Literatura

Mikel Herrán asegura que las personas con discapacidad en la Edad Media “podían encontrar un rol social que cumplir”

MADRID
SERVIMEDIA

El historiador y divulgador Mikel Herrán aseguró que las personas con discapacidad en la Edad Media “podían encontrar un rol social que cumplir”, aunque también existían “vidas muy duras” marcadas por la dependencia familiar y la falta de facilidades para personas con movilidad reducida.

En declaraciones a Servimedia, Herrán explicó que en ‘Sobrevivir en el Medievo’, publicado recientemente por Editorial Planeta, aborda la vida cotidiana medieval a través de una narración en primera persona y distintos perfiles sociales de la época, en un recorrido por territorios de la península ibérica medieval centrado en desmontar algunos de los tópicos asociados al Medievo. El autor señaló además que la discapacidad en aquella época es “un tema que apenas se está empezando a estudiar”, aunque las investigaciones recientes están ofreciendo “muchas sorpresas”.

Herrán indicó que una de las ideas preconcebidas que más le interesaba desmontar era la imagen de una Edad Media definida únicamente por la violencia. “Me interesaba sobre todo la idea de los cuidados frente a la violencia”, afirmó, antes de recordar la existencia de mecanismos de apoyo mutuo como las cofradías urbanas o los hospitales religiosos. “La gente, desde luego, sobrevivía”.

Sobre el enfoque narrativo de la obra, el historiador explicó que buscaba construir “un viaje más inmersivo” y alejarse de representaciones habituales sobre el pasado medieval, y señaló que esta fue su “oportunidad de subvertir ese tópico”, y sobre todo “que la gente viviera un poco cómo eran sus ciudades y la vida cotidiana en esa época”.

"CONDENA O COMPASIÓN"

En relación con la discapacidad en el Medievo, Herrán destacó estudios recientes sobre personas con lepra en hospitales medievales que muestran situaciones alejadas de la imagen tradicional de aislamiento absoluto y destacó que “muchos leprosos tenían una vida normal dentro de estas instituciones, e incluso prosperaban” y explicó que algunos tenían trabajos dentro de estos espacios y mantenían contacto con el resto de la ciudad.

El autor matizó, no obstante, que “no era así para todos” y recordó que también existían “vidas muy duras”, especialmente en casos de dependencia familiar o falta de facilidades para personas con movilidad reducida. Aun así, insistió en que “toda persona contaba y podía encontrar un rol social que cumplir”, incluso en contextos marcados por importantes limitaciones materiales y sociales.

Herrán consideró además que existen paralelismos entre algunas barreras sociales medievales y actuales: “El grueso de la sociedad entiende la discapacidad como algo que no va con ellos”. El autor señaló que muchas fuentes medievales reflejan discursos de “condena o compasión” porque procedían de grupos con poder. Frente a ello, destacó ejemplos documentados de personas que trataban de escapar de esas etiquetas sociales y desarrollar su vida cotidiana con autonomía.

El historiador defendió también la importancia de reconocer los sesgos contemporáneos desde los que se analiza el pasado, ya que “toda historia es historia contemporánea”, citando al filósofo italiano Benedetto Croce para explicar el enfoque desde el que construye su trabajo divulgativo.

(SERVIMEDIA)
09 Mayo 2026
JNV/nbc/fcm