PIB
La OCDE mejora una décima el PIB español para 2026 hasta el 2,2% por la demanda interna
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La OCDE mejoró este miércoles en una décima el PIB español para 2026, hasta el 2,2%, animado por la demanda interna, y mantuvo en el 1,7% las previsiones para 2027, igual que en las estimaciones publicadas en marzo.
Así se desprende de sus proyecciones económicas, en las que ya se recoge de forma más precisa el impacto del conflicto en Oriente Medio, tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán a finales de febrero. La incertidumbre global se tradujo en una reducción de una décima para el PIB global este año, hasta el 2,8%, pero con una revisión al alza de una décima para 2027, hasta el 3,1%.
Sin embargo, “la exposición de España al conflicto en curso en Oriente Medio es limitada”, como señaló la OCDE en su informe, y está afectando principalmente “a través de unos precios de la energía más altos”. Pese a ello, el organismo sostuvo que el crecimiento español “se mantendrá resiliente a pesar del contexto de incertidumbre internacional”.
El resultado es que España crecerá al 2,2% en 2026, por encima de lo previsto en marzo, y al 1,7% en 2027. España avanzará por encima de la zona euro, para la que se estima un 0,8% en 2026 y un 1,2% en 2027, igual que en marzo.
La OCDE detalló en su informe de este miércoles que el consumo privado en España se expandirá, gracias “al sólido mercado laboral y al aumento de los salarios reales”. La tasa de paro esperada para este año es del 10,2% y del 9,8% para el siguiente.
Además, la demanda interna mantendrá el pulso gracias a los fondos europeos del Plan de Recuperación Transformación y Resiliencia (PRTR). Aunque termina en agosto, se espera que el séptimo desembolso llegue para finales de año y sus efectos se noten todavía un tiempo más. La OCDE también vaticinó que la inversión se fortalecerá a medida que la construcción se recupere y los fondos europeos sigan desplegándose.
Las importaciones seguirán creciendo gracias a esa demanda interna, mientras que las exportaciones de España se verán mermadas por la debilidad de la zona euro. No obstante, la OCDE reconoció que el comercio exterior español ha resistido a los desafíos globales, sostenido por las exportaciones de servicios y, en concreto, de servicios no turísticos.
A lo largo de este ejercicio y del siguiente, las exportaciones españolas a Estados Unidos seguirán gravadas por un arancel por debajo del 15%, si bien “algunos sectores estarán más afectados”.
A pesar de que el conflicto en Oriente Medio no tendrá un fuerte impacto en términos de PIB en España, la OCDE avisó de que sí lo hará en la inflación. Los precios repuntarán “de forma temporal” hasta el 3,3% en 2026, tres décimas por encima del escenario de marzo. En 2027, se moderará hasta el 2,2%, como ya se previó en las proyecciones anteriores.
La exposición de los precios al conflicto se ha visto “parcialmente amortiguada” por el Plan de Respuesta aprobado en marzo, con un paquete de ayudas temporales de 5.000 millones de euros, el 0,3 % del PIB, que incluye rebajas de impuestos e impuestos especiales y subvenciones para sectores afectados. Algunas de esas medidas decayeron a comienzos de junio y otras estarán en vigor hasta finales de mes.
La OCDE insistió en sus proyecciones en que el contenido del Plan debería estar “mejor orientado a los grupos sociales vulnerables y ser de carácter temporal”, para amortiguar el impacto social del aumento del precio de la energía y limitar los costes fiscales.
También avisó de que “un conflicto prolongado” en Oriente Medio “podría agravar las perturbaciones en el sector energético”. Esto mantendría “elevadas las presiones inflacionistas durante más tiempo y reduciría el crecimiento” de España. Sin embargo, la inestabilidad en esa región podría “impulsar el turismo en España, ya que los viajeros se decantarían por destinos considerados más seguros”.
POLÍTICA FISCAL MÁS RESTRICTIVA EN 2027
La OCDE señaló que la política fiscal se mantendrá neutra en 2026 y se volverá “más restrictiva en 2026”, con una mejora gradual del saldo presupuestario hasta el 2,2 % del PIB en 2026 y 2027.
Los ingresos respaldarán el crecimiento nominal de los dos próximos ejercicios, a la vez que se irán reduciendo los gastos extraordinarios, como las ayudas para la dana de Valencia, y su peso sobre el PIB. De esta forma, se conseguirá mejorar el déficit fiscal, incluso teniendo en cuenta el aumento del gasto en defensa.
Esa mejora fiscal se verá contrarrestada “parcialmente” por las medidas del Plan de Respuesta de marzo y por el incremento de los costes de las pensiones en 2027. La revalorización de las pensiones está indexada al IPC y, ante el incremento de los precios de este ejercicio, la nómina en pensiones para 2027 supondrá un gasto mayor. La OCDE prevé que la deuda pública bruta disminuya de forma gradual y se situará en el 98,5% en 2026 y en el 97,3% en 2027.
El organismo advirtió de que la consolidación fiscal debería ser “una prioridad” para España e instó al país a “aprovechar plenamente la expansión de la generación de electricidad renovable”, con más inversión en infraestructura de red, interconexiones y capacidad de almacenamiento.
“Las políticas deberían centrarse en aprovechar el actual impulso de crecimiento para recuperar el margen de maniobra fiscal, al tiempo que se sientan las bases para un crecimiento más sólido de la productividad”, especificó la OCDE en sus proyecciones.
Por otro lado, la OCDE avisó a España de la necesidad de “impulsar un mayor crecimiento de la productividad”, para lo que es necesario “un entorno empresarial más propicio”, con un mejor acceso a la financiación y menos carga administrativa.
(SERVIMEDIA)
03 Jun 2026
NFA/pai


