Combustibles
Las petroleras ganan 81,4 millones más al día en la UE con la guerra en Oriente Medio
- Las de España, con Repsol a la cabeza, ocupan el tercer puesto en ‘beneficios caídos del cielo’, según Greenpeace
- Esta organización denuncia la “inflación codiciosa” y pide impuestos complementarios sobre esos ingresos
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Las compañías petroleras en la UE ingresan 81,4 millones de euros extra al día por el aumento de los precios del combustible desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, lo que supondría unos 2.500 millones de euros en ‘beneficios caídos del cielo’ solo el pasado marzo.
Así se desprende de un nuevo informe realizado por Steffen Bukold, experto en energía, por encargo de Greenpeace International y Greenpeace Alemania, y dado a conocer este miércoles, coincidiendo con el inicio de la segunda fase de la operación salida de la Semana Santa.
El estudio, titulado ‘Beneficios petroleros excesivos en tiempos de guerra’, analiza la evolución de los márgenes en el diésel y la gasolina en 27 países europeos durante las tres primeras semanas de marzo y desglosa los datos de beneficios por naciones, que muestran cómo los precios en el surtidor se han incrementado mucho más que el aumento de los costes del crudo desde el inicio de la guerra.
Greenpeace denuncia “este incremento enorme y oportunista en los márgenes en toda la industria de los combustibles fósiles en un momento en el que millones de personas se enfrentan a serias dificultades para pagar sus facturas de energía”.
“PRECIOS DISPARATADOS”
La organización pide a los gobiernos de la UE que acaben con estas prácticas abusivas de “inflación codiciosa” de los operadores petrolíferos e introduzcan impuestos complementarios permanentes sobre los “beneficios extraordinarios” de petroleras y gasistas.
Esos ingresos se destinarían a reducir las facturas, acelerar la independencia energética de Europa con renovables y ahorro energético, y apoyar a las comunidades afectadas por la crisis climática en Europa y el resto del mundo.
“Mientras miles de personas mueren en Oriente Medio, las petroleras se llenan los bolsillos a costa de los consumidores que están pagando precios disparatados por el combustible en Europa”, apuntó Ariadna Rodrigo, responsable de campañas políticas de Greenpeace UE.
Rodrigo añadió: “Los gobiernos tienen la responsabilidad de frenar estas prácticas abusivas y de introducir urgentemente impuestos más elevados sobre todos los beneficios de los combustibles fósiles y usar ese dinero para bajar las facturas de la luz, desplegar renovables baratas y locales, y apoyar a las comunidades impactadas por el colapso climático”.
“Con el ritmo actual de beneficios extra, los gobiernos podrían proporcionar unos 60 millones de abonos mensuales gratuitos de transporte público cada mes, o dar un bono de ayuda de 60 euros mensuales a los 40 millones de personas que luchan por pagar sus facturas de energía en la UE”, recalcó.
ESPAÑA
El informe apunta a España como el tercer país de la UE en el que las petroleras han obtenido mayores beneficios extraordinarios desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, solo por detrás de Alemania y Francia.
Sumando las ventas de diésel y gasolina, las petroleras españolas ingresan 11,5 millones de euros al día en márgenes extraordinarios, según el informe. Repsol y Moeve agrupan el 55% del mercado mayorista.
El informe calcula cuánto ha crecido el margen de beneficio de las compañías por litro de combustible: la diferencia entre el precio del crudo y el precio en surtidor sin impuestos en comparación con los meses de enero y febrero de 2026. Así, las petroleras en España aumentaron su margen en 17,1 céntimos por litro de diésel y 2,5 céntimos por litro de gasolina.
Al igual que en otros mercados oligopolísticos, con inelasticidad de la demanda y menor presión competitiva, el informe sugiere que este aumento de márgenes representa “una práctica oportunista y un traspaso del riesgo empresarial directamente al consumidor español”, lo que genera beneficios que “no se explican únicamente” por la subida del coste del petróleo crudo en el contexto de la guerra.
“En plena operación salida vacacional, cuando millones de personas llenan sus depósitos, es indispensable denunciar la hipocresía corporativa de Repsol y el resto de las petroleras, que esconden beneficios extraordinarios y oportunistas detrás de descuentos puramente cosméticos”, indicó Francisco del Pozo, responsable de la campaña contra los combustibles fósiles de Greenpeace España.
Del Pozo apostilló: “Esta obscena revalorización de la compañía, impulsada por la volatilidad de los combustibles fósiles y el respaldo a la política bélica y colonialista de Donald Trump, contrasta con su alarmante retroceso estratégico en materia de descarbonización”.
REFORMA FISCAL
Ante esta situación, Greenpeace solicita al Gobierno español que lidere en los próximos meses la implantación en la UE de un impuesto a los beneficios extraordinarios de la industria fósil.
“Esta iniciativa debe enmarcarse en una reforma fiscal justa y verde que grave también la aviación de lujo, las grandes fortunas y acabe con los subsidios fósiles ineficaces. Los ingresos obtenidos deben ayudar a proteger a la población de las consecuencias de la guerra, a avanzar en las soluciones de transición justa y cubrir los daños climáticos”, apunta.
Además, Greenpeace solicita medidas de control más robustas de fenómenos especulativos vinculados a la denominada “inflación de la codicia” en contextos de shock económico como es el de la actual guerra en Oriente Medio.
El análisis se realizó antes de la aprobación del decreto ley del denominado ‘escudo social’ el pasado 20 de marzo en el Congreso, y que incluye medidas de mayor capacidad de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en la supervisión y la posibilidad de multas por abusos en la subida de precios.
(SERVIMEDIA)
01 Abr 2026
MGR/clc


