Líbano

La ofensiva israelí contra Hizbulá paraliza las patrullas de vigilancia de los cascos azules españoles en la ‘Blue Line’

Madrid
SERVIMEDIA

La ofensiva israelí en el Líbano contra la milicia chií de Hizbulá ha obligado a los cascos azules españoles desplegados en la misión Unifil de la ONU a paralizar las patrullas de vigilancia de la ‘Blue Line’, que separa ambos países, o las de presencia en la zona.

Así lo aseguró el general de división Antonio Ramón Bernal Martín, al mando de la Brigada del Líbano (Brilib) XLIV, y también el jefe del Sector Este de Unifil, en una entrevista difundida por el Estado Mayor de la Defensa (EMAD).

Pocos días antes del relevo del contingente, el general Antonio Ramón Bernal señaló que el entorno operativo en el Líbano se ha vuelto más complejo en los últimos meses, tras el recrudecimiento de los ataques de las Fuerzas de Defensa de Irael (IDF, por sus siglas en ingles) en respuesta a los recibidos por parte de células terroristas de la milicia chií de Hizbulá, patrocinada por Irán.

Bernal explicó que la situación actual en el Líbano es “incierta, imprevisible y muy volátil”, a pesar de los cual aseguró que el contingente español continúa cumpliendo su misión, “garantizando en todo momento la seguridad de nuestras tropas, tanto dentro de las bases como durante los movimientos en el exterior”.

El general español señaló que Israel controla actualmente determinadas zonas de territorio libanés, lo que en ocasiones obliga a los cascos azules a coordinar también con las IDF sus fuerzas para poder desarrollar su labor con seguridad.

En este punto, Bernal dijo que en estos momentos hay un período de tregua entre las partes, y confió en que dicha tregua pueda desembocar en una paz estable “que nos permita retomar con normalidad nuestras actividades operativas y logísticas”.

No obstante, insistió en que las fuerzas bajo bandera de la ONU siguen alerta “y aplicando estrictamente todas las medidas y protocolos de seguridad necesarios”.

Asimismo, recalcó que en las actividades fuera de las bases, el personal de la ONU se desplaza siempre con protección individual y en vehículos blindados. Además, se extreman las medidas de seguridad en las rutas, “con el fin de prevenir cualquier amenaza potencial y evitar asumir riesgos innecesarios”.

En cualquier caso Bernal admitió que las actividades que venían desarrollando hasta el comienzo de las nuevas hostilidades se han visto reducidas “de manera significativa”.

En concreto, dijo que “las patrullas de vigilancia de la ‘Blue Line’ o las de presencia en la zona se han paralizado”, a lo que se añade que “tampoco se puede colaborar con las Fuerzas Armadas Libanesas (LAF) en las labores de desarme de actores no estatales, en la búsqueda de depósitos de armamento o munición no controlados o en las labores de formación”.

Al estar en conflicto activo, alegó, “las LAF se han retirado de la zona ocupada por IDF y permanecen únicamente en las zonas donde queda población”.

La evacuación de la población civil, que en la mayoría de las localidades del sur del Líbano ha sido prácticamente total, ha hecho, según Bernal, que las actividades cívico-militares habituales “se transformen en tareas de apoyo y protección del personal civil que permanece en la zona”.

Por último, subrayó que “el deterioro del estado de las rutas y la amenaza de artefactos explosivos improvisados” ha obligado a los cascos azules a “limitar al máximo necesario tanto las actividades logísticas como las operativas y a extremar las medidas de precaución”.

(SERVIMEDIA)
12 Mayo 2026
MGN/clc