Violencia machista
Las mujeres rurales reivindican romper la invisibilidad de la violencia machista en el medio rural, una de las “más letales”
- Con motivo del 25N, Día de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer
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La presidenta nacional de Asociación de Familias y Mujeres del Medio Rural (Afammer), Carmen Quintanilla, reivindicó este lunes la necesidad de “romper” el silencio relacionado con la violencia de género en el medio rural porque es una de las más “invisibles, silenciadas y, por ello, más letales” y exigió una respuesta institucional “urgente, comprometida y adaptada” al mundo rural para combatirla.
Así lo expresó durante la rueda de prensa de presentación del manifiesto de Afammer por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, 25N, que es mañana. Dicho manifiesto visibiliza la especial vulnerabilidad de las víctimas que sufren esta violencia en los pueblos de España.
Quintanilla aseguró que es “profundamente injusto” que el lugar donde una mujer vive “condicione sus posibilidades de salir adelante”. En el caso del espacio rural, muchas mujeres siguen atrapadas en “dinámicas de maltrato que se perpetúan por la distancia, el aislamiento, la falta de recursos y la presión social”.
Desde Afammer subrayaron que este silencio tiene consecuencias trágicas porque, en 2024, 48 mujeres fueron asesinadas en España por violencia machista, de las cuales 20 residían en municipios rurales, más de un tercio del total.
Ante esto, Quintanilla señaló que, en los entornos pequeños, “denunciar no siempre es una opción fácil” para las mujeres víctimas porque todas personas se conocen y las mujeres tienen miedo a los juicios externos de otras personas y otras veces “no hay recursos ni apoyos reales cerca”. Por eso, muchas mujeres se quedan “dentro del círculo de violencia” en el que viven.
La presienta de Afammer señaló que solo 15 de las víctimas asesinadas por violencia machista en 2024 habían presentado denuncia. Esta es una cifra que “habla del miedo, de la dependencia económica o emocional, del entorno y de las barreras estructurales que muchas mujeres siguen enfrentando”. Además, estas barreras se agraven cuando, por ejemplo, los centros de salud o los juzgados de los pueblos están alejados de su municipio y no existe ni transporte público “ni apoyo cercano”.
Igualmente, Quintanilla señaló la irrupción de nuevas formas de violencia de género como, por ejemplo, la violencia la digital. Internet es un espacio “sin muros ni horarios donde también se ejerce el control, el acoso y la amenaza” y, pese a que, prometía “conexión y empoderamiento”, para muchas mujeres se convirtió en un “espacio de abuso”.
Por todo ello, la presidenta nacional de Afammer apeló a la educación en igualdad porque es la “mejor herramienta” para prevenir estas agresiones y “desterrar” comportamientos impropios desde edades tempranas, también en las escuelas rurales.
Finalmente, reiteró su denuncia de que “vivir en el medio rural no debe ser sinónimo de más riesgo” y reclamó más recursos para los municipios pequeños, políticas públicas que “no dejen a nadie atrás”, un compromiso “real con la prevención, la detección y la protección efectiva”, y romper el silencio en el mundo rural como una “urgencia” social porque “una vida de maltrato, es una vida perdida”.
(SERVIMEDIA)
24 Nov 2025
AGG/clc


