Salud

Médicos de familia alertan de que la nicotina de los vapeadores afecta al desarrollo de los adolescentes

MADRID
SERVIMEDIA

La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) alertó este viernes del impacto que tiene la nicotina de los vapeadores en la salud de menores, además de ser la puerta de entrada al consumo de cigarrillos electrónicos y otros dispositivos.

Según informó la semFYC, la Encuesta sobre uso de drogas en enseñanzas secundarias (Estudes) reveló que un 27,3% de las personas entre 14 y 18 años manifestó haber fumado una vez en la vida y un 15,5% en el último mes, mientras que el porcentaje ascendió al 49,5% y al 27,1%, respectivamente, cuando se trataba de cigarrillos electrónicos.

Además, los médicos de familia señalaron que el 80% de los casos de tabaquismo se inicia antes de los 20 años de edad y que se trata de la principal causa del cáncer de pulmón, el de mayor mortalidad.

En opinión de los especialistas en Medicina de Familia, miembros del Grupo de Abordaje del Tabaquismo de la semFYC y coordinadores de la Semana Sin Humo, los doctores José Manuel Iglesias y María Iglesias, el principal riesgo en la adolescencia es que se trata de una etapa de desarrollo biológico y social.

“Con menores de edad hablamos de un organismo que todavía está en desarrollo. La nicotina genera dependencia y, durante la adolescencia, puede afectar al desarrollo del cerebro, especialmente a funciones como la atención, el aprendizaje o el control de los impulsos”, señalaron en relación con la adicción a sustancias en momentos de asentamiento de los procesos neuronales.

AEROSOL DE VAPEADORES

Además, recordaron que la exposición no se limita a la nicotina, pues el aerosol de los vapeadores no es inocuo y contiene sustancias que pueden resultar perjudiciales para la salud.

Lo preocupante del uso de vapeadores entre la comunidad adolescente es que muchas veces esto supone su primer contacto con la nicotina.

“Los estudios realizados hasta ahora concluyen que los y las adolescentes que empiezan a utilizar cigarrillos electrónicos tienen muchas más probabilidades de acabar probando posteriormente el cigarrillo convencional”, sostuvieron los portavoces de la semFYC.

“Si en la adolescencia se empieza consumiendo nicotina a través de un vapeador, ya estamos favoreciendo que se establezca una dependencia. Y una vez existe esa dependencia, el riesgo de mantener el consumo o de pasar a otros productos de nicotina es mucho mayor”, añadieron alertando sobre los procesos de adicción en cerebros no maduros.

CONSUMO ATRACTIVO

Según la encuesta de la Semana sin Humo, la población adolescente señaló entre los motivos por los que la gente usa nuevos dispositivos los sabores atractivos (79,2%), la moda (64,5%), la presión social (57,9%) y por la percepción de que son menos perjudiciales (51,3%).

Sin embargo, los expertos apuntaron que la percepción de seguridad que rodea a estos productos no se corresponde con la evidencia disponible ni con el principio de precaución que debe aplicarse cuando se trata de población menor de edad.

“Para muchos y muchas adolescentes, vapear no es ‘fumar’. El dispositivo no se parece a un cigarrillo, no huele igual y puede tener sabores agradables”, explicaron los doctores Iglesias. Los sabores tienen un papel especialmente relevante porque hacen que la experiencia resulte más agradable y pueden facilitar que alguien que nunca ha fumado se anime a probarlo.

A ello se añade la influencia del entorno digital. Desde el Grupo de Abordaje al Tabaquismo señalaron que el vapeo está muy presente en redes sociales y en contenidos relacionados con el ocio y la promoción se volvió más difícil de identificar.

DESMONTAR MITOS

“Un producto puede aparecer dentro de un vídeo, de un ‘trend’ o de un contenido de un influencer y llegar a miles de jóvenes sin que ellos lo perciban como un anuncio”, advirtieron. Al ver continuamente a personas de su edad o a referentes que vapean, es mucho más fácil que cualquier adolescente deje de percibirlo como un comportamiento de riesgo.

Por estos motivos, desde la Medicina de Familia se insistió en la necesidad de desmontar la idea de que se trata de un hábito inofensivo: “Tenemos que conseguir que las personas jóvenes entiendan que detrás de un dispositivo que puede parecer un simple accesorio hay, en muchos casos, nicotina y un producto capaz de generar dependencia”, concluyeron.

(SERVIMEDIA)
18 Sep 2026
ABG/gja