Castilla y León

Mañueco se compromete a “contribuir a que España recupere el prestigio de la mejor política”

MADRID
SERVIMEDIA

El presidente en funciones de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, se comprometió este martes a “contribuir a que España recupere el prestigio de la mejor política” para “convertir las palabras en hechos y las ideas en realidades” que impulsen “un horizonte de progreso” en esta comunidad.

Así lo indicó Mañueco durante su intervención en el debate de su investidura, donde destacó que “la responsabilidad política debe estar asociada a un liderazgo público donde los principios éticos y la rectitud personal sean tan importantes como la capacidad de conseguir resultados”, algo que “por desgracia estamos lejos de ver en el Gobierno de nuestra nación”.

“Con semejante ejemplo no resulta extraña esa oscura imagen de la política viéndola solo con como una fuente de ruido, de frases vacías o gestos sin trascendencia, donde el relato prima sobre los argumentos”, “la democracia se reduce a demoscopia y la propaganda sustituye a la razón”, expuso.

Esto, unido a que en la política actual “se coquetea más con la división entre los míos y los demás, queriendo levantar muros con consecuencias imprevisibles”, “nos conduce a una sociedad pequeña, oscura, miedosa y encerrada”. Ante ello, Mañueco se reveló porque la política “tiene que recuperar el pudor y la dignidad”.

Según Mañueco, “debemos evitar que se normalice la degradación que hoy vemos en la vida política española”. Por ello, se comprometió a que España “no se acostumbre a la incompetencia, a la corrupción y a la mentira” porque él cree en la política “que respeta las leyes y sobre todo respeta escrupulosamente nuestro estatuto y nuestra Constitución”.

También cree, continuó, “en la política ejercida por personas que no se dejan arrastrar por la peor versión del oficio”, sino por “personas decentes que creen en lo que hacen, que ofrecen convicción y hablan con sinceridad” y en la que “defiende las opiniones propias con pasión, pero sin excluir el diálogo y el acuerdo”.

A su juicio, hay que escuchar “sin insultar, porque el insulto es el recurso de los mediocres” y “no hay que elevar el tono, lo que hay que elevar son los argumentos”. “Creo en la política lejos de extremismos”, dijo, apuntando que a estos hay que vencerlos “no con más extremismos, sino con moderación, seriedad y confianza”.

En este sentido, matizó que la moderación “no hay que confundirla con la tibieza, la indecisión o la cobardía”, sino que se trata de “sensatez, comprensión, serenidad y también de responsabilidad”. “Creo en la política que une y no la que divide por sistema, obligando a elegir entre la resignación y la rabia”, agregó.

Para acabar, explicó que cree que en la política “en su visión más noble y digna, la que se ejerce para el bienestar general, lejos de prejuicios ideológicos o intereses personales, la que ofrece alternativas reales, optimistas y serenas, la que actúa al servicio de las personas con tesón, con esfuerzo y también con resultados”.

(SERVIMEDIA)
09 Jun 2026
BMG/gja