Oncología
La inmunoterapia se consolida en el tratamiento del cáncer de cabeza y cuello
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La inmunoterapia se consolida como el tratamiento frente al cáncer de cabeza y cuello, según desveló la campaña de comunicación ‘En Oncología cada Avance se escribe en Mayúsculas’, en la que la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) repasa los principales avances producidos en el abordaje de estos tumores.
Con motivo de la celebración este lunes del Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello, la SEOM indicó que este informe, elaborado también con la Red Española de Registros de Cáncer (Redecan), reveló que en 2026 se diagnosticarán en España unos 11.409 nuevos casos de tumores de la cavidad oral, la faringe y la laringe: 8.203 corresponderán a tumores de la cavidad oral y la faringe y 3.206 a cáncer de laringe.
Los últimos datos disponibles de mortalidad, correspondientes a 2024, registraron 3.682 fallecimientos por estas localizaciones: 2.544 por tumores malignos del labio, la cavidad oral y la faringe y 1.138 por cáncer de laringe.
El tabaco y el alcohol son los principales factores de riesgo evitables, con un efecto sinérgico. Paralelamente, aumentó la relevancia de los tumores relacionados con el virus del papiloma humano, especialmente los carcinomas de orofaringe, que constituyen una entidad clínica y molecular diferenciada y suelen presentar un pronóstico más favorable.
Los tumores de cabeza y cuello se localizan en una región anatómicamente compleja. Tanto la propia enfermedad como los tratamientos con intención curativa pueden ocasionar secuelas físicas y funcionales muy estigmatizantes, con una importante repercusión sobre la calidad de vida y sobre funciones esenciales como el habla, la deglución y la respiración.
MALNUTRICIÓN
Además, estos pacientes presentan con frecuencia malnutrición relacionada con el propio tumor, los tratamientos o las comorbilidades, por lo que la valoración y el soporte nutricional deben iniciarse desde el diagnóstico.
La cirugía de los tumores de cabeza y cuello evolucionó hacia procedimientos más conservadores y reconstrucciones microquirúrgicas complejas. La cirugía transoral robótica permite abordar determinados tumores de orofaringe minimizando la morbilidad, mientras que las técnicas de preservación laríngea pueden conservar la fonación y evitar una traqueostomía permanente en pacientes seleccionados.
En radioterapia, la introducción de la radioterapia de intensidad modulada y de técnicas de planificación cada vez más precisas permitió reducir la irradiación de órganos sanos y algunas secuelas, como la xerostomía.
La radioterapia con protones puede disminuir la dosis recibida por determinados tejidos, aunque su indicación debe individualizarse y la disponibilidad es limitada.
CIRUGÍA O RADIOTERAPIA
En los tumores diagnosticados en estadios iniciales, la cirugía o la radioterapia pueden administrarse como tratamiento único con intención curativa. En la enfermedad localmente avanzada, el tratamiento debe individualizarse y combinar distintas modalidades.
Según la localización y la posibilidad de resección, puede realizarse cirugía seguida de radioterapia o quimiorradioterapia adyuvante, o bien administrar quimiorradioterapia definitiva.
Cuando está indicada la quimiorradioterapia, la radioterapia concomitante con cisplatino sigue siendo el estándar en los pacientes candidatos. En aquellos pacientes no candidatos a cisplatino, la combinación de radioterapia y ‘cetuximab’ puede valorarse en casos seleccionados, aunque no debe considerarse equivalente en eficacia.
(SERVIMEDIA)
27 Jul 2026
ABG/gja


