Salud Mental
Investigadores españoles detectan alteraciones cerebrales tempranas en adolescentes con trastorno límite de la personalidad
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Investigadores del Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR) de Barcelona, en colaboración con Germanes Hospitalàries Research Foundation (Fidmag), identificaron alteraciones cerebrales tempranas en adolescentes con trastorno límite de la personalidad (TLP). Este hallazgo refuerza la existencia de bases neurobiológicas detectables ya en las primeras etapas de este trastorno mental, según fuentes del citado centro científico.
Los resultados describen cambios estructurales y funcionales en regiones y redes cerebrales vinculadas a la identidad, la cognición social, el control inhibitorio y la regulación emocional, aspectos centrales en el trastorno límite de la personalidad, según los datos publicados en la revistas científicas 'Neuropsychobiology', 'Journal of Psychiatric Research', 'Psychological Medicine' y 'Translational Psychiatry'.
El TLP es un trastorno mental grave caracterizado por una marcada inestabilidad emocional, impulsividad, dificultades en las relaciones interpersonales y alteraciones en la identidad. Aunque durante muchos años se ha estudiado principalmente en adultos, cada vez existe más evidencia de que sus síntomas pueden aparecer ya durante la adolescencia.
El Grupo de Psiquiatría, Salud Mental y Adicciones del VHIR, con la colaboración de Fidmag, analizó mediante técnicas avanzadas de neuroimagen estructural y funcional el cerebro de adolescentes diagnosticados con TLP. Ambos grupos colaboran habitualmente y forman parte del área de Salud Mental del Centro de Investigación Biomédica en Red (Cibersam), del Instituto de Salud Carlos III.
“El objetivo es entender qué ocurre en el cerebro en las fases iniciales del trastorno”, explicó el psiquiatra del Hospital Universitari Vall d’Hebron e investigador principal del proyecto Marc Ferrer. “Estudiar adolescentes nos permite analizar el trastorno en un momento en el que aún hay menos factores que pueden modificar el cerebro, como los años de evolución de la enfermedad o los tratamientos farmacológicos”, precisó.
ESTUDIAR EL TRASTORNO EN SU INICIO
El diseño y la aplicación de técnicas avanzadas de neuroimagen permitieron integrar diferentes modalidades de resonancia magnética estructural y funcional. De este modo, los investigadores pudieron caracterizar de forma global las alteraciones cerebrales asociadas al TLP en adolescentes.
Los trabajos analizaron tanto el volumen de diferentes regiones cerebrales como su actividad durante tareas cognitivas relacionadas con la función ejecutiva, la memoria autobiográfica y la representación de los demás.
Uno de los estudios, basado en morfometría cerebral, identificó reducciones de volumen de sustancia gris en la región temporoparietal izquierda, un área de cerebro implicada en la comprensión de los estados mentales de otras personas y en la toma de perspectiva. Estas diferencias se mantenían incluso en participantes sin medicación ni comorbilidades, lo que, según los investigadores, "sugiere una posible relación directa con el trastorno".
Otros trabajos analizaron la actividad funcional del cerebro durante tareas neurocognitivas relacionadas con la identidad y la cognición social, "dos aspectos nucleares en los nuevos modelos diagnósticos de los trastornos de la personalidad". Los resultados mostraron alteraciones en la activación y desactivación de la red neuronal por defecto, conocida como Default Mode Network, así como en el córtex prefrontal dorsolateral, una zona cerebral clave para el control inhibitorio y la regulación emocional.
IDENTIDAD Y RELACIONES
Según los investigadores, estas regiones forman parte de redes cerebrales implicadas en procesos fundamentales para el funcionamiento social, como la interpretación de las intenciones ajenas o la construcción de la identidad personal. Su alteración, junto con la desregulación emocional, podría estar relacionada con la limitación funcional que presentan algunos pacientes con TLP, especialmente en ámbitos como las relaciones interpersonales, la estabilidad emocional y la construcción de una imagen coherente de sí mismos.
“Muchos de los síntomas centrales del TLP tienen que ver con dificultades en la regulación emocional y en la forma en que la persona construye su identidad e interpreta las relaciones”, señaló Ferrer. “Las alteraciones observadas en estas redes podrían contribuir a explicarlo desde un punto de vista neurobiológico”, añadió.
Por su parte, la investigadora de Germanes Hospitalàries Pilar Salgado-Pineda destacó el papel de la resonancia magnética en este tipo de investigaciones: “Es una herramienta clave que permite profundizar de forma segura y no invasiva en el conocimiento del cerebro en los trastornos mentales”. “Identificar patrones de funcionamiento cerebral asociados al TLP ayuda a localizar las regiones implicadas y abre la puerta a tratamientos personalizados”, añadió.
NEUROIMAGEN Y CIRCUITOS CEREBRALES
Estos estudios forman parte de una línea de investigación más amplia que sigue a los mismos participantes a lo largo del tiempo para analizar la evolución de los cambios cerebrales y su relación con el curso clínico del trastorno. El jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitari Vall d’Hebron y del Grupo de Psiquiatría, Salud Mental y Adicciones del VHIR, José Antonio Ramos-Quiroga, explicó que "la neuroimagen permite empezar a identificar los circuitos cerebrales implicados en distintos trastornos psiquiátricos". "A largo plazo, esto puede ayudar a desarrollar estrategias diagnósticas y terapéuticas más precisas y personalizadas”, añadió.
El proyecto ‘Trastorno límite de la personalidad de debut en el adolescente: estudio de las alteraciones neurobiológicas estructurales y funcionales’ fue posible gracias a la beca ‘Proyectos de Investigación de Salud’ del IscIII. El título del proyecto es y su investigador principal fue el doctor Marc Ferrer Vinardell.
(SERVIMEDIA)
13 Mayo 2026
EDU/gja
