Accesibilidad

Juristas advierten de la brecha entre normativa y realidad en materia de accesibilidad en los hogares

MADRID
SERVIMEDIA

En los últimos años, el debate sobre accesibilidad en los hogares ha ido ganando terreno y cada vez más familias son conscientes de que adaptar una vivienda no es un capricho, sino una necesidad real cuando aparecen problemas de movilidad o envejecimiento.

Para miles de personas mayores o con discapacidad, su propia casa puede convertirse en un espacio lleno de obstáculos. Y eso, más que un problema técnico, es una cuestión de derechos. Juristas han destacado que la legislación en materia de igualdad de oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal establece que los entornos, incluidos los edificios residenciales, deben ser utilizables por todas las personas, pero como advierten entidades como la Fundación Mutua de Propietarios en sus informes sobre accesibilidad residencial, la brecha entre normativa y realidad sigue siendo enorme.

Según sus datos, solo un 0,6% de los edificios de viviendas en España son plenamente accesibles según criterios de accesibilidad universal y hasta un 87% de los edificios necesitarían eliminar barreras arquitectónicas para serlo, lo que evidencia que el problema no es puntual, sino estructural.

Gran parte del parque de viviendas es antiguo y fue construido sin criterios de accesibilidad. Portales con escalones, edificios sin ascensor, escaleras estrechas o distribuciones interiores poco adaptables siguen siendo habituales. Aunque existen ayudas públicas para reformas, los trámites pueden ser lentos y las cuantías, insuficientes.

Desde una perspectiva de derechos humanos, la accesibilidad es una condición previa para ejercer otros derechos. Si alguien no puede salir de su casa sin ayuda, su acceso al trabajo, a la educación o incluso a la atención sanitaria queda condicionado. Por eso, insisten en que adaptar una vivienda debería entenderse como una inversión en inclusión.

SOLUCIONES

Entre las medidas más habituales para mejorar la accesibilidad en viviendas unifamiliares o dúplex están las sillas salvaescaleras. Lejos de ser un elemento aparatoso, hoy en día se diseñan para integrarse en el entorno doméstico, ocupando poco espacio y permitiendo que la escalera siga siendo utilizada por el resto de la familia. Empresas como TKE Home Solutions han contribuido a acercar este tipo de soluciones al hogar con propuestas pensadas para el día a día, no como algo excepcional, sino como parte natural de la vivienda.

Este tipo de elementos son esenciales para cumplir con el mandato de autonomía personal que promueven las leyes de dependencia. El entorno doméstico es el espacio más íntimo y personal que tenemos. Convertirlo en un lugar accesible es una condición indispensable para hablar de inclusión real.

La legislación española marca el camino, pero todavía hace falta voluntad política, recursos y conciencia social para cerrar la brecha entre el derecho y la práctica, explican expertos. Entender que eliminar barreras no es un lujo, sino una exigencia de derechos humanos, cambia por completo la perspectiva.

(SERVIMEDIA)
20 Mar 2026
s/gja

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