Cultura
El Museo del Prado inicia la restauración de 'Pablo de Valladolid' de Velázquez
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El Museo del Prado trasladará hoy el lienzo ‘Pablo de Valladolid’ de Diego Velázquez, al taller de restauración para iniciar su análisis técnico y posterior intervención, gracias al patrocinio de la Fundación Iberdrola España como ‘miembro protector’ de su Programa de Restauraciones.
“Antes de iniciar la restauración se llevarán a cabo una serie de análisis técnicos que permitirán ampliar la información material que ya se conoce sobre este retrato. La reciente incorporación al Museo del Prado de nuevos equipos de investigación, adquiridos gracias a los Fondos Europeos en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR, 2024), hace posible profundizar en el estudio de la obra desde dos enfoques complementarios: el análisis material mediante XRF scanning y el examen por reflectografía infrarroja multiespectral”, apuntaron desde el Prado.
El XRF scanning es una técnica no destructiva que permite identificar los elementos químicos presentes en la superficie pictórica. Al estimular la pintura con rayos X y analizar la radiación que emite, se obtiene un mapa detallado e inédito de los materiales utilizados por el artista. Por su parte, la reflectografía infrarroja multiespectral estudia la respuesta de la pintura a distintas longitudes de onda, desde el visible hasta el infrarrojo (entre 400 y 2600 nm). Este análisis aporta información diversa según la profundidad observada, y permite revelar detalles invisibles a simple vista.
"La documentación obtenida contribuirá a comprender mejor el proceso creativo y el estado de conservación de la pintura, y servirá como base para planificar su restauración"
‘Pablo de Valladolid’ es uno de los retratos en los que Velázquez llevó más lejos la restricción de recursos pictóricos con el fin de realzar la intensidad y la expresividad de la figura representada. El retrato tuvo una influencia duradera. Francisco de Goya se inspiró en él para su retrato de Francisco Cabarrús, y décadas más tarde, en 1865, Édouard Manet calificó esta obra como "la mejor de todas las pinturas". Manet había viajado a España buscando escapar de las duras críticas que recibía en París y al llegar al Museo del Prado, "quedó absolutamente deslumbrado por la técnica de Velázquez, a quien bautizó como el pintor de pintores"
(SERVIMEDIA)
04 Feb 2026
JNV/gja


