Madrid

Ortega Smith alerta de la "pérdida de seguridad" y carga contra la falta de vivienda y la "vulneración de derechos" de las ZBE

Madrid
SERVIMEDIA

El portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid, Javier Ortega Smith, alertó este martes de la "pérdida de seguridad" y cargó contra la falta de oferta de vivienda y "la vulneración de derechos" que ha supuesto para los madrileños las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) y las multas asociadas a ellas.

Ortega Smith dedicó su intervención en el Debate sobre el estado de la Ciudad a proponer la situación futura de Madrid. El portavoz de Vox criticó que el equipo de gobierno hablara de un Madrid “idílico” sin la menor autocrítica, en una actitud defensiva. También señaló que los grupos de la oposición de izquierda y extrema izquierda hablaban de un Madrid “catastrófico”, sin el menor reconocimiento en positivo y en una actitud de permanente ataque. Por ello, Ortega Smith intentó hacer un análisis “objetivo” de la situación de la capital de España, desde los ojos de una “familia media de Madrid”.

Además, intervino en un momento de división interna en su partido que se escenificó con la ausencia de la concejala de Vox Arantxa Cabello durante toda su intervención, quizá la última en un debate de estas características teniendo en cuenta que está expulsado de Vox.

El portavoz de Vox concentró su análisis en cinco anhelos o preocupaciones de la mayoría de los madrileños: la seguridad, la vivienda, la movilidad, la limpieza y la fiscalidad en la ciudad de Madrid. Sobre la seguridad, Ortega Smith preguntó si Madrid es una ciudad segura y respondió que sí, “si la comparamos con el barrio de Molenbeek en Bruselas en Bélgica, es la ciudad más segura del mundo”.También la comparó con Coventry en Reino Unido, Marsella en Francia, Nápoles en Italia o Barcelona en España. Sin embargo, advirtió que existe en los últimos años una “tendencia progresiva a la pérdida de seguridad”, lo que le preocupaba por cómo podría ser la ciudad en el futuro.

Enumeró problemas de seguridad “muy graves” como los “narcopisos” de Villaverde, las “bandas juveniles de delincuentes” en Tetuán, los “top manta” en la Gran Vía, los “hurtos” en Carabanchel, los “centros de menas” en Hortaleza o la “ocupación y la inquiocupación” en el distrito de Ciudad Lineal, englobándolos en el ejemplo de Lavapiés. Atribuyó las causas a un “terrible efecto llamada de las políticas de fronteras abiertas”, el “vendido multiculturalismo” y las “regularizaciones masivas de Sánchez”. También mencionó una “legislación laxa penal” y la “tasa de reposición” que impide tener los efectivos necesarios.

Ortega Smith reconoció que se hizo un “esfuerzo de dotación muy importante en los últimos años en medidas de seguridad, en cámaras, en policía, en comisarías, en dotación de vehículos” y felicitó el “magnífico trabajo profesional de nuestra Policía Municipal”. No obstante, criticó la “escasa, por no decir nula, ayuda del gobierno de Sánchez a través de la delegación del gobierno”. Concluyó que las familias quieren “poder seguir paseando por Madrid, ir de compras, ir al colegio o irse de vacaciones sin miedo a una agresión, a la violación de una de sus hijas o, por ejemplo, la ocupación de su vivienda”.

En cuanto a la vivienda, la calificó como una “necesidad perentoria” en alquiler o en propiedad. Señaló la “escasa oferta de suelo edificable” y la necesidad de una “liberalización del suelo”. Aunque reconoció que se hizo un “esfuerzo impresionante” en promoción pública comparado con otras ciudades o épocas, consideró que sigue siendo “muy escaso”.

El portavoz añadió problemas como la “alta fiscalidad con impuestos estatales como el IVA, el impuesto de transmisiones patrimoniales, sucesiones, pero otros que son propiamente municipales como el ICIO, el IBI o la plusvalía”. También mencionó la “inseguridad jurídica con la ocupación y la inquiocupación que generan el desabastecimiento del mercado de alquiler”, así como la “burocracia administrativa que no termina de despegar haciendo fácil la construcción de vivienda”. Puso como ejemplo que en 1970 se necesitaban entre 2 y 4 años de salario íntegro para adquirir una vivienda, mientras que en 2026 un madrileño necesitará “la friolera de 15 años íntegros de salario”. Las familias, dijo, quieren “poder adquirir o alquilar una vivienda sin tener que destinar la práctica totalidad de sus ingresos”.

