Agricultura

Los países pobres podrían duplicar las tierras de cultivo a finales de siglo

- Acelerar su desarrollo económico reduciría esa proyección, según un estudio

MADRID
SERVIMEDIA

Los países ricos tendrían un crecimiento neto mínimo o nulo en tierras de cultivo a finales de siglo, mientras que la superficie cultivada podría casi duplicarse en las naciones pobres, que reducirían esa actividad agrícola si se acelera su desarrollo económico.

Esa es la conclusión de un estudio realizado por nueve investigadores de instituciones de Estados Unidos y publicado este lunes en la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’.

Como una de las principales causas de la pérdida de hábitat, la expansión de las tierras de cultivo agrícola representa una grave amenaza para la biodiversidad. Los investigadores analizaron los factores que impulsaron la expansión mundial de las tierras de cultivo entre 1961 y 2018, así como las proyecciones de ese crecimiento agrícola para 2050 y 2100, asumiendo niveles moderados de cambio climático.

Con las tendencias actuales, se esperaría que los países de mayores ingresos tengan un crecimiento neto mínimo o nulo en tierras de cultivo al final de este siglo, en tanto que las naciones pobres casi duplicarían la superficie cultivada.

Los autores plantean dos estrategias para reducir la expansión global de las tierras de cultivo: disminuir la demanda de cultivos per cápita en los países ricos con dietas más saludables, la reducción del desperdicio de alimentos y la disminución de la producción de biocombustibles; y acelerar el desarrollo económico en los países pobres.

BENEFICIOS

El desarrollo económico en estos últimos podría reducir las futuras necesidades de tierras de cultivo a través de un menor crecimiento demográfico, un mayor rendimiento agrícola y un mayor volumen de comercio mundial de cultivos, lo que podría compensar con creces el aumento de la demanda de cultivos per cápita.

Estos impactos superarían con creces las reducciones en las necesidades de tierras de cultivo derivadas de la disminución de la demanda en los países ricos.

El estudio apunta que las necesidades mundiales de tierras cultivables podrían reducirse en 2100 al combinar el desarrollo económico acelerado en los países pobres con una menor demanda de cultivos en los ricos, junto con una menor fricción comercial.

“Si bien el crecimiento económico suele considerarse incompatible con la conservación del medio ambiente, acelerar el desarrollo económico en los países de bajos ingresos no solo ayudaría a aliviar la pobreza, sino que también podría aportar beneficios para la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático global”, concluyen los autores.

(SERVIMEDIA)
18 Mayo 2026
MGR/clc