Visita Papa
Teresa Perales y Carolina Marín reivindican el deporte como "puente de solidaridad, inclusión y paz"
- La tricampeona mundial de bádminton regala al Papa una raqueta y defiende "el place de jugar por jugar"
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La nadadora paralímpica Teresa Perales y la jugadora de bádminton Carolina Marín agradecieron este domingo al Papa que recuerde "con su ejemplo que el deporte es un puente de solidaridad, inclusión y paz".
Perales, que ha participado en siete Juegos Paralímpicos y lleva más de dos décadas como profesional, es la deportista española más laureada en Juegos Olímpicos o Paralímpicos, con 28 medallas ganadas entre 2000 y 2024. En 2021 recibió el Premio Princesa de Asturias de los Deportes.
Por su parte, Marín se convirtió en la primera jugadora española de bádminton en ganar una medalla de oro olímpica en Río 2016. Es la única deportista que ha ganado tres títulos mundiales individuales femeninos: 2014 en Copenhague, 2015 en Yakarta y 2018 en Nankín.
La tarde de este domingo, ante el papa León XIV, en el acto 'Tejer Redes con la cultura, la educación, la empresa y el deporte', ambas defendieron el ejemplo del Papa que recuerda "que el deporte es un puente de solidaridad, inclusión y paz".
La nadadora, a quien el rey Felipe concedió el título de marquesa de Perales en junio del año pasado, agradeció al Pontífice su apuesta por el deporte como una actividad "saludable para el cuerpo y para el espíritu y una expresión de lo que nos une como seres humanos".
ACEPTAR LA FRAGILIDAD
"En la piscina, como la vida misma, hay días amargos en los que el agua pesa; las lesiones duelen o el cuerpo simplemente no responde cómo nos gustaría". "Usted nos ha recordado que caer no es el final del camino. Aceptar nuestra fragilidad y nuestros momentos difíciles no nos hace débiles, nos hace humanos. La verdadera victoria no es ser invencibles, sino aprender a levantarnos con la ayuda de los demás", afirmó Perales.
Por su parte, Carolina Marín, que entregó al Papa una raqueta de bádminton, reivindicó "la alegría limpia de jugar por el placer de jugar" en un mundo "obsesionado por el rendimiento", donde parece que "solo importan ganar dinero o batir récords".
La deportista de Huelva también destacó que en la pista "el adversario no es un enemigo" y que competir "no significa destruir al rival". A lo que Teresa Perales añadió que "cuando se llega a lo más alto del podio es muy fácil caer en el egocentrismo". "La humildad nos enseña a mirar al rival a los ojos con gratitud, reconociendo que su esfuerzo da valor a nuestras propias victorias".
Ambas deportistas concluyeron deseando al Papa "buen partido de la vida".
(SERVIMEDIA)
07 Jun 2026
MAG/AHP/clc
