Religión

El Papa ruega "de todo corazón" a la Fraternidad de San Pío X que no ordene sacerdotes al margen de Roma

MADRID
SERVIMEDIA

El papa León XIV rogó este martes a la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, "lleno de afecto cristiano": "¡Rectifiquen! Les insto a que consideren cuidadosamente el bienestar espiritual de los fieles, porque el acto cismático que cometerían los privaría de la recepción lícita, y en algunos casos incluso válida, de los Sacramentos que aman y buscan para su santificación".

Así lo indicó en una carta firmada el 29 de junio dirigida al padre Davide Pagliarani, superior general de la citada sociedad, también conocida como la de los lefebvrianos (seguidores de Marcel Lefebvre), que ha anunciado consagración de cuatro obispos en la localidad suiza de Écône para el 1 de julio al margen de Roma, lo que implica un cisma con la Iglesia católica.

"Con espíritu paternal deseo dirigirme a ustedes y, a través de ustedes, a los obispos, sacerdotes, seminaristas y fieles asociados a la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, consciente de la responsabilidad que el Señor me ha confiado como Sucesor del Apóstol Pedro", expone León XIV.

Según el Papa, la Iglesia "reconoce el apego a la vida litúrgica, el compromiso con la formación sacerdotal, el celo apostólico y el deseo de fidelidad a la Tradición" que caracterizan a muchas personas y comunidades asociadas a esta fraternidad. "Esto ha motivado la actitud de cuidado y benevolencia que mis Predecesores les han demostrado constantemente", sostiene Robert Prevost, sobre los lefebvrianos, que no reconocen las reformas del Concilio Vaticano II y abogan, entre otras cosas por la misa en latín.

"La Iglesia está abierta a un camino de diálogo y comprensión que el Espíritu Santo puede hacer posible y fructífero", los indicó León XIV, que trasladó en la misiva que ruega por ellos, "pues rasgar la túnica inmaculada de Cristo es un pecado de suma gravedad".

"Que el Señor ilumine sus conciencias y despierte sus corazones. Por la autoridad recibida de Cristo, con un corazón afligido pero aún esperanzado, me siento impulsado a pedirles que desistan de su intención, y encomiendo estas intenciones al Inmaculado Corazón de María, Madre del Buen Consejo", culmina su escrito el papa León, coincidiendo con la celebración católica de san Pedro y san Pablo.

(SERVIMEDIA)
30 Jun 2026
AHP/gja