta Sofía. "Un perro guía tiene que ser equilibrado, seguro y feliz", señaló Eli.

La Infanta no dudó en arrodillarse para jugar con los perros, que en un futuro se convertirán probablemente en asistentes de una persona con discapacidad visual y harán posible que su día a día sea más sencillo porque, como dijo el presidente del Grupo Social ONCE, Miguel Carballeda, "no es fácil ser ciego".

Carballeda agradeció la "cercanía" que la Familia Real ha mostrado siempre con la Fundación y su compromiso con el propósito de la entidad, porque "una sociedad mejor es cuando nadie se queda atrás", destacó.

"Estas instalaciones son una puerta abierta a la autonomía, libertad, seguridad e inclusión para cientos de personas ciegas que cada día se desplazarán por las calles y pueblos de nuestro país junto a un perro guía. Detrás de cada perro hay un proceso riguroso, humano y ejemplar, llevado a cabo por profesionales altamente cualificados y por una red de familias educadoras que, con generosidad, hacen posible esta extraordinaria labor", señaló el presidente del Grupo Social ONCE.

Para que los perros se conviertan en los ojos de las personas con discapacidad visual, ayudando a sortear distintas situaciones y facilitando la movilidad de los usuarios, son instruidos en la sede de la Fundación. En este espacio, que cuenta con capacidad para 175 perros, hay también nuevas parideras, 50 perreras acristaladas, 40 patios techados y 22 parques adaptados para asegurar esparcimiento y bienestar.

En sus 35 años de historia, la FOPG ha facilitado cerca de 4.000 perros a las personas ciegas o con discapacidad visual severa en España. Un servicio que, como destacó Carballeda, debe enorgullecer a todos.

En la instrucción de esos perros participan también, y son parte clave del proceso, familias voluntarias que durante un año conviven con los perros y les ayudan a socializarse, enfrentarse a todo tipo de situaciones y aprender a comportarse de la forma correcta y óptima para que posteriormente guíen a las personas con discapacidad en su entorno de trabajo, cuando cojan un avión o cuando acudan a un centro médico, por ejemplo.

EL EJEMPLO DE WATSON

El momento más entrañable de la visita de la Infanta, en la que también estuvieron presentes la secretaria de Estado de Derechos Sociales, Rosa Martínez, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, entre otras autoridades, fue cuando cogió en brazos a los cachorros del aula de estimulación. Pero también tuvo oportunidad de conocer de primera mano el bloque hospitalario, donde se ubica la sala de partos, que es "la joya de la Corona", afirmó en conversación con Servimedia la coordinadora de Perreras de la Fundación ONCE del Perro Guía, Mónica Montero.

En la sede de la Fundación, cuyas instalaciones se renovaron a principios de 2025 con el objetivo alcanzar los 200 animales al año disponibles para aportar autonomía a las personas con discapacidad, la hija menor de los Reyes también pudo ver una exhibición donde la instructora de movilidad, Cristina Ruiz, demostró junto al perro guía Watson la capacitación de los canes para evitar obstáculos fijos y móviles, para avisar al usuario de cruces y escalones, y para buscar pasos de peatones, entradas y salidas de todo tipo de establecimientos e incluso localizar escaleras o paradas de autobús.

Como indicó la directora de la Fundación ONCE del Perro Guía, María Jesús Varela, durante la inauguración, en este centro “se aglutina el conocimiento técnico y científico, la innovación tecnológica y una profunda vocación de servicio de los más de 80 trabajadores y trabajadoras que componen la Escuela que, con profesionalidad y compromiso, trabajan a diario para que cada animal reciba los mejores cuidados y pueda desarrollar plenamente su extraordinaria labor”.

EDUCAR A UN PERRO GUÍA

Actualmente, en torno a 140 ejemplares salen de la FOPG anualmente preparados para su trabajo, una cifra que no es suficiente para satisfacer la demanda de las personas con discapacidad visual. De hecho, actualmente existe una "lista de espera bastante larga", indicó Montero a Servimedia.

Para atender a estos futuros perros guía, la FOPG renovó también el año pasado el Complejo Clínico, un hospital que cuenta con laboratorio, sala de rayos, sala de ecografías y dos quirófanos completamente equipados.

Los cachorros nacen en el centro, donde se realiza también un proceso de cría y adaptación inicial antes de que esos cachorros pasen a las familias voluntarias. Sin ellas nada sería posible, "es altruismo puro y duro", aseguró Montero, pues ahora mismo en torno a 300 futuros perros guía están siendo cuidados por familias voluntarias que se encargan de su proceso de socialización.

Los perros tienen que estar preparados para cumplir con "su trabajo", y deben mantener un nivel de alerta que les permita actuar como asistentes de las personas ciegas para que éstas puedan ser autónomas en su día a día.

La Fundación se hace cargo de los gastos de alimentación y la cobertura veterinaria de los animales, pues en todo momento los perros están bajo su protección. "El perro guía tiene que estar en muy buen estado de salud porque tiene mucha responsabilidad", indicó la responsable de las Perreras. Por ello, desde este centro se hace un seguimiento continuo del proceso educativo y el crecimiento de los canes, que antes de irse con las familias educadoras y cuidadoras pasan por un proceso de instrucción.

El momento más duro llega cuando los perros ya están listos para convertirse en guías y tienen que abandonar las familias, pero una vez los animales cumplen con su trabajo son adoptados, a veces por los usuarios, y en otras muchas ocasiones por las mismas familias que en su día -unos 10 años antes- ayudaron en su proceso de socialización.

Por sus condiciones físicas y de temperamento, explicó Montero a Servimedia, las razas más comunes que suelen acompañar a las personas con discapacidad visual son el labrador y sus cruces con golden retriever y, en menor proporción, el pastor alemán. Además, explicó, para evitar que las personas con alergia a los perros no puedan acceder al servicio se trabaja también con el caniche gigante, una raza que provoca menor reacción alérgica. Esos "labraniches" son fruto de la labor de investigación que se lleva a cabo en la Fundación.

El de hoy es el segundo acto en solitario que protagoniza la infanta Sofía, pero las instalaciones de la Fundación no son nuevas para la Familia Real. La reina Sofía ha visitado en dos ocasiones el centro, donde siempre demostró su amor por los perros, recordaron los empleados del Centro. También la reina Letizia, acompañada por la entonces duquesa de Cornualles, visitó la sede de la FOPG.

(SERVIMEDIA)
30 Ene 2026
MAG/gja