Sobre la movilidad, Ortega Smith afirmó que “poderse mover libremente es una exigencia de comerciantes, de autónomos, de estudiantes y de familias con pocos recursos”. Criticó que el haber comprado las “políticas del fanatismo climático de la agenda 2030, del pacto verde europeo” llevó a las “zonas de bajas emisiones”, que considera “innecesarias” y que “vulneran derechos fundamentales de los más desfavorecidos”.

En ese sentido, denunció que las zonas de bajas emisiones se convirtieron en un “fabuloso mecanismo de recaudación”, ya que una de cada tres multas en Madrid corresponde a estas zonas, sumando 200 millones de euros de un total de 300 millones de recaudación anual. Propuso alternativas como un transporte público “frecuente, seguro, limpio” ofrecido “en libertad” y no como imposición. También consideró necesario recuperar el compromiso de construir aparcamientos disuasorios, aparcamientos de residentes y las “más de 10.000 plazas de aparcamiento” perdidas en superficie en los últimos 8 años. En definitiva, las familias quieren “circular con libertad y cambiar de vehículo si quieren y pueden”.

Respecto a la limpieza, Ortega Smith preguntó si Madrid es una ciudad limpia y respondió que sí, “si se compara con las ciudades" en están consideradas como "las ciudades más sucias de toda España, Barcelona, Alicante y Sevilla”. Sin embargo, señaló problemas “evidentes” en el “entorno de los contenedores, en los márgenes de la M30, en muchos parques y jardines de la ciudad, en calles de alto tránsito o en descampados y escombreras”.

Abordó el tema de los cantones de limpieza, afirmando que “cantones sí, pero no ahí”, refiriéndose a ubicaciones cercanas a residencias, guarderías, colegios y zonas verdes, como en Montecarmelo, proponiendo otros lugares para no “destrozarle el barrio” a los vecinos.

Finalmente, sobre la fiscalidad, Ortega Smith defendió que los tributos “son necesarios” para pagar servicios públicos como escuelas infantiles, servicios de emergencia u obras públicas. No obstante, insistió en que los tributos deben tener un límite, ser “justos y necesarios”, y que debe haber un “esfuerzo compartido” con administraciones “austeras”. Criticó el derroche de “un millón y pico de euros en la colocación de unos toldos que están resultando inservibles en la puerta del Sol”.

Propuso “bajar al mínimo los impuestos o suprimirlos”, como el IBI, el ICIO, la plusvalía y la tasa de basuras. Las familias de Madrid, dijo, quieren “pagar impuestos, los justos y necesarios, pero quieren pagar menos tributos porque quieren poder destinar con libertad el fruto de su trabajo a lo que ellos consideren conveniente”.

En su conclusión, Ortega Smith quiso mandar un mensaje a los madrileños “sin caer en el catastrofismo" y el plantemiento "sectario" de la izquierda y la extrema izquierda del PSOE y de Más Madrid”. Tampoco quiso caer “en la autocomplacencia, el autobombo, la propaganda, la ceguera y el disimulo del equipo de gobierno del Partido Popular”. Afirmó que “hay un Madrid mejor y es posible conseguirlo”.

Reconoció los logros como la rehabilitación de plazas, infraestructuras, dotación de medios o nuevas luminarias, pero enfatizó que “todo eso lo pagamos todos los madrileños”. Subrayó que la ciudad “no pertenece a un grupo político”, ni a un alcalde, y que los éxitos son “de todos los madrileños, hayan votado a quien hayan votado”. La ciudad, concluyó, se valora por “los logros o por los fracasos del conjunto” y mejora con el “concurso de todas las instituciones, de todos los ciudadanos”, no solo del Ayuntamiento.

(SERVIMEDIA)
30 Jun 2026
JAM/gja

Palabras clave