Día del Alzheimer
Más de 300 centros suprimen las sujeciones a enfermos con demencia gracias al programa Desatar, impulsado por Ceoma
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Más de 300 centros de toda España han logrado eliminar por completo las sujeciones físicas y farmacológicas adhiriéndose al proyecto Desatar, auspiciado por la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (Ceoma).
Así lo reivindicó este viernes la confederación en un comunicado emitido coincidiendo con la conmemoración, el lunes, del Día Mundial del Alzheimer y en el que subrayó que el programa, dirigido por el doctor Antonio Burgueño, trabaja para que las residencias supriman las sujeciones y hacen extensible el programa al reconocerlas como ‘centros amigables’, título que se asigna al cumplir un listado de 65 estándares de calidad en las residencias de mayores y de enfermos de Alzhéimer y que esta extensión del programa original es conocido como Desatar 2.0.
Los profesionales reconocen que las sujeciones provocan hasta una treintena de efectos secundarios negativos para los pacientes, aumentan el riesgo de caídas a consecuencia de la pérdida de la masa muscular y del sentido del equilibrio.
En este contexto, Ceoma explicó que en España “quedan más de 4.000 por cumplir con la supresión de las sujeciones, pero es cierto que todas las residencias trabajan por hacer un uso limitado de ellas”. Los centros amigables además de haber eliminado las sujeciones apuestan por ir un paso más allá con el cumplimiento de 65 estándares enfocados a que las personas que viven en esos centros lleguen a “vivir bien con demencia” y 15 centros de las corporaciones Savia y Emera han sido acreditados y reconocidos por Ceoma como ‘centros amigables’.
El doctor indicó que su equipo se ha especializado en la convivencia dentro del ámbito de las residencias y, a su juicio, “esto significa también convivencia entre personas con demencias, profesionales formados, prácticas especiales para las personas que viven con demencia y los entornos adaptativos”. El especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública reconoció que no basta con quitar las sujeciones, sino que el proceso va más allá, “tiene que haber un cambio de mentalidad y un cambio en la forma de trabajar”.
Burgueño destacó que, aunque otras patologías pueden provocar demencia, entre el 50 y 60% de todas las demencias guardan relación con la enfermedad del Alzheimer, que puede llegar a afectar a la memoria, pero no es el único déficit cognitivo que se observa en una persona que desarrolla demencia.
En paralelo, indicó que “hoy día no sabemos prevenir la enfermedad de Alzheimer, pero cada vez se sabe más de prevenir el desarrollo de la demencia, especialmente cuando se desarrolla de forma tardía”.
Junto a ello, recordó que una forma de Alzheimer tiene una base genética que implica el padecimiento seguro de la enfermedad en el caso de que se viva lo suficiente “pero se trata de una forma más rara”. La forma más esporádica de Alzheimer, que guarda relación con la genética y con otros factores de riesgo “puede llegar a ser objeto de manejo preventivo en relación con el avance al daño cerebral y en la aparición de los déficits cognitivos”, abundó.
Asimismo, señaló que no existe una base científica para relacionar directamente el consumo de la tecnología con el Alzheimer “aunque sí de forma indirecta, en la medida que provocan el sedentarismo, el sobrepeso y otros factores con consecuencias cardiovasculares”.
Con respecto a la situación que viven las personas que empiezan a notar signos de demencia, pero viven solas y no tienen a otros familiares que les puedan ayudar directamente, Burgueño ve necesario “crear un sistema de alertas que parta desde etapas tempranas del desarrollo de la enfermedad”. “Es común que las personas mayores acudan al médico de atención primaria y a la farmacia con cierta frecuencia, lo que convierte a estos dos puntos asistenciales en parte del sistema de alertas”, prosiguió, convencido de que, si la persona deja de acudir a esos puntos, “se debería notificar a las administraciones para que un profesional acudiera a su domicilio para valorar la situación”.
En la misma línea, la confederación defendió que el trabajo eficiente para los expertos no solo se fundamenta en el diagnóstico y en el retraso de la aparición, sino en tque las personas que han pasado “el punto de no retorno” en el proceso de demencia puedan seguir teniendo años de calidad de vida por delante con cuidados adecuados. El cuidado de una persona con demencia es difícil y por eso insistió en “la necesidad de saber pedir ayuda y no tener sentimiento de culpa por no ser capaz de cuidar al enfermo de la forma adecuada”.
La ayuda extraordinaria proviene de residencias especializadas en las que viven más de 200.000 personas mayores con demencia por la enfermedad del Alzheimer y el objetivo del proyecto Desatar 2.0. o de los centros amigables con las personas mayores es lograr que “tengan buena calidad de vida en un entorno seguro, protésico y con profesionales especializados”.
(SERVIMEDIA)
18 Sep 2026
MJR/gja


