Acampada Sol
Un núcleo de acampados seguirá en Sol como "faro" de la organización de la huelga en los barrios
- El 'Movimiento 26-S', que es quien mantiene el contacto con el Gobierno y coordina las áreas de la acampada, permanecerá en la plaza hasta que se dé respuesta a sus reivindicaciones
- En su manifiesto extienden las reivindicaciones a la derogación de la ‘ley mordaza’, la lucha contra la “desigualdad” y el fin de los “abusos psiquiátricos”, entre otras
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
La acampada de la Puerta del Sol se está reestructurando ante la salida de varias organizaciones a los barrios para preparar la huelga general del 11-N. El 'Movimiento 26-S' permanecerá en la plaza hasta ver cumplidas sus reivindicaciones y aspira a ser el "faro" del trabajo en los barrios.
"Hasta que lo soñado sea normal", con esa premisa permanecerán en Sol una parte de los acampados y quienes están coordinando ahora la mayoría de las comisiones internas de la protesta, que se ha extendido ya a más de un mes. También son quienes han mantenido el contacto con la Delegación del Gobierno en las últimas semanas y quienes están elaborando el plan para la "desacampada" cuando lo consideren.
En este momento, hay organizaciones que ya han abandonado la acampada para trabajar desde los barrios en la organización de la huelga general del 11-N. En ese sentido, fuentes del Movimiento 26-S explicaron a Servimedia que se está produciendo una reestructuración de la protesta y que su intención es continuar como un "faro" de ese trabajo en los barrios y como un núcleo en el que se sigan celebrando asambleas y reuniones, recuperando el papel de protesta y reunión de las plazas.
Además, internamente han aparecido otras comisiones, como una que agrupa a las personas sin hogar presentes en la acampada.
El 'Movimiento 26-S' leyó este lunes su manifiesto desde Sol. El escrito recoge sus reivindicaciones y su valoración de la situación actual de la vivienda y la sociedad en España. Según señalaron las mismas fuentes a Servimedia, la intención es no abandonar sol hasta que se dé una respuesta a esas reclamaciones en forma de decisiones políticas o de un plan para cumplirlas.
MANIFIESTO 'MOVIMIENTO 26-S'
La lectura comenzó antes con un minuto de silencio por las víctimas del accidente de tren de Urda y con la exigencia de que haya una “depuración de responsabilidades” y de que se acabe con “la colaboración público-privada de los servicios de transporte”.
En su manifiesto, los acampados denunciaron un sistema que "vulnera" los derechos, genera "precariedad" y ve la vivienda "únicamente como un negocio". El colectivo explicó que la acampada nace del "sentimiento de rabia y hartazgo debido a la vulneración de los derechos que garantizan una vida digna" y de una "mayoría social, sinhogar, trabajadora, estudiantil, pensionista y vulnerable que se ha visto ahogada por un sistema que ve la vivienda únicamente como un negocio", y donde “existen muchas dificultades para encontrar una vivienda, especialmente en el caso de las personas migrantes o racializadas, las personas Lgtbiq+ y las familias multiespecie o monoparentales”.
Señalaron el desahucio de Maricarmen Abascal como "el detonante y el símbolo" de su lucha, que retoma las plazas "como espacios de acción política". En ese sentido, propusieron “la Puerta del Sol, al igual que el resto de plazas populares, como un punto neurálgico y asambleario post-acampada, siguiendo una filosofía que desea recuperar las plazas como espacio de reunión y protesta”.
Bajo el lema "ni gente sin casa, ni casas sin gente", los manifestantes exigieron a las instituciones que garanticen las condiciones materiales de vida para la "mayoría social". "Vivimos en un sistema que ha roto la confianza depositada en él por la soberanía popular", afirmaron.
INMIGRACIÓN Y LEY MORDAZA
En su manifiesto también recogieron reivindicaciones relacionadas con aspectos como la inmigración. Condenaron "por completo la guerra y la violencia" y defendieron que "ningún ser humano es ilegal". En esa línea, llamaron a acabar con los “genocidios” y los procesos “coloniales”.
Reivindicaron la migración como “derecho natural” y llamaron a generar una “movilización social que acoja sin discriminación, que permita trabajar mediante la organización y la convivencia” y “reapropiarse del arte y la cultura como herramienta política, estimulando la actividad artística y autogestionada de comerciantes y artistas locales, sustituyendo el modelo de franquicias, grandes empresas y comercio basado en el turismo por uno más sostenible para la ciudadanía”. Añadieron también como reclamación el fin de la llamada ‘ley mordaza’. “No descansaremos hasta que sea derogada sin excusas”.
En su texto, denunciaron la "presión económica y laboral que precariza nuestras vidas", así como la existencia de "grandes tenedores, empresas de desocupación y fondos buitre". Frente a ello, apostaron por facilitar el acceso a la vivienda mediante proyectos sociales y una reestructuración de los barrios. Además, exigieron "el fin de los abusos psiquiátricos" y la "patologización de la precariedad", argumentando que la ansiedad o la depresión "son síntomas de un sistema violento".
Finalmente, se comprometieron a seguir parando "cada desahucio y cada desalojo" y a apoyar los centros sociales ocupados. Llamaron también a secundar la huelga general del 11 de noviembre, reclamaron la desobediencia civil como recurso, y pidieron que el artículo 47 de la Constitución sea vinculante. Concluyeron con una frase del poeta Miguel Hernández: “Pintada, no vacía, pintada está mi casa del color de las grandes pasiones y desgracias”.
(SERVIMEDIA)
02 Nov 2026
JAM/nbc


