Historia

La mayor marcha de la historia inglesa es un mito: el rey Harold navegó hasta la batalla de Hastings

- Según un estudio

MADRID
SERVIMEDIA

La legendaria marcha de unos 320 kilómetros a un ritmo de prácticamente un maratón por día del rey Harold hacia la batalla de Hastings en 1066 nunca ocurrió, sino que el viaje se realizó principalmente por mar.

Así se recoge en una nueva investigación liderada por la Universidad de Anglia del Este (Reino Unido) y publicada este sábado por Leverhulme Trust.

Este hallazgo da un vuelco a una de las historias más emblemáticas de la historia inglesa y altera la forma en que se entiende la conquista normanda en las aulas, los museos y la memoria colectiva.

La noticia llega en un momento en que el Tapiz de Bayeux se prepara para viajar de Francia al Reino Unido para ser exhibido en el Museo Británico a finales de este año.

Durante más de dos siglos, los historiadores han repetido una interpretación errónea de la ‘Crónica anglosajona’, uno de los registros escritos más antiguos y completos de la historia inglesa.

La Crónica parece implicar que Harold disolvió su flota a principios de septiembre de 1066, lo que no le dejó otra opción que enviar a sus tropas a pie hacia el sur desde Stamford Bridge, en Yorkshire.

El texto recoge que los barcos “volvieron a casa”, una frase que los historiadores victorianos interpretaron erróneamente como si significara que había disuelto la armada. Y fue esta narración la que influyó en los relatos posteriores de la conquista normanda.

OPERACIÓN “SOFISTICADA”

Tom Licence, catedrático de Historia y Literatura Medieval en la Universidad de Anglia del Este, ha demostrado que los barcos regresaron a Londres -su base de operaciones- y permanecieron operativos durante todo el año.

“Observé que varios escritores contemporáneos hacían referencia a la flota de Harold, mientras que los historiadores modernos desestimaban esas referencias o intentaban justificarlas”, apunta.

Licence añade: “Revisé las pruebas que lo vinculaban con el envío de la flota de regreso a casa y descubrí que se trataba simplemente de un malentendido. Busqué en las fuentes pruebas de una marcha forzada y no encontré ninguna”.

Licence está interesado en presentar las acciones del rey Harold bajo una nueva luz ante la invasión de Guillermo de Normandía. “La campaña de Harold no fue una carrera desesperada a través de Inglaterra, sino una sofisticada operación terrestre y marítima. La idea de una marcha heroica es una invención victoriana que ha condicionado nuestra comprensión, o malentendido, de 1066 durante demasiado tiempo”, recalca.

Las fuentes contemporáneas describen cómo Harold envió cientos de barcos para bloquear a Guillermo tras el desembarco normando. Estas referencias habían causado confusión anteriormente, ya que los historiadores asumían que Harold ya no contaba con ninguna flota.

“La flota 'desaparecida' de Harold se utilizó para defender la costa sur, luego para apoyar su campaña contra Harald Hardrada (rey de Noruega) y, finalmente, para regresar rápidamente al sur después de la batalla de Stamford Bridge, lista para enfrentarse al duque Guillermo de Normandía”, explica Licence.

“Resulta un descubrimiento fascinante que, tras la batalla de Stamford Bridge, Harold optara por un viaje más fácil y lógico hacia el sur en barco para enfrentarse al duque Guillermo en la batalla, en lugar de una larga travesía por tierra, como se había supuesto durante mucho tiempo”, señala Michael Lewis, director del Programa de Antigüedades Portátiles del Museo Británico y conservador de la exposición del Tapiz de Bayeux.

“ESTRATEGA”

Licence afirma que “Harold no era un comandante reactivo y exhausto, sino un estratega que utilizaba los recursos navales de Inglaterra para librar una defensa coordinada”. “Esto reinterpreta los acontecimientos de 1066 y pone de relieve un aspecto previamente pasado por alto de la capacidad marítima anglosajona”, agrega.

Este profesor reexaminó la ‘Crónica anglosajona’, que se conserva hoy en nueve versiones manuscritas, junto con otras fuentes del siglo XI, corrigiendo el error popularizado por Edward Augustus Freeman en el siglo XIX.

Al devolver a la flota su papel central, la investigación reconstruye las verdaderas decisiones estratégicas de Harold, desde su campaña en el norte contra Harald Hardrada hasta su planeada interceptación naval de Guillermo antes de Hastings.

“Lo que sabemos sobre las campañas militares anteriores de Harold encaja con la idea de que utilizó fuerzas navales para transportar soldados y amenazar a Guillermo, y hay referencias en relatos de la invasión normanda que también dan peso a esa posibilidad”, recalca Roy Porter, conservador jefe de propiedades de English Heritage, que supervisa la abadía de Battle y el campo de batalla de Hastings.

NUNCA DISOLVIÓ SU FLOTA

La investigación demuestra que los barcos de Harold no fueron dados de baja a principios de septiembre de 1066, como se creía. La ‘Crónica anglosajona’ afirma que el propio Harold regresó a Londres “desembarcando”, es decir, desde la costa sur, cuando se enteró de la llegada de Harald Hardrada.

Además, ninguna fuente contemporánea describe una marcha forzada. El término fue introducido por historiadores victorianos y se convirtió en una creencia generalizada. Un viaje por mar desde el Humber hasta Londres era más rápido, más seguro y mucho más coherente con el relato de la Crónica.

La evidencia comparativa demuestra que la marcha de 320 kilómetros o cerca de 200 millas es irreal, ya que incluso las fuerzas bien equipadas de la Guerra Civil Estadounidense solo lograron recorrer alrededor de 160 kilómetros en cinco días en condiciones excepcionales.

“Resulta inverosímil que los hombres exhaustos y a pie de Harold recorrieran casi 200 millas en 10 días y luego continuaran directamente hasta la península de Hastings, dadas las carreteras medievales y las consecuencias de la batalla”, subraya Licence, quien indica: “Solo un general loco habría enviado a todos sus hombres a pie de esta manera si hubiera tenido a su disposición transportes marítimos”.

Las críticas anteriores a la marcha de Harold hacia el sur con "prisa temeraria e impulsiva", como lo expresa un historiador, son, por lo tanto, infundadas y sus hombres tuvieron tiempo para descansar, según Licence.

(SERVIMEDIA)
21 Mar 2026
MGR/clc