Visita Papa
El Papa pide que el sistema sanitario refuerce la atención a la salud mental
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El papa León XIV aseguró este martes que “se necesita un sistema sanitario que incluya entre sus prioridades este malestar invisible y generalizado, que afecta también a los jóvenes”, dijo, refiriéndose a los problemas de salud mental.
Así respondió a Carmina, una mujer de Hospitalet de Llobregat que intentó suicidarse tras pasar por una depresión porque era "la única salida", dijo muy emocionada. Su intervención, muy sentida, fue interrumpida por aplausos de las 40.000 personas que llenaban el recinto.
“Estoy aquí porque Dios me ha dado una segunda oportunidad”, reconoció durante la vigilia que presidió el Papa en el Estadio Olímpico Lluís Companys de Barcelona. León XIV dialogó con varias personas que le plantearon cuestiones sobre el sufrimiento, el perdón y el sentido de la vida. “¿Cómo podemos confiar en Dios, cuando parece que nada, ni uno mismo, vale la pena?”, le preguntó Carmina.
El Pontífice, que habló en castellano y catalán, señaló que esta “enfermedad silenciosa” llama a “tomar conciencia de cómo la salud mental se ve cada vez más amenazada en el contexto de sociedades que se consideran avanzadas”.
Para León XIV, la salud mental es “una señal” de que hay algo “profundamente erróneo en una cierta idea de crecimiento que somete a las personas a presiones, expectativas y tensiones que comprometen equilibrios fundamentales”.
"En tu pregunta, te has referido en primer lugar a la 'enfermedad silenciosa' que es la depresión, y es importante tomar conciencia de cómo la salud mental se ve cada vez más amenazada en el contexto de sociedades que se consideran avanzadas. Es una señal de que hay algo profundamente erróneo en una cierta idea de crecimiento que somete a las personas a presiones, expectativas y tensiones que comprometen equilibrios fundamentales", le respondió.
El Papa señaló que la sociedad hace callar los “momentos de oscuridad y de sufrimiento” porque “algunos modelos culturales nos quieren siempre vencedores y perfectos”. Así, recomendó a quienes pasen por “horas de dolor” que se abran a alguien que los ayude, “que nos tome de la mano y nos haga salir de ese grito”.
"En esos momentos podemos pensar instintivamente que también Dios nos haya abandonado". pero remarcó: "La cruz de Jesús nos dice que Dios no nos abandona". Y, advirtió que no hay que "minimizar" el sufrimiento porque se corre el riesgo de "silenciarlo".
(SERVIMEDIA)
09 Jun 2026
AHP/MAG/clc


