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Plena Inclusión Madrid premia al Museo del Prado, Fundación ADEY, Las Rozas y Paulino Azúa por su compromiso con la inclusión

Madrid
SERVIMEDIA

Plena Inclusión Madrid celebró este viernes la entrega de sus XII ‘Premios Plena Inclusión Madrid’, unos galardones que reconocen la labor de entidades públicas y privadas que contribuyen de forma decisiva a avanzar hacia una sociedad más accesible, justa e inclusiva. En esta edición, los premiados fueron el Museo Nacional del Prado, la Fundación ADEY, el Ayuntamiento de Las Rozas y Paulino Azúa, figura histórica del movimiento asociativo de la discapacidad intelectual.

Durante la gala se puso en valor el trabajo de organizaciones que han convertido la inclusión en una prioridad real desde ámbitos como la cultura, la acción social, la gestión municipal o la defensa de derechos.

El presidente de Plena Inclusión Madrid, Tomás A. Sancho, inauguró el acto con un mensaje de optimismo y reivindicación. “Sí, hay problemas; sí, a veces pesan, pero la vida es bella y si los afrontamos con optimismo, con audacia y con inconformismo, cada vez será más bella”, afirmó.

Además, recordó que este año se cumplen 20 años de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas, un hito que “marcó un antes y un después en el reconocimiento de derechos”.

Sancho defendió también la importancia de seguir fortaleciendo el movimiento asociativo y dar más protagonismo a las propias personas con discapacidad intelectual. “Creemos profundamente en la fuerza de la unión y en dar cada vez más voz a las personas con discapacidad”, señaló.

Uno de los galardonados fue el Museo Nacional del Prado, reconocido por su compromiso con la accesibilidad cognitiva y por facilitar el acceso a la cultura mediante recursos de lectura fácil y contenidos adaptados.

La coordinadora general de Desarrollo de Públicos y Seguridad del Prado, Virginia Garde, recogió el premio y aseguró que este reconocimiento impulsa al museo a “seguir avanzando”.

“Este premio nos hace mucha ilusión. El Museo del Prado es un lugar de disfrute, pero tendrá más valor si se convierte en un lugar de integración”, afirmó.

La Fundación ADEY fue distinguida por su trayectoria impulsando proyectos sociales, educativos y sanitarios dirigidos a personas en situación de vulnerabilidad.

El vicepresidente de la entidad, Álvaro Ybarra, agradeció especialmente el reconocimiento de Plena Inclusión Madrid. “Es un honor recoger esta distinción y quiero mostrar nuestro más sincero agradecimiento por considerarnos como un igual”, señaló.

Además, resumió la filosofía de trabajo de la fundación con una frase clara: “Nosotros estamos detrás, pero vosotros estáis delante”.

El Ayuntamiento de Las Rozas recibió el premio por integrar la inclusión de forma transversal en sus políticas municipales. Su alcalde, José de la Uz, destacó el valor de la cooperación institucional. “Es un gusto trabajar entre las administraciones por el bienestar de los ciudadanos”, afirmó.

También subrayó que este reconocimiento pone en valor décadas de trabajo en ámbitos como la educación, el empleo y la accesibilidad. En el municipio viven unas 100.000 personas, de las cuales cerca de 4.000 tienen algún tipo de discapacidad.

Uno de los momentos más emotivos de la gala fue el reconocimiento a Paulino Azúa, quien dirigió Feaps, hoy Plena Inclusión España, durante 39 años.

Azúa aseguró sentirse “abrumado” y agradecido por recibir este homenaje tantos años después de su retirada. “Estoy orgulloso de haber formado parte de una organización que defendió que la vida de una persona con discapacidad intelectual es tan valiosa como cualquiera otra”, afirmó.

También insistió en que el gran reto pendiente pasa porque sean las propias personas con discapacidad quienes lideren la defensa de sus derechos. “Tenemos que pasar de que sean las familias quienes los defiendan a que sean las propias personas con discapacidad quienes lo hagan”, señaló.

La consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, Ana Dávila, cerró el acto defendiendo el cambio de mirada sobre la discapacidad.

“Durante mucho tiempo estuvo ligada a barreras y exclusión. Hoy podemos hablar de talento, capacidad y oportunidades”, afirmó.

Además, subrayó que la inclusión real pasa por permitir que las personas con discapacidad decidan sobre su propio proyecto de vida y defendió que el objetivo debe ser “convertir la inclusión en una realidad cotidiana y no en una meta lejana”.

(SERVIMEDIA)
24 Abr 2026
RIM/gja